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Trasplantes

El primer trasplante exitoso de tráquea en el mundo ofrece esperanza a miles de pacientes

Cirujanos del Mount Sinai Hospital en Nueva York acaban de lograr lo que se consideraba casi un imposible en el campo médico. El revolucionario procedimiento llega en el momento indicado: muchas personas conectadas por largo tiempo a respiradores artificiales debido al covid-19 podrían necesitarlo.
10 Abr 2021 – 01:15 PM EDT
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Sonia Stein, primera persona que recibe un trasplante de tráquea en el mundo, junto a su médico, Eric Genden. Crédito: Cortesía Mount Sinai Health System

Una mujer de 56 anos que reside en Nueva York acaba de recibir el primer trasplante exitoso de tráquea en el mundo, uno que le ha devuelto las ganas de vivir y que ahora ofrece esperanza a miles de pacientes como ella que hasta ahora carecían de opciones terapéuticas.

Por seis años la paciente, llamada Sonia Sein, tuvo que respirar a través de una traqueotomía (un hueco en su cuello) para mantenerse viva por daños severos a su tráquea ocasionados por el estar conectada a un respirador artificial tras un ataque severo de asma. Varios intentos de cirugías reconstructivas previas fallaron, dejándola con más daños.

Tan insoportable se le había hecho tolerar el tubo que estaba insertado en su garganta, que estaba considerando removerlo y recibir exclusivamente cuidados paliativos.


Cada noche al acostarse a dormir, temía no despertar. Desesperada, la otrora trabajadora social buscó opciones. “Pensé que, si hacían trasplantes de todo, debería haber uno para la tráquea”, cuenta al New York Times. Una búsqueda de Google la conectó con un equipo de especialistas que pronto le cambiaría la vida.

Más que un simple tubo

La tráquea conecta la laringe con los pulmones y es esencial para hablar y respirar. Contrario a lo que se cree, es mucho más que un simple tubo: se trata de un órgano flexible y elástico que mide entre 11 y 12 centímetros en los adultos y que está constituido por cartílagos, membranas fibroelásticas, fibras musculares lisas, arterias, venas, nervios y ganglios linfáticos.

A diferencia de otros órganos, hasta ahora no había podido ser trasplantado de forma exitosa, en gran parte debido a la complejidad que implica reactivar el flujo sanguíneo.

Abundan las historias de intentos fallidos como la del controversial especialista Paolo Macchiarini, quien trasplantó tráqueas sintéticas cultivadas con células madre y que, tras la muerte de muchos pacientes -incluyendo niños-, ha estado en el centro de una gran controversia y hasta enfrentado cargos ante la justicia.


Luego de décadas de investigación, cirujanos del Mount Sinai Hospital lograron el primer trasplante de tráquea incorporando parte del esófago y de la glándula tiroidea. “ Durante años el consenso médico y científico fue que no se podía hacer (…) Este procedimiento cambiará la forma de tratar a estos pacientes. Por primera vez podremos ofrecerles un tratamiento viable”, explica en una nota de prensa Eric Genden, jefe del departamento de Otorrinolaringología, quien lideró el trasplante en el que participaron más de 50 especialistas.

Lo que ocurrió en las 18 horas de la cirugía mejorará no sólo la vida de la paciente en cuestión, sino de miles como ella que hasta ahora carecían de opciones al presentar daños en su tráquea sea por defectos congénitos, quemaduras, tumores o por pasar demasiado tiempo conectados a un respirador artificial en cuidados intensivos.

En el momento oportuno

El procedimiento llega en un momento crucial en el que la cantidad de personas que requieren ser conectadas a un respirador artificial -algunas por períodos muy prolongados de tiempo- ha aumentado debido a la pandemia del coronavirus.

“Debido a la necesidad de recurrir a respiradores artificiales y a la naturaleza del covid-19 como enfermedad respiratoria, los problemas de la tráquea están aumentando exponencialmente y ahora tenemos un tratamiento”, comenta Genden.

Desafortunadamente, por ahora las personas con cáncer -una causa común de daños a la tráquea- no son buenas candidatas para este trasplante debido a que el uso de inmunosupresores está contraindicados para ellas. Tampoco lo son los recién nacidos con defectos congénitos pues sus vasos sanguíneos son demasiado pequeños.

Los médicos monitorean de cerca el progreso de Jensen, quien hasta ahora no ha presentado complicaciones o señales de rechazo del órgano y que, tal y como cuenta a CNN, por primera vez ha vuelto a respirar sin dificultad: “De inmediato sentí que podía respirar. Cuando inhalé por primera vez fue el cielo”.

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