Los retos y las dudas de la investigación del FBI de la que depende la nominación de Kavanaugh

La pesquisa de la agencia debe abordar las acusaciones de agresión sexual que penden sobre el nominado de Trump para la Corte Suprema. El qué, a quiénes y cómo son algunos de los aspectos sobre los que aún hay polémica.
1 Oct 2018 – 12:51 PM EDT

Solo una semana tiene el FBI para investigar el pasado del juez Brett Kavanaugh, acusado de agresión sexual, y para ello tendrá que desempolvar hechos que supuestamente ocurrieron cuando apenas era adolescente. Justamente el punto de que las supuestas agresiones ocurrieron cuando era menor de edad, en el caso de la denuncia de la doctora Christine Blasey Ford, abre una nueva ruta que el Buró no había revisado cuando hizo el chequeo de antecedentes al juez cuando asumió otros cargos.

Eso fue lo que explicó un funcionario no identificado al diario The Washington Post, que la indagación consistirá en una revisión adicional del pasado del juez dado que las acusaciones en su contra corresponden a sus años de adolescencia y no constituyen un crimen federal.

Las averiguaciones tienen algunos retos para el FBI, el mayor de ellos es que los testimonios fueron dados 30 años después de que ocurrieron los denunciados hechos y las víctimas aseguran que, en algunos casos, los recuerdos de fechas y lugares podrían estar borrosos en sus cabezas.


Por ejemplo la fiscal contratada por senadores republicanos que interrogó la semana pasada a Blasey Ford, Rachel Mitchell, quien es experta en crímenes sexuales, dijo que un "fiscal razonable" no presentaría un caso contra Brett Kavanaugh basado en la acusación de agresión sexual ofrecida por la doctora.

Mitchell también indicó en el documento de cinco páginas que entregó al Comité Judicial del Senado que la acusadora del juez tiene un "caso muy débil" e "increíblemente difícil de probar".

Esa es justamente la ruta cuesta arriba que tiene frente a sí el Buró Federal de Investigaciones.

No es una investigación criminal

Un reto más es que al no tratarse de una investigación criminal, no habrá un gran jurado decidiendo, ni cortes imponiendo citaciones u órdenes de revisión, por lo que los potenciales testigos contra y a favor de Kavanaugh podrían sencillamente negarse a declarar.

Al final, el FBI reportará sus hallazgos —que posiblemente sean resultado de distintas entrevistas a testigos— a la Casa Blanca, sin dar conclusiones sobre si los alegatos son ciertos o no, o si se debería desestimar la nominación.


Posteriormente, la Casa Blanca entregará al Congreso el reporte del Buró, y serán los legisladores quienes decidan si mantienen su voto a favor de la confirmación de Kavanaugh o si declinan su decisión de convertirlo en magistrado vitalicio de la Corte Suprema.

La única manera en que el FBI inicie una investigación criminal sería que hallaran evidencia que confirme que Kavanaugh mintió a los senadores en las audiencias o a las autoridades federales en las planillas en las que dio información sobre sus antecedentes.

Aun cuando no se trata de una investigación criminal, el proceso en el que está metido el juez Kavanaugh es simplemente una entrevista de trabajo y en tales circunstancias las dudas que ha levantado su pasado muy lejano de posiblemente haber bebido en exceso y en ese contexto haber cometido las supuestas agresiones sexuales, podrían ser razones suficientes para negarle el puesto y no porque sea culpable de ello, sino porque generan una nube de dudas.

Pero la conclusión la emitirá un ente político como el Senado, que actúa sobre la base de interpretaciones políticas del caso. No se trata de un gran jurado que tendrá que sopesar las pruebas sobre la base de la existencia de una duda razonable. Por ello, el resultado de esta investigación a su vez genera más dudas en torno a si tendrá el efecto que quieren quienes argumentan que Kavanaugh es culpable de lo que se le acusa o, que por el contrario, es un juez probo que merece el cargo vitalicio como magistrado del máximo tribunal del país.


En todo caso, las investigaciones cuando se hacen con la presión de encontrar algo en un tiempo tan reducido pueden dar resultados no esperados, para bien o para mal del investigado.

Puede haber sorpresas

Por ejemplo, Chuck Rosenberg, exfiscal, exjefe de la DEA y exfuncionario del FBI dijo a The Washington Post que "las investigaciones son sorprendentes", para agregar que pasó la mayor parte de su vida haciéndolas: "Toman giros extraños", asegura.

Otra duda sobre lo que está haciendo el FBI es la extensión de la investigación. ¿Se trata solo de la acusación de Christine Blasey Ford? ¿Cuántos testigos o potenciales testigos puede interrogar? ¿Se tratará solo de las acusaciones de agresión sexual y no sobre sus supuestos problemas con la bebida?

Esto se debe a que varios senadores demócratas aseguran que Kavanaugh mintió sobre sus excesos con el alcohol, lo que potencialmente lo hace blanco de una posible acusación de perjurio, ya que podría haber mentido bajo juramento.


La senadora demócrata por California Dianne Feinstein, la miembro de mayor rango de ese partido dentro del Comité Judicial del Senado, dijo vía Twitter que " las manos del FBI no deberían estar atadas en esta investigación".

Por ello pidió al consejero de la Casa Blanca, Don McGahn, y al director del FBI que revelen una copia de las órdenes enviadas por la Casa Blanca sobre la extensión de la investigación.

Tampoco se sabe si el FBI interrogará a Kavanaugh y a la doctora Ford. Al menos todavía no lo ha hecho.

En todo caso, según la declaración de Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur y uno de los mayores defensores del juez, el FBI interrogará a la doctora Ford y a la segunda acusadora, Deborah Ramirez, quien asegura que Kavanaugh se desnudó frente a ella en una fiesta en los dormitorios de la Universidad de Yale.

También afirmó que Mark Judge, el amigo del juez que supuestamente participó de la agresión a Ford en una fiesta privada, también debería ser interrogado.

Sin embargo, cualquier testigo o potencial testigo puede negarse a declarar porque no se trata de una investigación criminal, por lo tanto, el FBI no puede emitir órdenes judiciales.

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