Toyota

Un diseño chiflado con propósito cuerdo define a la nueva Toyota C-HR

Llamarla poco convencional no comienza a describir a la profusión de líneas que recorren cada rincón de la carrocería de la C-HR, donde no todo está donde lo esperamos.
29 Jun 2016 – 6:36 PM EDT

Después de una incontable sucesión de autos concepto Toyota decidió la forma de su primera crossover subcompacta estará basada en el distintivo diseño del Scion C-HR Concept que fue presentado en el Auto Show de Los Angeles el año pasado, lo cual no fue obstáculo para que el nuevo auto fuese bautizado con el ultra genérico nombre de Toyota C-HR con el que fue presentado en marzo pasado en el Auto Show de Ginebra. Como la marca Scion fue enviada al atestado cementerio de marcas automotrices fallidas, la versión que llegará a nuestras costas probablemente lo hará con el mismo nombre.

Con las formalidades puestas a un lado y ya dispuestos a ver con ojo crítico a la más reciente hija del imperio de la familia Toyoda, lo primero que salta a la vista es lo absolutamente chiflado de su diseño exterior. Llamarla poco convencional no comienza a describir a la profusión de líneas que recorren cada rincón de la carrocería de la C-HR, donde no todo está donde lo esperamos y cada esquina parece tener una sorpresa preparada. Como es el caso de las manillas de las puertas trasera situada el el margen superior de las mismas.


Esta es la nueva Toyota C-HR

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Lo anterior no quiere decir que la C-HR tenga un diseño poco coherente. Por el contrario, aparte de ser muy coherentes en su locura, las líneas de la C-HR cumplen a cabalidad con el propósito de darle un sello distintivo al diseño de un vehículo que compite en un segmento que, por sus restricciones de tamaño y volumen, tiende a producir una uniformidad muy aburrida. Basta con darle un vistazo a sus competidoras las cuales, por cierto, sería muy difícil de diferenciar unas de las otras sin sus vistosos emblemas. La CH-R no va a tener ese problema.

La C-HR fue dibujada en el ED2 como es conocido el centro de diseño europeo de Toyota situado en el parque industrial de Sofía Antipolis en la seductora Costa Azul francesa. Según Toyota la meta fue lograr un estilo único que fuese sensual y moderno a la vez. Para ello diseñaron una estructura llena de superficies emocionales y detalles innovadores, y por más que esto suene a parloteo de expertos en mercadeo, que lo es, no deja de reflejar la realidad del aspecto de la C-HR donde lo que domina es la emoción pura. Nuestra predicción es que la C-HR va a ser uno de esos diseños que polarizan la opinión del público por el que habrá mucho amor, mucho odio y poca indiferencia.

El interior cuenta con un aspecto que siendo muy moderno e innovador es también mucho más convencional que su exterior. Lo que no quiere decir que sea un heladito de vainilla. El conjunto está dominado visualmente por una pantalla sensible al tacto desproporcionadamente grande (8 pulgadas diagonales), al menos en relación a lo que estamos acostumbrados a ver, que sobresale rompiendo la línea superior del tablero de controles e instrumentos. La pantalla reposa sobre unas hermosas aunque algo pequeñas ventilas para el aire acondicionado las cuales a su vez descansan sobre los controles climáticos que están reducidos a unos pocos botones. Todos los demás controles se encuentras en los rayos superiores del volante lo cual probablemente sea el motivo para tener que usar semejante pantallón, ya que todos la mayoría de los sistemas se controlarán desde ella. Una línea de color (azul en las fotos) recorre la longitud del tablero llegando hasta los descansabrazos de las puertas.

Afortunadamente Toyota resistió la tentación de reinventar la palanca selectora de cambios, la cual está presente en la más convencional y práctica de sus formas. Nos imaginamos que más de uno de sus futuros dueños estará muy agradecido.

La Toyota C-HR está basada en la nueva arquitectura global de Toyota (TNGA) que debutó en el nuevo Prius pero que se espera sea la base de muchos de los futuros modelos de la marca japonesa. La nueva mini camioneta contará con un motor de gasolina de 1.2 litros cuatro cilindros turbo de 114 caballos de fuerza que puede ser acoplado a una transmisión continua variable para tracción delantera o tracción integral o a una transmisión manual de 6 velocidades para tracción delantera solamente; así como un motor de 2.0 litros de aspiración normal para ciertos mercado del este de Europa cuyas características aún no se han anunciado. La estrella de la línea será la versión con tren motriz híbrido que genera emisiones de CO2 sumamente bajas de 800 g/Km a la vez que desarrolla 122 caballos de fuerza y rinde un combinado de 63.7 millas por galón para carretera y ciudad. Toyota no ha dicho cuales de estos trenes motrices se conseguirán bajo el capó del a C-HR cuando llegue a nuestras costas en el segundo trimestre de 2017, pero si fuésemos adeptos a las apuestas nuestros centavos serían apostados por el 2.0 litros y el tren motriz híbrido.

Si bien nos imaginamos que las opiniones van a estar fuertemente divididas, es reconfortante ver a Toyota nuevamente tomando riesgos en materia de diseño. La C-HR es sin duda un segundo acto nada tímido para seguir al controversial diseño del actual Prius y delrevolucionario Mirai. En caso de que alguno de ustedes se lo esté preguntando la respuesta es; si, a mi me gusta.


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