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Redadas

Qué hacer en una redada migratoria: mantén silencio y pide un abogado

Este jueves, el DHS confirmó que continuará con los arrestos de centroamericanos que entraron a Estados Unidos en 2014 y tienen una orden final de deportación.
13 May 2016 – 9:28 PM EDT

Mantener silencio, no firmar documento alguno y ponerse en contacto con un abogado confiable. Estas son las recomendaciones que organizaciones proinmigrantes hacen a las personas indocumentadas que pueden ser blanco de las detenciones por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por su sigla en inglés).

Este jueves, el DHS confirmó que continuará con los arrestos de centroamericanos que entraron a Estados Unidos en 2014 y tienen una orden final de deportación. Esto tras un reporte de la agencia Reuters que afirmó que el DHS tiene planes de lanzar –por 30 días entre mayo y junio– redadas como las que dejaron 121 detenidos a principios de año en Carolina del Norte, Georgia y Texas.

"Si se enfrentan a una redada, dos cosas importantes: primero, mantener el silencio, no decir nada que pueda comprometerlos y, segundo, no firmar ningún documento, pedir hablar con abogados o la organización que representa sus intereses", explicó a Univision Noticias Jorge Cabrera, director de comunicaciones de Coalition for Humane Immigrant Rights of Los Ángeles (CHIRLA).



Cabrera también recomendó que las personas que entraron al país sin documentos, especialmente las que son blanco de estas detenciones, dialoguen con un abogado u organización de confianza antes de acudir a las autoridades de inmigración.

"No abran la puerta si el agente de policía no tiene un papel que diga extactamente su nombre, no contesten preguntas sin abogado, no firmen nada porque cada persona tiene derechos en este país", afirmó Lynn Tramonte, subdirectora de America's Voice.

"Sabíamos que las deportaciones seguían, pero empezar redadas de nuevo en casa va a aterrorizar a los inmigrantes que están afectados", consideró.

El DHS especificó que estas operaciones –que asegura son una continuación de las anunciadas por el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, en enero y marzo– se limitan a aquellos que fueron detenidos en la frontera luego del 1 de enero de 2014, han recibido orden final de deportación de una corte de inmigración y no tienen apelaciones, casos de asilo o algún otro alivio humanitario pendiente.

Marsha Catrón, vocera de DHS, dijo a Univision Noticias que las prioridades de deportación siguen siendo las anunciadas en noviembre de 2014. Es decir, quienes sean considerados una amenaza a la seguridad nacional (de la frontera o pública); personas con historial de violaciones de inmigración; quienes hayan tenido un DUI o enfrentado cargos por violencia doméstica, explotación sexual, robo y cualquier delito que tenga más de 90 días; e inmigrantes con una orden final de deportación en o después del 1 de enero de 2014.

"Podrían agregar más gasolina al fuego"

Cabrera, de CHIRLA, dijo que estas potenciales deportaciones podrían "agregar más gasolina al fuego y eso es muy peligroso" en medio de la contienda electoral en la que precandidatos como Donald Trump –ahora el virtual candidato republicano– han presentado polémicos planes migratorios.

Trump, por ejemplo, ha prometido que construirá un muro fronterizo entre Estados Unidos y México, y echará a los más de 11 millones de indocumentados que viven en el país. El multimillonario también ha catalogado a la comunidad mexicana en Estados Unidos de "violadores".

"Es un plan desalmado y cruel, especialmente en momentos en que se espera una decisión importante de la Corte Suprema que pudiera proteger a milllones de familias de estas deportaciones", agregó Cabrera sobre los amparos de Obama –conocidos como DACA y DAPA– que buscan proteger de la deportación a unos 5 millones de indocumentados.

Estas organizaciones proinmigrantes urgieron nuevamente que el Gobierno mejore el proceso por el cual los centroamericanos indocumentados pueden pedir un asilo en Estados Unidos. De lo contrario, aseguran, los estarían condenando "a una muerte segura o a un futuro gravemente incierto", concluyó Cabrera.

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