Comandante de EEUU tiene dudas de que Kim Jong Un se abstenga de un ataque nuclear

En una comparecencia ante un comité del Congreso, el jefe del Comando del Pacífico, almirante Harry Harris, afirmó que la idea del masivo despliegue militar estadounidense en la Península de Corea es busca hacer entrar en razón al líder norcoreano, "no ponerlo de rodillas".

El jefe del Comando del Pacífico, almirante Harry Harris, dijo este miércoles en una comparecencia ante un panel del Congreso que duda que Corea del Norte se abstendría de "algo precipitado" si logra miniaturizar una bomba nuclear que pueda ser colocada en un misil balístico.

Con esto pintó un escenario preocupante ante las crecientes tensiones en la Península de Corea, donde la actividad militar ha aumentado drásticamente en los últimos días tras las más recientes pruebas con misiles balísticos en Corea del Norte y la posibilidad de que el régimen de Pyongyang esté cerca de llevar a cabo su sexto ensayo nuclear.

EEUU desplegó finalmente su sistema de defensa antimisiles THAAD en Corea del Sur y anunció la llegada del submarino USS Michigan con capacidad para lanzar misiles Tomahawk. Paralelamente en territorio norcoreano se realizaron ejercicios militares masivos con pruebas de artillería.

Aunque el almirante no dio detalles sobre el momento en que Corea del Norte llegará al punto de poder lanzar a EEUU un misil balístico intercontinental con una carga nuclear, señaló que las recurrentes pruebas con misiles lo acercarán pronto a tener esa capacidad si no es detenido por la vía diplomática o militar.

"Tal como Thomas Edison fracasó 1,000 veces antes de inventar el bombillo, Kim Jong Un seguirá tratando. Uno de estos días tendrá éxito", dijo Harris al comité de Defensa de la Cámara de Representantes.

El alto oficial afirmó que el despliegue militar estadounidense en la zona busca hacer entrar en razón a Kim Jong Un, no ponerlo de rodillas.

Harris se refería no solo al despliegue del sistema de defensa antimisiles y la llegada del submarino, sino también al arribo del portaaviones USS Carl Vinson y sobrevuelos de aviones bombarderos B-1 y B-52.

"Poder de combate"

El comandante señaló que el portaaviones se encuentra en estos momentos en el Mar de Filipinas desplegando sus armas y aviones caza para estar al alcance de Corea del Norte.

"Lo mejor que podemos hacer (...) es asegurar que tenemos un poder de combate creíble todo el tiempo para enfrentar cualquier amenaza que venga de Corea del Norte", dijo el almirante Harris.

Hace unas semanas fuentes militares estadounidenses indicaron que estudiaban la posibilidad de derribar misiles de prueba norcoreanos , una escalada que según Harris podría generar represalias del régimen de Kim Jong Un, lo que amenazaría a millones de habitantes en Corea del Sur, así como a los 24,000 efectivos de EEUU desplegados en ese país.

Las declaraciones de Harris ocurren el mismo día en que la Casa Blanca realizó una sesión informativa con el pleno del Senado sobre Corea del Norte.

Lo que no se tiene claro es si la movida fue más un golpe publicitario o una ronda de inteligencia para dar a conocer a la Cámara Alta las alternativas que está manejando Donald Trump junto a su alto mando militar, luego de que el gobierno decidiera abandonar la política de "paciencia estratégica" con el régimen de Pyongyang y afirmara que todas las opciones están sobre la mesa.

Antes del encuentro -donde hablaron el secretario de Estado, el jefe del Pentágono, el director de Inteligencia Nacional y el jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas- el senador demócrata Chris Murphy, del comité de relaciones exteriores, señaló que la ruta diplomática es la prioridad en esta crisis, no la militar.

En ese mismo sentido, el jefe del comité de defensa del Senado, el republicano John McCain, dijo que la clave de las presiones para desinflar las tensiones en la Península de Corea está en el papel que pueda jugar China al aplicar o no más sanciones contra el régimen de Kim Jong Un.

Tras concluir el encuentro, Murphy dijo a la cadena CNN que se trató de una sesión informativa para resaltar desde la Casa Blanca la gravedad de la coyuntura en Corea del Norte y de los movimientos diplomáticos y militares que EEUU lleva adelante para hacer frente a ello.