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Relaciones Internacionales

Canciller mexicano: "Las decisiones que tomemos en estos meses definirán la relación entre ambos países de las próximas décadas"

En entrevista con el periodista del Noticiero Univision Enrique Acevedo, Luis Videgaray insistió en que la llamada entre Donald Trump y el presidente Enrique Peña Nieto no tuvo expresiones amenazantes y que todavía se mantiene el ambiente de diálogo.
3 Feb 2017 – 12:37 AM EST

Durante varias semanas de tensión en la relación bilateral entre Estados Unidos y México por los planes del presidente estadounidense Donald Trump que afectan directamente al país del sur -como la construcción de un muro en la frontera-, las conversaciones entre funcionarios de ambos lados, visitas y hasta la polémica llamada entre ambos mandatarios están siendo decisivos para definir el futuro de los mexicanos, tanto en su país como en EEUU. Tras la supuesta filtración de un polémico fragmento de la conversación telefónica entre Trump y Enrique Peña Nieto sube de nuevo la marea y surgen nuevas dudas.

Univision entrevistó en Nueva York al secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Luis Videgaray, para hablar del estado de la resquebrajada relación entre México y Estados Unidos, así como para conocer más a fondo el plan de su país ante esta crisis diplomática.

Enrique Acevedo: Ayer la agencia AP reportó que Trump había amenazado con enviar tropas estadounidenses a México, dijo que el presidente amenazó en una llamada telefónica a su homólogo mexicano... ya la Cancillería lo desmintió, pero yo le quería preguntar porque usted estuvo en la llamada.

Luis Videgaray: Yo no participé en la llamada, pero sí la escuché. Es absolutamente falso el que haya existido ese tipo de expresión por parte del presidente de Estados Unidos. La llamada fue bastante constructiva, positiva, larga y en la que se habló de muchos temas. No en todos los temas están de acuerdo el presidente de México y el presidente de EEUU, pero a final de cuentas fue una llamada en la que se acordó seguir trabajando, seguir platicando. Esto es algo que estamos haciendo ya de inmediato, hace rato hablé con el nuevo secretario de Estado, Rex Tillerson, acabo de tener una conversación telefónica con él, nos vamos a ver en breve para seguir trabajando. Pero en ningún momento hubo una expresión de esa naturaleza.

E.A.: ¿Cómo fue la conversación con Rex Tillerson?

L.V.: Fue una buena conversación. Yo conozco al secretario Tillerson de cuando estábamos en diferentes posiciones, tanto él como yo. Es definitvamente un hombre muy serio, muy profesional y fue una llamada muy cálida, muy cordial. Acordamos vernos muy pronto, nuestras oficinas habrán de definir las fechas; también hablamos de la posibilidad de que vaya él a México pronto y sin duda será una presencia muy positiva en el diálogo entre Estados Unidos y México.

E.A.: Queda claro que la relación bilateral no pasa por uno de sus mejores momentos, por decir lo menos. ¿Qué tan preocupados debemos estar sobre lo que pueda pasar?

L.V.: Lo que estamos viviendo son momentos de definiciones. A partir de las decisiones que tomemos Estados Unidos y México en los próximos meses, se va a definir cómo va a ser la relación entre los dos países tal vez en las próximas décadas, por lo tanto es un momento bien importante. Y es un momento en el cual México lo que le ha dicho al gobierno de EEUU es: estamos listos para hablar, de manera positiva y constructiva. Por supuesto que hay cosas que no estamos dispuestos a aceptar, pero estamos aquí para lograr un buen acuerdo para ambos países.

E.A.: Cuando habla de que hay cosas que no podemos aceptar, ¿cuáles son?

L.V.: Una es muy evidente, es un tema sobre el cual se ha hablado mucho, se ha abundado mucho. La posición de México es absolutamente clara que tiene que ver con la continuación del muro fronterizo que ya existe y sobre todo quién paga por ese muro, ahí tenemos una diferencia fundamental, es pública y notoria. Los presidentes, incluso, han decidido que ese no sea ya el centro del debate, sino más bien ver todos los temas en la agenda para encontrar una solución a nuestras diferencias.

Otro tema que para nosotros es fundamental es el respeto a los derechos civiles y a los derechos humanos, al debido proceso de los mexicanos en Estados Unidos. Esa es una exigencia fundamental para el gobierno de México. Vamos a tener una actividad consular, tenemos 50 consulados en EEUU, estamos prácticamente duplicando el presupuesto y lo vamos a dedicar de manera muy importante a la asistencia legal, que tengamos líneas 24 horas del día los siete días de la semana, que los mexicanos puedan tener información certera, puedan incluso contar con la asistencia de abogados para asegurar que se respeten sus derechos. algo en lo que no vamos a transigir es que no se respeten los derechos fundamentales, civiles y los procedimientos para los mexicanos. Queremos que se respete la ley, tanto de México como de EEUU, creemos en el estado de dererecho y por eso empezamos exigiendo que se respete el derecho de los mexicanos.

La visita de Trump a México

E.A.: ¿Piensa todavía que fue una buena idea invitar a Donald Trump a México durante la elección?

L.V.: En retrospectiva sí, probablemente lo hubieramos hecho distinto, fue una visita apresurada. Creo que la recomendación que yo le haría al presidente en retrospectiva es sí hacer el encuentro, pero haberlo hecho un poco distinto. Pero creo que fue una buena idea establecer desde muy temprano una línea de comunicación con quien a la postre terminó siendo electo presidente de Estados Unidos.

E.A.: ¿Qué habría hecho distinto?

L.V.: Planearla con más cuidado, con más tiempo. Fue una visita que se planeó con poco tiempo y creo que habría que haber cuidado cómo se abordarían los temas, los que no se discutirían, los temas que sí, cómo se comunicarían, cuál sería la forma de explicar el contenido de la visita. Todas esas cosas se pudieron haber hecho mejor. A la postre pues todos somos muy inteligentes, pero el objetivo fundamental de haber construido puentes de comunicación con ambos candidatos, particularmente con quien tenía una visión crítica hacia México, creo que fue sin duda una decisión correcta.

Su relación con Jared Kushner

E.A.: Su relación con el primer círculo del presidente Donald Trump ha quedo documentada, particularmente con Jared Kushner -uno de los principales asesores del presidente- y esto parece un arma de doble filo: por un lado hay una comunicación directa y sin duda esto debe ser importante en la relación bilateral, pero por el otro podría criticarse que esto afecta la independencia o el poder de negociación del canciller mexicano. ¿Qué opina al respecto?

L.V.: Sin duda tengo una buena relación con Jared Kushner, es alguien a quien yo respeto, admiro, aprecio. Pero esto no es una relación entre personas, es una relación entre gobiernos, entre instituciones y lo único para lo que estamos trabajando es para el interés de México y de los mexicanos, tanto en México como en EEUU.


Tensión en la visita a Washington

E.A.: ¿Qué tan efectiva es esa interlocución después de lo que vimos durante su visita a Washington, usted hablaba de contradicciones y momentos muy complicados, incluso con esta buena comunicación y esta relación?

L.V.: La relación con Estados Unidos es tan importante, tantas cosas dependen en la vida de los mexicanos de la relación con EEUU, desde los empleos, el costo de la vida, las remesas, que por supuesto íbamos a estar y siempre estaremos interesados en dialogar con EEUU. Fue la Casa Blanca quien nos invita a tener una reunión de alto nivel, literalmente en los primeros días de la Administración, por supuesto que no íbamos a desaprovechar esa oportunidad. Creo que las reuniones se llevaron a cabo con profundos contrastes, fueron muy buenas: el trato que recibimos, la capacidad de intercambio de ideas, las coincidencias fueron notables.

Fueron un conjunto de reuniones que yo me atrevo a calificar como sobresalientes, muy alentadoras y que sin duda habrán de darnos un panorama positivo hacia adelante. También vivimos momentos de francos contrastes, desconcertantes que provocaron incluso la cancelación de la visita del presidente Peña Nieto a Washington. Al final del día, lo que tenemos es: la relación continúa, los presidentes sostuvieron un diálogo al día siguiente para reencausar cómo íbamos a trabajar y es lo que estamos haciendo, estamos trabajando y vamos a llegar a buenos acuerdos, pero que tienen que ser buenos para las dos partes, no nada más para uno de los dos.

E.A.: Como jefe del servicio exterior me parece que esa es una respuesta muy diplomática y muy válida, ¿pero qué pasó durante esos días que le preocupe al secretario de Relaciones Exteriores de México? ¿Qué vio que pudiera quitarle un poco el sueño en cuanto a la relación bilateral en esos días de tensión en Washington?

L.V.: Yo creo que hay todavía cierta incomprensión e incredulidad de que a pesar de lo importante que es México para Estados Unidos y viceversa, que México tenga la capacidad de decir que no. Pero a veces en todas las relaciones, entre familiares, amigos y entre países, hay que saber decir que no y eso fue lo que hizo México la semana pasada.

El Tratado de Libre Comercio

E.A.: Hablando de decir que no, hoy el presidente Donald Trump volvió a referirse al TLC, dijo que quiere renegociar lo antes posible los términos de este tratado. Hemos tenido conversaciones con funcionarios de la nueva Administración e insisten en que cualquier tratado comercial debe ser bilateral, que EEUU quiere alejarse de esta idea de los tratados multilaterales. ¿Estamos listos para tener una negociación en esas condiciones?

L.V.: El tratado de Libre Comercio de América del Norte, NAFTA, es un acuerdo de más de 20 años. Por supuesto que hay oportunidades para hacerlo mejor, mejor para las dos partes y para ese diálogo estamos absolutamente listos, vamos a entrarle a cualquier negociación con absoluta seguridad, sin miedos. Sabemos que hay oportunidades importantes para que gane México, para que haya más empleos, mejor pagados. El tratado es trilateral, la conversación tiene que incluir a los tres socios del tratado comercial y nosotros tenemos una relación muy especial y muy cercana con Canadá. Nuestra postura es que esto debe seguir siendo un acuerdo de carácter trilateral por una razón: eso nos conviene a los tres países.

Mexicanos en EEUU

E.A.: ¿Cuál es el mensaje del canciller mexicano para los millones de mexicanos que viven con y sin documentos en EEUU?

L.V.: Primero, que estamos profundamente orgullosos de la comunidad mexicana en EEUU. Es una comunidad de gente que trabaja, que todos los días da lo mejor de sí para su familia, pero también para México y para EEUU. La contribución que hace la comunidad mexicana a la economía de EEUU es insustituible, esta economía sin el trabajo de los mexicanos tendría un enorme problema. El gobierno mexicano va a estar siempre al lado de los mexicanos, particularmente hoy en un aspecto que se vuelve fundamental, que es la defensa jurídica. El mensaje es que ante la duda, ante la preocupación, se acerquen a los consulados, estamos duplicando la capacidad, estamos haciendo realmente un esfuerzo muy enfocado en lo que es hoy el reto más importante que probablemente ha enfrentado la comunidad mexicana en mucho tiempo. Y de lo que se trata no es de violar la ley, no estamos fomentando la ilegalidad, lo que queremos es que se respeten los derechos de los mexicanos aquí.

E.A.: Esperemos que no llegue a eso, pero si se presentara el caso de las deportaciones masivas o se incrementara la presión para esta idea de la autodeportación, ¿estamos listos para recibir a millones de mexicanos, muchos que no quieren incluso regresar?

L.V.: En la Administración del presidente Obama, en los ocho años, según las cifras del propio gobierno de Estados Unidos, se deportaron poco más de 2.8 millones de mexicanos a nuestro país y esto no provocó una crisis porque se hizo de manera coordinada con EEUU. Es decir, hay protocolos de cómo se hacen las deportaciones, no se sorprende al gobierno mexicano con una deportación espontánea. Hasta ahora esos protocolos siguen vigentes y estamos en el gobierno mexicano, también los gobiernos de los estados, preparados y preparándonos para recibir a los mexicanos que regresen al país.

Hay algo muy importante, son mexicanos calificados, son mexicanos que hablan inglés, que tienen habilidades y entrenamiento, que pueden aportar mucho a la economía de México. Si ese es su destino, si quieren regresar, en México van a encontrar los brazos abiertos de una sociedad que los reconoce, los estima y los valora. Pero también vamos a estar aquí en EEUU defendiendo los derechos, asegurando que no se violen los procedimientos y que los mexicanos que tengan el derecho a estar aquí o que tengan el derecho a defenderse lo puedan hacer.

Apoyo de Latinoamérica

E.A.: ¿Siente que la comunidad internacional ha abandonado a México, particularmente Latinoamérica, en esta tensión que se ha presentado con Estados Unidos?

L.V.: Todo lo contrario. Hemos sentido una enorme solidaridad de los pueblos latinoamericanos. Expresiones muy emotivas, por ejemplo, de los presidentes de Perú, de Colombia, de Costa Rica, comunicados muy explícitos, muy fuertes en favor de México, por ejemplo el comunicado de la cancillería brasileña es algo que agradecemos y nos conmueve, que nos da una enorme confianza en lo que representa México.


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