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Senador Bernie Sanders

Nevada y Carolina del Sur: ¿cuesta arriba para la campaña de Sanders?

Nevada y Carolina del Sur: ¿cuesta arriba para la campaña de Sanders?

Muchos aseguran que Sanders se desinflará con primarias en estados más diversos, aunque el sacudón que está haciendo su candidatura puede cambiar las cosas

Senador Bernie Sanders
Senador Bernie Sanders

Por Carlos Chirinos (@carl_chirinos), desde Manchester, New Hampshire

Ganarle a Hillary Clinton en New Hampshire fue la parte más fácil para Bernie Sanders.

Ahora viene la cuesta arriba del proceso de primarias en la que la campaña de la exsecretaria de Estado espera dejar atrás al senador por Vermont.

Sanders ganó con una contundente diferencia de 20 puntos porcentuales, menos de los 30 que presagiaban algunas encuestas, pero una diferencia muy respetable.

Los de Clinton alegan que Sanders jugaba casi que de local, considerando que representa al vecino estado de Vermont, una zona con la que comparte ciertas similitudes geográficas y sociales.

Sin embargo, el golpe simbólico para las aspiraciones de la exprimera dama es muy duro, aunque solo pierda algunos de los pocos delegados que aporta el estado para la Convención Nacional Demócrata que escogerá al candidato.

Pero en política lo simbólico es poderoso y por eso la ruta en la que entra ahora la campaña electoral puede que no vaya a ser el paseo con el que Clinton confiaba cuando reinaba en las encuestas.


Rumbo al sur

Carolina del Sur y Nevada los próximos compromisos electorales, son territorios donde Clinton cuenta con maquinaria y apoyos.

Pero si algo ha demostrado la experiencia de Iowa y New Hampshire para Clinton es que las solidaridades automáticas y las fidelidades del pasado ya no funcionan como solían hacer.

Es el caso de las mujeres jóvenes que no sienten una “obligación de género” con la potencial primera presidenta del país, como pudiera haber sido todavía hasta 2008.

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En esta ocasión, el género ya no es argumento, con todo y que Madeleine Albright les prometa “un lugar en el infierno” a las mujeres que no se pleguen a la causa.


Jóvenes vs. viejos

No es solo un problema de género, sino de generación.

En Iowa, de acuerdo con encuestas a boca de urna , Sanders se llevó el 89% de los votantes entre 18 a 29 años y 66% de 30 a 44.

Es la comprobación estadística de lo que se ve en los eventos de campaña de Sanders desde que lanzó su candidatura rodeado de jóvenes entusiastas.

Clinton se quedó con el voto "viejo".

Notable para una mujer que pertenece a un clan que era asociado por muchos con un estilo juvenil y de ruptura en los 90.

Algo parecido podría empezar a pasarle a Clinton con electorados tradicionalmente fieles a la marca de la familia, como negros o hispanos.

Todas esas relaciones podrían estar por redefinirse con el vendaval que está significando Sanders dentro del partido demócrata, un partido al que por cierto, no pertenece formalmente.


En revolución

Todavía la noche del martes, a escala nacional Clinton contaba con un 49% de preferencia en las encuestas, frente al 36% de Sanders, de acuerdo con el compendio que realiza el portal RealClearPolitics.

Son mediciones previas al sacudón de New Hampshire, que bien puede impulsar la candidatura de Sanders a espacios y personas a los que antes no había llegado.

Cuando Sanders propuso su candidatura a la nominación demócrata, muchos pensaron que derrotar el “reconocimiento de marca” de la que gozaba Clinton era tarea imposible.

Eso ha ido cambiando y con cada discurso victorioso que ha dado el senador -el de Iowa tuvo sabor a triunfo- se proyecta cada vez con fueza más en la escena nacional.

Sanders ofrece la revolución como principal oferta electoral, cuando lo cierto es que, independientemente de su viabilidad final, su candidatura está alterando tradiciones y poderes de la política estadounidense

Lea más de nuestra cobertura de New Hampshire


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