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Tres puntos oscuros de Rex Tillerson, el nuevo secretario de Estado de Donald Trump

Su pasado empresarial, posibles conflictos de intereses y sus cercanos lazos con Rusia, sumado a su falta de experiencia en asuntos de gobierno, son lastres que, sin embargo, no frenaron la confirmación del ex director ejecutivo de Exxon Mobil, pero que podrían traerle problemas en el futuro.
1 Feb 2017 – 4:08 PM EST

De todos los elegidos por Donald Trump para su gabinete, Rex Tillerson , ex CEO de Exxon Mobil confirmado este miércoles por el Senado como secretario de Estado, era uno de los que más resistencia se esperaba que enfrentara en el Comité de Exteriores del Senado debido a sus lazos con Rusia en su extensa carrera y los potenciales conflictos de interés creados por el alcance global de los negocios de la petrolera.

Pero al final no hubo tal resistencia y Tillerson tiene el camino allanado -de la mano de un Senado de mayoría republicana- hacia el puesto de mayor jerarquía diplomática de Estados Unidos. El Senado le dio el visto bueno en una votación ajustada siguiendo mayormente líneas partidistas por 56 votos a favor frente a 43 votos en contra.

Este resultado convierte la votación de Tillerson para convertirse en el jefe de la diplomacia estadounidense en una de las más controversiales de los últimos años.

Antes del paso de la nominación de Tillerson en el Comité (primer paso para que un nominado pueda hacerse con el puesto), había quienes miraban a los senadores republicanos Marco Rubio (Florida), John McCain (Arizona) y Lindsay Graham (Carolina del Sur) como posibles óbices para el nominado, pero uno a uno fueron diciendo que lo apoyaban.


Los demócratas, por otro lado, no dejan de señalarlo con el dedo por sus vínculos con el gobierno ruso y sus potenciales conflictos de interés por su pasado en Exxon Mobil.

De varios puntos complejos que tiene Tillerson, la cercanía a Rusia y a su presidente, Vladimir Putin, puede ser una de las cuestiones más oscuras debido al rol que el gobierno de aquel país ha tenido en las elecciones presidenciales de noviembre: según las agencias de inteligencia estadounidenses fue el responsable del hackeo al Partido Demócrata con el objetivo de deteriorar la imagen de la excandidata Hillary Clinton y favorecer el rribo de Trump al gobierno.

Estos son tres de los asuntos negativos de Tillerson que, aún así, no evitaron su nominación.

1 - Los lazos con Rusia

Al frente de Exxon Mobil, Tillerson desarrolló una estrecha relación comercial con Rusia y su presidente Vladimir Putin. En los años 90, cuando comandó las operaciones rusas de la compañía, Tillerson fortaleció las relaciones y a partir de 2011 propició que Exxon Mobil tenga empresas conjuntas con el gigante del petróleo Rosneft, mayoritariamente propiedad del estado ruso.

En 2013, el gobierno de Putin otorgó al empresario estadounidense la medalla de la Orden de la Amistad, galardón que se entrega a extranjeros que trabajan en la mejora de los lazos con la Federación de Rusia.

Pese a todo, las dudas siguen. Rubio le dio su apoyo "a pesar de sus reservas". "(Tillerson) No condenó las reiteradas violaciones de Rusia al acuerdo de Minsk II... se negó a reconocer que Putin ha cometido crímenes de guerra.

A pesar de su extensa experiencia en Rusia... afirmó que no tenía suficiente información para determinar si Putin y sus cercanos eran responsables de ordenar el asesinato de incontables disidentes, periodistas y opositores políticos", dijo el senador en un comunicado la semana pasada.


2 - Pasado en Exxon, conflictos de interés

Tillerson podría tener conflictos de intereses por los multimillonarios negocios en todo el mundo que la petrolera que manejaba ha hecho y los que no pudo hacer.

Por ejemplo: desde 2014 Exxon Mobil espera poder avanzar con una exploración petrolera en Siberia que quedó trunca cuando el gobierno de EEUU sancionó a Rusia por la anexión de Crimea a su territorio.

En el hipotético caso de que estas sanciones fueran levantadas por el gobierno de Trump, el acuerdo petrolero probablemente seguiría adelante y provocaría el ascenso en el valor de las acciones de la compañía y debería desprenderse de ellas.

Por lo que la corporación y Tillerson acordaron que el valor de más de dos millones de acciones diferidas de Exxon Mobil (equivalentes a unos 182 millones de dólares al precio de cierre del martes) que Tillerson habría recibido durante los próximos 10 años será transferido a un fideicomiso administrado de forma independiente.

También renunciará a su derecho a más de 4,100 millones de dólares en bonos en efectivo, que habrían sido pagados durante los próximos tres años, y otros beneficios, dijo Exxon Mobil.


Tillerson también se comprometió con el Departamento de Estado a vender las más de 600,000 acciones de Exxon que posee actualmente, según la compañía.

Tillerson ha sido director al menos desde 1998 de una compañía petrolera ruso-estadounidense basada en Las Bahamas, según documentos filtrados de modo anónimo al diario alemán Süddeutsche Zeitung y recojidos por el periódico The Guardian.

3 - Sin experiencia en cargos públicos

Este ejecutivo de 64 años nació en Wichita Falls, Texas, y tiene un vasto recorrido de cuatro décadas en el gigante petrolero que presidió. Pero jamás estuvo en un cargo público.

Esto es algo fuera de lo común en la historia moderna de EEUU para el cargo de la talla que ocupará.

El de secretario de Estado es un puesto delicado: es el principal asesor en asuntos exteriores y quien está a cargo de las negociaciones de EEUU puertas afuera, es quien asesora en los nombramientos diplomáticos al presidente y es quien maneja la política exterior en general a través del Departamento de Estado y del Servicio Exterior.

Además, es el cuarto en la línea sucesoria del presidente, por lo que la fallta de experiencia en asuntos de gobierno resulta llamativo para algunos observadores políticos en Washington.

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