Los republicanos todavía buscan entre los suyos la fórmula mágica para la derogación de Obamacare

De momento, no arroja resultados la cruzada emprendida lunes y martes por el vicepresidente Mike Pence para converger las posiciones de ultraconservadores y moderados en un texto legal que sustituya la actual ley de seguros de salud. Este miércoles retoman las conversaciones.

La noche de este martes, la Casa Blanca se golpeó contra una pared de ladrillos en un nuevo intento por reflotar el proyecto de ley de reemplazo del Obamacare, como se le conoce popularmente a la ley de seguros de salud, cuando luego de varias reuniones los congresistas conservadores y moderados cayeron en cuenta de que tienen dos conceptos muy diferentes de los cambios buscados por los altos funcionarios del gobierno de Donald Trump, y que el punto de convergencia parece estar más lejano que próximo.

El vicepresidente Mike Pence, el jefe de gabinete Reince Priebus y el director de presupuesto Mick Mulvaney se reunieron el lunes con los miembros del caucus republicano más conservador de la Cámara de Representantes para intentar ganárselos a la causa, al ofrecerles la revocación de los principales reglamentos de Obamacare. Pero, el sector de los moderados que se reunió con los mismos funcionarios horas antes aseveraron que los cambios no serían tan amplios.

La discrepancia se hizo cada vez más evidente a lo largo del día martes, según múltiples fuentes en todo el espectro republicano de la Cámara, según reporta el sitio Politico.

Las conversaciones se producen días después de que Trump atacó a los legisladores de línea dura en Twitter, argumentando que el Caucus de la Libertad, como se autodenominan, ha bloqueado su agenda política. En privado, sin embargo, la Casa Blanca está tratando de ganárselos.

El proyecto con el que Trump intenta sustituir a la ley de seguros de salud no ha conseguido cuajar entre las facciones polarizadas del campo republicano desde el mes pasado, cuando las serias diferencias propinaron una vergonzosa derrota a Trump y al presidente de la cámara, Paul Ryan.

¿Dos propuestas distintas o escuchan y dicen lo que quieren?


Las conversaciones este martes de Pence y líderes de todos los caucus del Partido Republicano en el sótano del Capitolio no aclararon el asunto. Observadores del Congreso citados por Politico indicaron que la Casa Blanca podría haber ofrecido dos acuerdos potenciales diferentes... o los legisladores escucharon selectivamente lo que querían.

Los republicanos planean reunirse nuevamente el miércoles. Es casi seguro que la Cámara no votará sobre un proyecto de ley para reemplazar la ley de salud 2010 antes del receso de Pascua de dos semanas.

"No hubo acuerdos esta noche en principio, y ciertamente no hay acuerdos en términos de poner las bases (de un acuerdo)", dijo Mark Meadows, presidente del Caucus de la Libertad, mientras salía de la reunión.

Meadows, republicano de Carolina del Norte, señaló que los legisladores tuvieron una "buena discusión", pero reconoció que "hay un montón de cosas en las que tenemos diferencias".

El punto sobre el que existen las mayores discrepancias se refiere a las protecciones de Obamacare para los enfermos o aquellas personas con condiciones preexistentes.

Todos, desde el presidente Donald Trump hasta conservadores y miembros moderados de la conferencia del Partido Republicano, dicen que quieren mantener estas protecciones. Pero no están de acuerdo en que los reglamentos de Obamacare establezcan esta salvaguardia.


Pence dijo el lunes a los miembros del Caucus de la Libertad que los cambios en la ley permitirían a los gobernadores optar por la disposición de "calificación comunitaria" de Obamacare, que prohíbe a las aseguradoras cobrar primas más altas a las personas enfermas, mayores o basadas en su género. Sin ella, las aseguradoras podrían cobrar más a las personas con cáncer u otras condiciones médicas, aunque los partidarios dicen que reduciría las primas para las personas sanas.

Según la versión de Meadows, los voceros del gobierno les dijeron que los gobernadores tendrían la posibilidad de optar por "todas las calificaciones comunitarias, con la excepción del género".

Pero los miembros moderados del Partido Republicano que se reunieron con Pence el mismo día dicen que tenían la impresión de que los gobernadores sólo recibirían una flexibilidad basada en la edad de una persona, no su enfermedad u otros factores.

Los moderados argumentan que la provisión de "calificación comunitaria" va de la mano con las regulaciones de Obamacare que impiden que las compañías de seguros rechacen a las personas con condiciones preexistentes, y que excluir éstas en la ley carece de sentido porque las compañías aseguradoras cobrarían primas exorbitantes.

Esa no es la única discrepancia. Algunos miembros del Caucus de la Libertad afirman que la Casa Blanca también lanzó la idea de dejar que los gobernadores se aparten de las "garantías" de la ley, que impiden que las compañías de seguros rechacen a las personas enfermas.

La idea, dijo Meadows, sería enviar a esas personas a las asociaciones de riesgo estatales donde puedan obtener un seguro parcialmente subsidiado con un fondo de estabilidad de 115,000 millones de dólares que se destinaría a los estados para ayudar a reducir las primas.

Pero eso no es lo que los moderados dijeron que habían oído de Pence y otros funcionarios de la Casa Blanca que mencionaron la redacción de un texto legislativo que permitiría la exclusión por edad, no todo lo demás, el cual mantendría sin cambios la cuestión de las garantías.