null: nullpx

Todos creían que tenía una barriga de cervecero, pero resultó ser un tumor cancerígeno de 77 libras

Durante mucho tiempo, Héctor Hernández pensó que simplemente estaba gordo. Con el tiempo, los médicos descubrieron la verdadera causa.
29 Nov 2018 – 04:21 PM EST

Durante meses, el californiano Héctor Hernández vio su barriga crecer y crecer hasta el punto de impedir que pudiera inclinarse para amarrarse los zapatos. Pero lo que todos atribuyeron a una panza ‘de cervecero’, resultó ser un agresivo tumor de 77 libras, el más grande que sus médicos hayan visto.

“Simplemente pensé que estaba gordo. Siempre he sido un tipo grande”, relata Hernández a The New York Times acerca de ese año y medio que vivió sin conocer la verdadera causa de su supuesta gordura, tiempo en el que escuchó toda clase de comentarios.

Un día en un almacén un hombre se le acercó, agarró su estómago y le dijo que no bebiera porque no era bueno para él. “Yo simplemente me reí y le dije que no bebía”, relata al Times.

Tampoco comía en exceso, pero llegó a probar una dieta basada únicamente en plantas a ver si lograba rebajar la barriga. Todo fue en vano. Al poco tiempo ésta parecía una “pelota de playa” que le molestaba incluso al sentarse a trabajar en su escritorio.


El hombre de 47 años ya para ese momento también sufría de estreñimiento, acidez y dificultad para respirar, así que decidió consultar a un médico quien le respondió que “algunas personas simplemente ganan peso de distintas formas”.

Pero como su estómago seguía sintiéndose pesado y firme al tacto, decidió buscar una segunda opinión.

Nunca imaginó cuál sería el diagnóstico: liposarcoma, una extraña forma de cáncer que se origina de las células grasas y que se había convertido en un gigante tumor en su abdomen.

Y no era cualquier liposarcoma. Era el más grande que su médico, uno de los pocos de EEUU que se especializan en remover sarcomas, el doctor William Tseng, cirujano oncólogo de Keck Medicine de la Universidad de California del Sur, hubiera visto en toda su carrera.

77 libras, “lo más grande que yo haya visto”, cuenta Tseng en entrevista con el New York Times aclarando que habitualmente estos tumores pesan entre 20 y 30 libras.

Tan grande era que básicamente “se tragó” uno de los riñones de Hernández que tuvieron que extraerle durante la cirugía que duró seis horas. La buena noticia es que el tumor no se había extendido a otros órganos.


Pero es muy probable que el sarcoma regrese, incluso de forma más agresiva. Los médicos todavía no han logrado descifrar por qué este tipo de tumores se original, cómo prevenirlos y la única solución para curarlos es la cirugía.

Hernández actualmente se está recuperando y recaudando fondos para costear los gastos médicos mediante una campaña de GoFundMe.

Se mantiene positivo: “Me siento fenomenal, creo que simplemente debo fortalecerme”, exclama.

Una rareza


Los liposarcomas no sólo aparecen en la barriga. También pueden formarse detrás de la rodilla o en el muslo y, con menos frecuencia, en el cuello, la vulva o la axila.

Son muy poco frecuentes. Su incidencia es de 1 por cada 100,000 personas y habitualmente afectan a adultos entre 40 y 60 años.

Al igual que Hernández, la mayoría de las personas con un liposarcoma no se sienten enfermas. El tumor (que puede ser firme o suave al tacto) no es doloroso. Un examen físico es el primer paso para diagnosticarlo.

Los 10 consejos de oro para prevenir el cáncer

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:SaludCancerEnfermedades

Más contenido de tu interés

Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.