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15 cosas que aprendes cuando vas por primera vez a SXSW, el 'spring break' de los tecno

El festival interactivo y cultural puede abrumar con su oferta enorme y ritmo que no para. Aquí, las lecciones que se lleva un novato.
16 Mar 2016 – 4:50 PM EDT

Por Diego Graglia @TheDailyDG, enviado a Austin, Texas

Las camisetas negras de los rockeros y las gorras de los raperos ya reemplazan en el centro de Austin a las camisas a cuadros de los emprendedores y las zapatillas rojas de los mercadólogos.

El festival South By Southwest cerró su rama interactiva y desde este miércoles se dedica con todo a la música, la razón por la que nació hace 30 años en esta capital progresista de Texas.

Cuando termine este domingo, más de 40,000 personas habrán pasado por sus conferencias, espectáculos y películas (la parte de cine cierra el sábado). Miles más habrán venido a Austin sin un pase al festival, para encontrarse con amigos y contactos profesionales y disfrutar de las actividades abiertas al público.

Es un evento que ha crecido tanto —este año agregó shows de comedia y temas nuevos como tecnología médica— que es muy difícil para cualquier asistente entenderlo y tratar de aprovecharlo al máximo.

Aquí van las 15 lecciones de un enviado especial, tras su primera vez en SXSW Interactive, el “ spring break” —receso de primavera— de los chicos tecno.

  1. No digas “SXSW”, di “Southby”. Así lo llaman los habitués. Nadie dice el nombre completo, pero tampoco nadie lo llama “Ese-Equis-Ese-Doble-U”, ni en inglés ni en español. Si lo haces, es la manera más rápida de dejar en evidencia que es tu primera vez.
  2. Filas, filas y más filas. La única manera de entrar a los eventos más populares es hacer fila, a veces más de media hora, incluso cuando son en los auditorios más grandes del Centro de Convenciones. La alternativa es quedarse afuera, como le pasó a mucha gente —su servidor incluido— en las presentaciones del chef y presentador de TV Anthony Bourdain y en paneles sobre tecnologías de moda, como la realidad virtual. Pero también hay que hacer filas en eventos más chicos, shows musicales y de comedia, fiestas y, por supuesto, las cafeterías todas las mañanas. Así que hay que llegar a Austin armado de paciencia.
  3. FOMO, FOMO y más FOMO. El Fear of Missing Out es el Miedo A Perderse Algo —¿“MAPA”?—, una sensación muy propia de esta era digital en que la información es un bombardeo y las experiencias posibles son millones. Y en “Southby” puede ser aterrador, con más de 500 eventos en decenas de sedes en unas 15 cuadras a la redonda. La solución es aceptar desde el primer día que te vas a perder muchas cosas interesantes, divertidas o inspiradoras y saber que no puedes agendarte un evento que empieza a la hora que termina otro. Hay que moderar la ambición al planear el itinerario del día y… también hay que agendar un poco de tiempo para armar la agenda.
  4. Trae tu propia energía. Dos sugerencias para 2017: una, trae tu segunda batería o cargador portátil para celular; dos, monta un negocio de carga de celulares afuera del Centro de Convenciones. Es un festival interactivo y la gente lo vive en las redes sociales, tuiteando, instagrameando, facebookeando y periscopeando todo el tiempo. Una batería normal no aguanta ese uso intenso de la mañana a la noche. Aunque hay algunas zonas de recarga, mucha gente se la pasa sentada en el suelo al lado de un enchufe esperando que su teléfono esté listo para seguir. Y los enchufes escasean en algunos salones.
  5. Búscate un lounge favorito. Estos espacios armados por patrocinadores ofrecen sofás cómodos, mesas de trabajo, comida y bebida gratis, y sus propios paneles y conferencias. Son un buen lugar para tomar aire antes de volver a la carga (...y para recargar el celular).
  6. No te olvides de divertirte. No todo es hacer contactos para el trabajo o encontrar inspiración profesional. “Southby” tiene una cantidad enorme de contenido para publicistas y mercadólogos, generadores de contenido, profesionales tecno, y emprendedores en general, entre otros. Pero también da acceso a muy buenos espectáculos de comedia, música y cine. Trata de aprovecharlos, haciendo fila desde temprano.
  7. Crea tu método para seleccionar paneles. El festival está organizado en varias “pistas” que ayudan a ver todas las actividades relacionadas con un tema, sea el futuro del transporte o los "millennials" latinos. Es importante ver quién hablará, además del título de la sesión, ya que la calidad depende mucho de los presentadores. Un publicista costarricense con nueve años de “Southby” recomendaba elegir a quienes acaban de publicar un libro, porque traen ideas nuevas y bien desarrolladas, y elegir las conferencias de funcionarios de gobierno y académicos sólo si te interesa la información, ya que no suelen ser entretenidas.
  8. El wifi es bueno. Te conectas en una sede a la red “SXSW2016” y en adelante tu dispositivo se vuelve a enganchar de forma automática cuando llegas a cualquier otra sede. Muy pocas veces se desconecta, lo que es impresionante teniendo en cuenta que hay miles de personas en línea al mismo tiempo.
  9. Camarón que se duerme, duerme cerca del aeropuerto. Si no reservas hotel más de un mes antes del festival, sólo conseguirás cuarto lejos del centro.
  10. Cómo hacer para no pagar I. Los pases arrancan desde 1,500 dólares para asistir sólo al festival interactivo. Si no puedes convencer a tu empresa de mandarte, la otra opción es proponer un panel o conferencia y postularlo en el Panel Picker, donde la audiencia vota qué contenido quiere ver en Austin.
  11. Cómo hacer para no pagar II. Hay mucha comida y bebida gratis —el muy necesitado café, sobre todo— en los diversos eventos, lounges, y sedes. Así, puedes evitar pagar 10 dólares por dos taquitos o una canasta de papas fritas en uno de los camiones de comida instalados alrededor del Centro de Convenciones.
  12. Hay muchas alternativas de transporte. Los precios de Uber se disparan en los momentos en que más gente usa el servicio, que en este caso son las mañanas para ir de los hoteles a la zona del festival y a la noche para irse a dormir. Un taxi normal puede costar lo mismo en esos momentos. También hay autobuses del festival que recorren los hoteles, aunque tardan bastante en llegar porque paran en muchos lugares. Una vez en el centro, puedes caminar, alquilar bicicletas, tomar un bicitaxi o un auto compartido que rentas por algunos minutos.
  13. No dejes de escuchar a Bruce Sterling. Este escritor de ficción futurista y punk, cínico y escéptico, hace algunos años se encarga de dar el discurso de cierre de la parte interactiva del festival. Sterling, que vive parte del tiempo en Italia, dijo que Estados Unidos sufre un caso de “Berlusconosis” con la campaña de Donald Trump. Predijo que cada vez más las Cinco Grandes de la tecnología —Apple, Amazon, Facebook, Google y Microsoft— dominarán la economía nacional. Planteó sus dudas de que toda la innovación digital que estas empresas lideran sea un avance para la sociedad. "No es una ciberutopía, pero tampoco es que se aprovechen de los marginados", dijo. Y se burló tanto de Apple como del FBI por su pelea judicial. Siempre es útil escuchar una voz escéptica para que tanta inspiración no se vaya de las manos.
  14. Encuentra una innovación que te impresione. Muchas startups y empresas grandes presentan sus productos más avanzados aquí. Dos lugares interesantes para experimentarlas de primera mano son la Exposición Comercial y la presentación de los finalistas de los Premios a la Innovación Interactiva. Aunque la realidad virtual me divirtió e impresionó, el invento qué me fascinó fueron los audífonos Here, que te dejan ecualizar los sonidos de la vida real a tu alrededor. En medio de un salón ruidoso, le bajé el volumen a todo, agregar ecos y otros efectos, y subirle y bajarle a los agudos y graves. La empresa ya tiene alianzas con el festival Coachella, donde la gente podrá escuchar la música en vivo ecualizada a su gusto. Here terminó por ganar el premio a la Innovación.
  15. Prepara las maletas para mudarte a Austin. La ciudad no es la misma de siempre durante el festival, dicen los locales, y muchos de ellos evitan el centro hasta que pasa la locura. Pero los visitantes se llevan la imagen de una comunidad rebelde, artística, alternativa y progresista, igual que muchos de ellos. Tanto es así que muchos deciden mudarse a Austin, uno de los lugares donde la población crece más rápido en todo el país. La infraestructura de calles y transporte público ya no da abasto y los habitantes se quejan del tráfico, la falta de planeación y la inflación en los precios de la vivienda. Pero eso no impedirá que la calle Sexta o “Dirty Sixth” siga enamorando a los visitantes con su música en vivo y bares como el Casino El Camino, donde un sábado al mediodía puedes escuchar Iron Maiden… y, si es lo tuyo, sacudir la melena.
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