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Proceso de Paz

Colombia vota por la paz, pero la respuesta no es tan evidente

Los colombianos votarán este domingo en un plebiscito en el que deben decidir si aprueban los acuerdos de paz alcanzados por el gobierno y la guerrilla de las FARC. Univision Noticias habló con dos víctimas con posturas diferentes respecto a la votación.
30 Sep 2016 – 11:36 AM EDT


BOGOTÁ, Colombia.- En su primera noche en cautiverio, Laura Ulloa se despertó con frío. Le pidió una chaqueta a la guerrillera que estaba sentada fuera de su carpa cuidándola para que no se escapara. Esta se la pidió a un compañero, que se la quitó de mala gana y se la entregó. “Olía horrible, pero en ese momento yo sabía que tenía que usarla, porque me estaba congelando”, recuerda Ulloa, quien estuvo secuestrada por siete meses. “Cuando me volví a acostar, se me salió una lágrima, y pensé: estoy secuestrada, estoy sola y no sé cuando vaya a volver a ver a mis papás”.

Esa tarde, 20 de septiembre de 2001, guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) la bajaron del bus del colegio cuando regresaba a su casa en la ciudad de Calí. Tenía apenas 11 años.

Quince años después de ser liberada, votará por el "Sí" este domingo en el plebiscito en el que los colombianos decidirán si aprueban o no el pacto firmado entre las FARC y el gobierno colombiano, un acuerdo que se alcanzó después de cuatro años de negociaciones en Cuba y más de medio siglo de conflicto armado que ha dejado millones de víctimas.


Ulloa reconoce que no es un acuerdo perfecto, pero se siente esperanzada por las posibilidades que trae. Dice sentirse emocionada, pero al mismo tiempo asustada y con una gran responsabilidad.

Pero no todas las víctimas de este largo conflicto están contentas con el acuerdo. Muchos colombianos no consideran justos los términos acordados con el grupo rebelde y lamentan que muchos de sus miembros no van a cumplir penas por los crímenes cometidos. Ese es el caso de Alejandro Devis, que fue víctima de las FARC en cinco ocasiones distintas entre 1983 y 2003 y el domingo votará por el “No”.

Al día siguiente de que se publicara el tratado final, Devis se sentó a leerlo en detalle. Doce días y treinta y tres páginas de anotaciones después, concluyó que tiene puntos positivos como la reforma agraria, pero está convencido de que contiene muchas promesas del gobierno a las FARC y cree que no se va a poder cumplir.

¿Cómo está dividido el voto?

Para que los acuerdos de La Habana sean ratificados, el gobierno necesita que los colombianos los aprueben en las urnas y les den legitimidad política. Y para eso, el 13% de los colombianos aptos para votar debe apoyar el “Sí”. Es decir más de 4,5 millones de ciudadanos.

Entre finales de agosto y mediados de septiembre, la intención de votar por el “Sí” disminuyó en 9 puntos porcentuales, de acuerdo con dos encuestas realizadas por la empresa Cifras y Conceptos.

Sin embargo, cuando la empresa realizó estas encuestas, aún había un número significativo de personas indecisas sobre su intención de voto.

En la última semana, Cifras y Conceptos volvió a contactar a más de 1,000 personas previamente entrevistadas, y distribuyó la intención de voto de los indecisos. La encuesta actualizada revela que un 37% de posibles votantes está seguro que saldrá a votar y que el “Sí” va a ganar con el 62% de los votos.

La encuesta también revela que las dos regiones de Colombia con el porcentaje más alto de abstención son Bogotá y el Eje Cafetero.

De acuerdo con el congresista Andrés Felipe Villamizar, representante del Partido Liberal por Bogotá promotor del voto joven, la abstención se debe en gran parte a que este tipo de votaciones extraordinarias no generan motivación.

Con relación a las edades, la población más joven, entre los 18 y 35 años, es la más resistente a salir a votar y la que menos apoya el tratado.

“Históricamente, la participación joven siempre ha sido baja,” dice José Carlos Álvarez, director de la organización Voto Joven. “Hay mucho activismo pero poca participación en las urnas”.

Polarización


A Villamizar y a Álvarez les preocupa en especial la falta de participación de la población jóven, ya sea por el “Sí” o por el “No”.

“Si esos rangos de edad no votan, los que somos mayores vamos a tomar una decisión por las generaciones que van a vivir más tiempo con las consecuencias de lo que decida en el plebiscito”, dice Villamizar.

Las campañas para la votación, tanto por el “Sí” como por el “No”, se han caracterizado por un tono polarizante, con el gobierno del presidente Santos promoviendo el “Sí” y su opositor político más duro, el expresidente Álvaro Uribe y su partido el Centro Democrático, al frente de la campaña por el “No”.

Aunque vayan a votar de manera diferente, Ulloa y Devis están de acuerdo en varios puntos. Los dos aseguran que el voto es personal y que la profunda polarización y posiciones extremas sólo le han hecho mal al país. Como víctimas, los dos conocen en carne propia el dolor de la guerra y aseguran que los colombianos, independientemente de su voto en el plebiscito, quieren la paz.

Este domingo se sabrá que decide el resto del país.


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