null: nullpx

Trump es "el único" a quien le parece buena la idea de cerrar el gobierno si no logra fondos para el muro con México

Los propios republicanos han reaccionado con asombro, molestia y temor por las consecuencias políticas, a lo dicho por el presidente de que está dispuesto a dejar que el gobierno se quede sin presupuesto si el Congreso no le da lo que pide para seguridad fronteriza.
30 Jul 2018 – 4:46 PM EDT

Damos por descontado que a los trabajadores federales no les gusta la perspectiva de quedarse sin recibir sus pagos, la consecuencia inmediata e inevitable que tiene un cierre del gobierno cuando se queda sin presupuesto.

Por eso, la idea planteada el domingo por el presidente Donald Trump en un mensaje de su cuenta Twitter (y repetida durante su rueda de prensa con el primer ministro de Italia en la Casa Blanca este lunes) de que está dispuesto a correr ese riesgo si el Congreso no aprueba los fondos necesarios para el muro fronterizo y seguridad fronteriza, con seguridad no agrada a decenas de miles de esos empleados públicos.

La amenaza presidencial puede cumplirse el 30 de septiembre, cuando el gobierno llegará al final del año fiscal 2018 y se quedará sin recursos, salvo que se logre aprobar el nuevo presupuesto (algo para lo que hace falta la firma del presidente).

A nadie parece gustarle la amenaza, ni siquiera a los republicanos en el Congreso, quienes han estado trabajando en los últimos meses de manera bipartidista con los demócratas (quizá su única área de comunión) para garantizar que el proceso de asignaciones presupuestarias se cumpla de la manera más "normal" posible y que a partir del inicio del año fiscal 2019 Washington cuente con presupuestos debidamente aprobados.


En el llamado Gran Viejo Partido saben que históricamente los cierres del gobierno han perjudicado al partido que controla la mayoría en el Congreso. En este caso ellos tienen mayorías en ambas cámaras y controlan la Casa Blanca. Por eso, la movida podría tener implicaciones negativas para ellos de cara a las elecciones de mitad de período de noviembre.

Sería difícil explicar a los votantes por qué y para qué la presidencia torpedea el trabajo de los suyos en el legislativo afectado a la ciudadanía.

El último cierre, que coincidió con el primer aniversario del gobierno de Trump, se produjo el fin de semana entre el sábado 20 y el lunes 22 de enero, causó menos problemas de lo que se esperaba de haber durado más tiempo.

El futuro del programa DACA que protege a los dreamers y el financiamiento del muro fronterizo fueron los temas que llevaron al impasse, cuando los republicanos no lograron los votos para someter a votación los fondos federales.

Fuentes del Congreso aseguraron este lunes a Univision Noticias que el presidente "es el único" en Washington "que está hablando de un cierre del gobierno federal", y ponen en duda que la estrategia presidencial vaya a tener éxito en promover su dura agenda migratoria, que ya ha sido rechazada por los representantes luego que los republicanos no han logrado amasar los votos necesarios.

"Elecciones desafiantes"

Ya los republicanos tienen bastantes problemas ante la perspectiva, de acuerdo una vez más con las tendencias históricas, de perder al menos una de esas mayorías –la de la Cámara de Representantes– para sumarle el terrible golpe que sufrirán en la opinión pública por haber permitido un cese de actividades del gobierno federal que dejará a miles sin su paga semanal y a millones sin poder hacer trámites básicos en oficinas públicas.

“Vamos a tener unas elecciones de mitad de período desafiantes de cualquier manera y no veo cómo centrar la atención en el cierre del gobierno cuando tú controlas el gobierno te va a ayudar”, dijo a The New York Times el representante republicano por Oklahoma, Tom Cole, quien es miembro del Comité de Asignaciones, que decide las asignaciones presupuestarias para el poder ejecutivo.

Como en tantas otras ocasiones, el tuit presidencial agarró de sorpresa a su propio partido. Apenas la semana pasada, sus líderes en el Capitolio, el representante Paul Ryan y el senador Mitch McConnell se reunieron con Trump en la Casa Blanca y, de acuerdo con personas informadas del encuentro, salieron satisfechos con que un cierre del gobierno se iba a evitar a toda costa, al menos antes de las elecciones.


El jefe del Comité Nacional Congresional Republicano, Steve Stivers, que coordina los esfuerzos del partido para promover sus candidatos al Congresos parece confiar en que no se llegue al extremo de un cierre.

“Yo creo que nos vamos a asegurar que mantenemos el gobierno funcionando, pero que vamos a lograr mejores políticas en inmigración”, dijo Stivers a la televisora ABC.

El centro del problema está en que los representantes sumaron 5,000 millones para el proyecto del muro al presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional, encargado de la vigilancia fronteriza, un monto que no es seguro que los senadores vayan a aprobar.

De hecho, los mismos republicanos le han advertido al presidente que en el Senado no están dispuestos a darle más de los 1,600 millones que fueron acordados el año pasado (se estima que el costo total del muro puede estará en torno a los 25,000 millones de dólares)

Mientras tanto, los demócratas aprovechan el momento para recordarle a los ciudadanos que el dinero para el prometido muro con México no debería salir de sus impuestos porque ¿no era que lo iba a pagar el gobierno de México, o las remesas de los mexicanos?

Al presidente le gusta usar la posibilidad de un cierre de gobierno para forzar a los legisladores a satisfacer su agenda. Ya lo hizo en agosto de 2017, durante un evento de campaña en Arizona y lo repitió en abril pasado.

Un joven mexicano demuestra que solo hacen falta 2 minutos para saltar el muro fronterizo

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés