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Medicina y Farmacia

Por qué Utah está mandando a México a sus empleados a comprar medicinas (y todo lo cubre el seguro)

En Utah, los empleados públicos que cumplan con ciertos requisitos pueden participar en un Programa de Turismo Farmacéutico único en su tipo que no solo cubre el periplo, sino que también viene con una recompensa. La razón: incluso descontando esos gastos, le permite ahorrar al estado miles y miles de dólares en fármacos de prescripción.
10 Feb 2020 – 04:26 PM EST

En Estados Unidos el precio de los medicamentos es tan elevado que la aseguradora que cubre a los empleados públicos de Utah paga a sus miembros un boleto aéreo hasta San Diego, los lleva a cruzar la frontera hasta México para comprarlos, les da 500 dólares por la molestia y aun así ahorra miles y miles de dólares.

Suena descabellado, pero es exactamente lo que desde hace un año hace el Programa de Salud para Empleados Públicos (PEHP por sus siglas en inglés), la aseguradora que cubre a los trabajadores del estado de Utah y sus familias, con el Programa de Turismo Farmacéutico (Pharmacy Tourism Program), que propone un modelo nunca antes visto en el país.

A él son elegibles algunos miembros del PEHP que usen alguna de las trece costosas medicinas incluidas en una lista, entre las que están algunas para dolencias crónicas como la psoriasis o la artritis. Quienes participan adquieren sus medicamentos de prescripción para hasta 90 días en un hospital acreditado en Tijuana México, con todos los gastos pagos y además reciben 500 dólares por cada periplo.


Entre ellos está Ann Lovell, empleada del estado de Utah de 62 años que ya ha viajado varias veces desde Salt Lake City hasta Tijuana para comprar su medicina para la artritis reumatoidea. Allí ve a un médico con el que conversa sobre su condición y luego le da la receta médica con la que va a la farmacia, que cuenta con el aval del programa. Un representante de una empresa llamada Provide Rx la acompaña.

Había estado pagando 450 dólares bimensuales como copago para su medicación, pero, según cuenta a Associated Press, ese monto iba a dispararse a 2,400 dólares si no participaba en este programa -que es completamente voluntario-. "Esta es la medicina que me permite funcionar, de lo contrario, estaría discapacitada y no podría llevar mi vida con normalidad".


De los 160,000 empleados que tienen cobertura con el Programa de Salud para Empleados Públicos, unos 400 serían elegibles, pero por ahora unos 10 lo aprovechan. Fue creado en 2018 bajo la ley "Derecho a Comprar", impulsada por el republicano Norm Thurston. Las medicinas elegibles son sólo aquellas en las que el estado podría obtener un ahorro sustancial.

En la lista figuran algunas como aubagio, avonex, copaxone, enbrel, forteo, humira, orencia, otezla,stelara, xtandi y zeljanz.

Desde su implementación, el programa ha permitido al estado ahorrar 225,000 dólares, dice a Associated Press, su director, Chet Loftis, agregando que podrían ahorrar hasta 1 millón de dólares si más personas se inscribieran.

Enbrel, el medicamento que Lovell toma, por ejemplo, cuesta 62,000 dólares por paciente para la aseguradora. Con el programa, ese costo se reduce a la mitad luego de descontar el boleto aéreo y el bono.

Según Loftis, la calidad de los fármacos es idéntica y del mismo proveedor que la disponible en Estados Unidos. “La diferencia es el precio. Por ejemplo, el suministro de 90 días del costo promedio de un remedio elegible en EEUU es mayor a 4,500 dólares mensuales y cuesta entre 40% y 60% menos en México. Estos ahorros sustanciales nos permiten recompensar a nuestros miembros por buscar opciones de bajo costo”, explica en un comunicado de prensa sobre ese programa.

Aclara que también se aseguran de que los miembros que decidan participar, estén en condiciones de hacer el viaje.

Para algunos como el chofer de autobuses Jason Pierce, cuya esposa trabaja en el departamento de salud de Utah, el incentivo de 500 dólares es suficiente para participar ya que en su caso el seguro igual cubría el 100% de la medicina que toma para la psoriasis. “Es sencillo y la medicina es la misma”, cuenta a AP. De ese modo, pueden ahorrar para pequeñas vacaciones.

Y no sólo está la opción de Tijuana, sino que también el programa trabaja con una farmacia en Vancouver, Canadá.

¿Legal?


Aunque importar medicamentos de prescripción es ilegal porque estos no han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), el gobierno permite a las personas comprar el suministro de hasta tres meses para su uso personal.

La web de la página de protección de fronteras y aduanas tiene una sección dedicada a viajar con medicamentos.

La práctica es bastante usual hasta el punto de que el candidato demócrata Bernie Sanders acompañó a un grupo de pacientes a cruzar la frontera para comprar sus medicamentos, en un intento por demostrar las perversiones del sistema de salud estadounidenses en el que el precio de los medicamentos muchas veces es privativo.

1 de cada 4 estadounidenses se saltó un tratamiento médico debido a su costo y, 45% de los adultos están preocupados de que un problema grave de salud pueda dejarlos en la bancarrota, reveló una encuesta de Gallup.

Algunos cálculos estiman que hasta 1 millón de personas en California cruzan cada año la frontera para comprar medicamentos.

“Es desafortunado y está mal que los ciudadanos de este gran país tengan que viajar a otros países para obtener las medicinas que necesitan a precios asequibles”, dijo a Associated Press David Mitchell, fundador del grupo Patients For Affordable Drugs.

Así funcionan los sistemas de salud en otras partes del mundo

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