"Qué importa que digan que es de 7, se sintió peor que cualquiera": así vivieron el sismo en México

Habitantes de la capital mexicana cuentan cómo les tocó vivir la experiencia del terremoto. Algunos acababan de participar en un simulacro de desalojo en medio de temblores.
19 Sep 2017 – 5:49 PM EDT

"Fue muy fuerte, estamos muy asustados, pero estamos bien", el mensaje vía WhatsApp de Ileana García llegó con detalles: "Aunque el del 7 de septiembre fue más fuerte, este de hoy fue trepidatorio, el movimiento se sentía de arriba a abajo. En cambio el de hace dos semanas se sintió oscilatorio".

Ella estaba en su trabajo, ubicado en el bulevard Manuel Ávila Camacho (el Periférico), cerca de Polanco. A las 11 am estuvieron en un simulacro de sismo, "nos evacuaron a todo el edificio, nos explicaron como evacuar durante un temblor y luego volvimos a nuestros puestos a seguir haciendo nuestras actividades normales. De pronto, unas dos horas después, empecé a sentir cómo se movía mi escritorio de verdad".

García y sus compañeros siguieron las instrucciones de los cuerpos de seguridad, "te dicen que te pegues a las paredes, todos estábamos muy nerviosos".

Aunque este movimiento telúrico lo percibió de menor duración que el anterior, se asustó más. "Pedí permiso para irme del trabajo. Mi esposo había salido de la casa a comprar algo y cuando sintió el temblor se devolvió al edificio donde vivimos. Allí encontró a la gente llorando abajo, se veían algunas piedras y no los están dejando subir a los apartamentos. Todas nuestras pertenencias están en la casa, él está muy nervioso. Se está quedando sin baterías y apenas me envío esta foto de nuestro edificio:


Las imágenes en redes sociales enseguida mostraron el nerviosismo de quienes salían de sus trabajos y oficinas para buscar los niños al colegio o ver cómo estaba su casa.

Carlos Leal estaba en su casa ubicada al sur de la Ciudad de México, en la colonia Olivar de los Padres, donde usualmente los terremotos casi no se sienten. “Es el peor terremoto que he sentido en mi vida, me tenía que levantar de mi escritorio a detener las cosas y al mismo tiempo llamaba a mi esposa sabiendo que estaba trabajando en un edificio".

En medio de problemas de comunicación y mucha angustia por amigos que no logran confirmar su bienestar, Leal evalúa lo que acaba de ocurrir: "Qué importa que digan que es de 7, hay un momento en que es irrelevante la cifra. Se sintió peor que cualquiera superior en la escala de Richter".

Cuando terminó el seísmo, salió a recoger a sus hijos en la escuela. "Ellos cuentan que aunque hubo muchos ataques de pánico y los niños chiquitos lloraban, el protocolo de seguridad y evacuación del colegio funcionó bien", contó a Univision Noticias.

Jorge Salazar estaba a punto de salir de su departamento en el barrio sureño de Las Águilas. “Estaba cerrando la puerta. No tienes idea el trancazo. A las 11 am había sido el simulacro y obviamente nadie peló. Pero después en el de 'adeveras', la alarma sonó 30 segundos después de que empezó el temblor. Todo en mi casa se cayó al suelo.”

En fotos: Fuerte terremoto estremece México

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"La escalera se derrumbaba mientras mi esposo bajaba"


La señora María Magdalena Esparza estaba en su casa de dos pisos en el Rosario, al norte de Ciudad de México. Su esposo trabaja en el centro, en un edificio de Insurgentes. "Acabábamos de oir la sirena de advertencia de terremoto por el simulacro de las 11 de la mañana y no me asusté cuando la volví a escuchar dos horas después. Pero justo cuando empezó a sonar la alarma sísimca también empezó a moverse todo. Fue horrible, se oían cosas que se caían y el grito de niños".

Ella se metió debajo del marco de una puerta de su casa "es lo que nos dicen que hagamos", luego llamó a su esposo. "Él iba bajando por las escaleras y veía cómo se derrumbaba, ellos bajaban y trataban de salir de las oficinas y veían cómo se caían unos seis escalones. Gracias a Dios salieron y están bien, pero entiendo que hay gente que tratan de sacar aún".

Su esposo caminó largo rato desde Insurgentes, porque el Metro estaba cerrado, y solo pudo bajar al subterráneo en la estación Normal. "Ya está en casa y estamos todos bien".

Rubén Álvarez estaba en su oficina del Instituto Nacional Electoral, en el sur de la ciudad. Con limitaciones de internet y teléfonos pudo enviar una foto de su lugar de trabajo "10 segundos después de que salí de allí:

Las redes no tardaron en mostrar imágenes grandilocuentes de lo ocurrido.



En algunos sectores de la ciudad, se quejaron de que no escucharon el sonido de las alarmas sísmicas.

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