Antiguos remedios que te ayudarán a sobrevivir la resaca de Año Nuevo

Seguro te has preguntado si existirá algún remedio infalible para después de la borrachera, sobre todo en esta época del año. Los antiguos griegos y romanos ya se hicieron esa pregunta y encontraron algunas respuestas.
1 Ene 2018 – 1:41 PM EST

¿Un poco excedido con el vino en esta temporada festiva? ¿Padeciendo de dolores de cabeza palpitantes, boca seca y náuseas después de la fiesta de Navidad de la oficina? ¿Estás buscando curas probadas en el tiempo? No temas: estos remedios griegos y romanos para aliviar o prevenir una resaca te serán útiles.

En la antigua comprensión del cuerpo, la embriaguez y el dolor de cabeza que la acompaña, las náuseas y los mareos, son causados por un desequilibrio en los humores. El exceso de vino causará un recalentamiento de tus humores, y debes tratar de usar agentes refrescantes para sentirte mejor.

No seas un bárbaro

Diluya su vino con agua: el agua atenuará el efecto de calentamiento del vino. Los griegos y los romanos fruncían el ceño a cualquiera que bebiera su vino “limpio”, ya que en su opinión, esto mostraba una clara falta de autocontrol.

Los “bárbaros”, y en particular los escitas del norte, tenían una mala reputación entre los griegos y los romanos por beber vino sin diluir, una clara señal de su falta de civilización. Es de Escitia, sin embargo, que vino el hombre sabio Anacharsis (siglo VI a.C.), quien supuestamente pronunció la siguiente perla de sabiduría:


El agua en tu vino te permitirá disfrutar de la primera de estas tres uvas, sin sufrir los efectos del envenenamiento de las otras dos.

Mujeres: quédense con el blanco

Intenta beber vino blanco en lugar de vino tinto. El vino es, según los antiguos, hematopoyético: que crea sangre. Los antiguos no sabían que la sangre circula en el cuerpo; en cambio, pensaban que la comida y la bebida se transformaban en sangre en el hígado, desde donde se distribuía a los otros órganos, que usaban esa sangre para realizar funciones como la respiración.

Los productos hematopoyéticos como el vino son, por supuesto, útiles, pero deben consumirse con cuidado, ya que el exceso de sangre conduce a todo tipo de dolencias peligrosas. El vino tinto, debido a que es más parecido a la sangre, es más hematopoyético que el vino blanco y, por lo tanto, es más probable que te haga sentir mal si lo consumes demasiado.

Esto es particularmente relevante si eres mujer, ya que según los antiguos, ellas son menos capaces de procesar los alimentos en la sangre (lo que explicaría su necesidad de menstruar).

Usa flores en tu cabello

Sigue el ejemplo de tu hija adolescente (sobrina, nieta, vecina) en el último festival y usa una corona de hiedra o flores mientras bebes. El olor de las flores como las rosas o el mirto enfriarán tus malos humores y aliviarán cualquier dolor de cabeza. Pero trata de evitar las flores con un olor fuerte como los lirios.

Lo creas o no, los médicos griegos y romanos dedicaron tratados completos al tema de las coronas curativas. Desafortunadamente, estos trabajos se han perdido casi en su totalidad, salvo algunos extractos cortos. No estoy seguro de si la corona que colgaste en tu puerta para Navidad servirá para este propósito sanador.

Humor agrio

Bebe vinagre, tal vez con la adición de algunas hierbas o flores: el vino agrio contrarrestará el vino que ya se agrió en tu vientre.

Si no puedes soportar el vinagre que has bebido, te purgará, lo que era considerado como un resultado positivo en la medicina antigua. De hecho, deshacerse de los malos humores es un efecto tan bueno como cualquier otro.

Activa tus almendras

Come cinco almendras antes de beber, ya que de acuerdo con el gran farmacólogo Dioscórides (siglo I dC), esto evitará la embriaguez. Esto no hace daño y es probable que hayas recibido algún paquete de nueces de tu tía abuela por las fiestas.

Hazte amigo del repollo

Ten a mano algunas coles de Bruselas y otras coles. Los griegos y los romanos creían que la vid y la col eran enemigos naturales. Pensaron que la vid tenía la capacidad de percibir el olor a repollo y negarse crecer adecuadamente en las proximidades de este amargo vegetal. Entonces, por extensión, el repollo contrarrestará cualquier exceso de vino en tu vientre. El repollo crudo puede funcionar mejor que el cocido.

Lee los clásicos

Sigue los sabios consejos del autor Vindanius Anatolius de Beirut (siglo IV d.C.) y analiza la historia antigua con calma. Encontrarás ejemplos aleccionadores en historias como la del fallecimiento de Cleomenes, rey de Esparta, que se volvió loco por su hábito de beber vino puro.

Alternativamente, concentrarte en volver a contar o escuchar historias antiguas te distraerá de la incipiente embriaguez, o tal vez te pondrá a dormir, lo que, en definitiva, probablemente no sea malo.

Aunque los remedios descritos aquí son relativamente seguros, el autor no recomienda su uso y declina toda responsabilidad.

Laurence Totelin es profesora titular de Historia Antigua en la Universidad de Cardiff.

The Conversation

“Enloqueces, mueres o renuncias al licor”: famosos cuentan cómo afrontaron su alcoholismo

Loading
Cargando galería