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Coronavirus

“Un momento de extrema precaución”: California podría registrar una cuarta ola de contagios de covid-19, según expertos

Expertos advierten que relajar ahora las medidas de prevención, como reabrir anticipadamente los negocios y las escuelas, podría incrementar rápidamente el número de positivos en el estado. Temen que las vacaciones de esta primavera y variantes más agresivas del virus compliquen la situación.
10 Mar 2021 – 05:59 PM EST
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California fue el primer estado del país en emitir una orden de quedarse en casa hace casi un año para tratar de reducir los casos del nuevo coronavirus. Pero expertos creen que es muy difícil que sea el primero que logre salir de esta crisis y advierten que podría registrarse incluso una cuarta ola de contagios.

“Si bien todos esperamos desesperadamente evitar una cuarta ola, es poco probable que una proporción suficientemente grande de la población se vacune para prevenir una en la primavera”, dijo el doctor George Rutherford, epidemiólogo y experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de California en San Francisco, en un artículo que la institución publicó en enero.

“La experiencia nos dice que es probable que veamos un aumento (de casos) nuevamente para fines de marzo”, advirtió el experto y señaló que las jornadas de vacunación y otros esfuerzos podrían perder terreno si se implementa apresuradamente una reapertura de escuelas y negocios.

Rutherford sostuvo esa predicción en un foro reciente en dicho campus, en el cual explicó que alrededor del 67% de la población estadounidense necesita ser inmune al covid-19, ya sea a través de una vacuna o contrayendo el virus, para alcanzar la llamada inmunidad colectiva.

Actualmente se aplica la fase 1B de vacunación, la cual incluye a adultos mayores, maestros, personal de servicios de emergencia, así como agricultores. Hasta el martes, el estado suministró 10.7 millones de dosis, de las cuales 2.6 millones se inyectaron en el condado de Los Ángeles y 1.1 millones en San Diego.

Inmunidad nacional hasta el otoño

Por el momento, menos del 40% de los californianos son considerados resistentes al virus por las razones ya mencionadas, lo cual está debajo del promedio nacional.

“Desafortunadamente, eso significa que probablemente dependamos de nuestros métodos de mitigación actuales hasta finales de la primavera o principios del verano”, dijo Rutherford refiriéndose a cubrirse el rostro y obedecer el distanciamiento social.

Según los expertos, hay otros factores que podrían incrementar las infecciones en California, como cancelar el uso de mascarillas en lugares públicos, no aplicar las vacunaciones en comunidades más afectadas (como la hispana) y la llegada de variantes más peligrosas del covid-19.

Peter Chin-Hong, profesor de medicina de UC San Francisco, señala que si llegan cepas más fuertes entonces la tasa de vacunación debería ser hasta del 80% para tener el problema relativamente bajo control.

“Alcanzar la ‘normalidad’ pre-covid con inmunidad colectiva nacional puede tomar hasta el otoño”, dice Chin-Hong, quien cree que la resistencia global podría alcanzarse hasta el verano de 2022, en un artículo de UC San Francisco que hizo predicciones sobre la pandemia.

“Si no llegamos al 70%, estaremos atrapados en el limbo. Habrá una reapertura y el uso continuo de cubrebocas. Puede haber un futuro en el que ciertas actividades estarán abiertas solo para las personas que se hayan vacunado”, anticipó el profesor.

“Hemos estado aquí antes”

La semana pasada se registró una disminución del 19% en los nuevos casos en todo el estado, pero igual hubo unos 4,300 positivos diarios. En Los Ángeles el descenso fue bastante leve, del 2%, sumando alrededor de 1,600 infecciones cada día.

Barbara Ferrer, directora del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles, advirtió el martes en una reunión de la Junta de Supervisores de esa jurisdicción que los positivos aumentarían fácilmente si los residentes relajan las medidas de prevención.

“Corremos el riesgo de extender la pandemia si no continuamos reduciendo la transmisión mientras aumentan nuestros números de vacunación", dijo Ferrer. "Este es el mes, yo diría, el mes de marzo, la primera parte de abril, en el que tenemos que ser extraordinariamente cautelosos", sugirió.

"Porque hemos estado aquí antes. Hemos estado aquí con reaperturas. Hemos estado aquí con viajes por el Día de Acción de Gracias y Navidad. Hemos visto lo que sucede durante las vacaciones si no tenemos mucho cuidado… Tenemos que mantener a todos con vida ahora mismo para que puedan vacunarse”, urgió la funcionaria. “Este sería un momento de extrema precaución”.

Ferrer dio un reporte sobre la situación que enfrenta el condado cuando está por cambiar de nivel morado a rojo. Eso significaría incrementar al 50% la capacidad de los supermercados y al 25% la de los restaurantes. Ello pasaría tan pronto como este fin de semana.

Un estadio vacío por los muertos

En su informe anual de labores la tarde del martes, el gobernador Gavin Newsom prometió que la pandemia “terminará pronto”, aunque no se atrevió a revelar cuál es el pronóstico que hace su gabinete de salud pública. Lo que sí advirtió es que cuando eso ocurra “no volveremos a la normalidad”.

Los líderes del estado y funcionarios escolares han estado debatiendo sobre el retorno a las clases presenciales. En Los Ángeles, luego de un ríspido diálogo entre directivos del Distrito Escolar de la ciudad (LAUSD) y el sindicato de maestros (UTLA) se llegó a un acuerdo que propone reabrir los planteles educativos a 600,000 alumnos a mediados de abril. Aún no se define el plan.

Lo cierto es que no todos los padres están de acuerdo con enviar a sus hijos a los planteles. Temen que los niños lleven el virus a sus hogares, afectando a los que siguen esperando la vacuna.

"Trabajando junto con padres, maestros y líderes escolares, hemos cambiado la conversación de si reabrir, a cuándo", dijo sobre este debate Newsom.

El gobernador pronunció su discurso el martes en el Dodger Stadium de Los Ángeles, con capacidad para 56,000 espectadores. Los asientos vacíos que rodearon al funcionario representaron a los californianos que han perdido la vida por complicaciones relacionadas con el virus. Casi la mitad de esas sillas desocupadas simbolizaron el luto de miles de familias hispanas.

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