Lo que Trump no dijo en su discurso del Estado de la Unión

Son los fantasmas que persiguen su presidencia y que incluso la pueden desestabilizar. Grandes ausentes para los millones de espectadores que siguieron su discurso.

El nacionalismo y patriotismo fueron las estrellas en el discurso del Estado de la Unión este martes. Uno de los más largos en la última década. Pero hubo grandes temas ausentes en las palabras del presidente, que simplemente fueron ignorados, a pesar de su importancia y del alto perfil que han tenido durante todo su primer año de gobierno.

Un Donald Trump mesurado y presidencial se presentó en el Capitolio. Uno muy lejano a la persona que usualmente ocupa su cuenta de Twitter para descalificar a sus enemigos políticos.

El magnate tuvo el espacio en el Congreso para enaltecer su presidencia e impulsar su imagen con los votantes. Lo demás quedó debajo del tapete, invisible para gran parte del público.

'Rusiagate'

Trump se refirió a Rusia una sola vez en su discurso y lo hizo en el contexto de “rivales que desafían los intereses de Estados Unidos” en el mundo.

Pero el futuro de su administración todavía está sujeto a los resultados de la investigación liderada por Robert Mueller respecto a la interferencia del gobierno de Vladimir Putin en las elecciones presidenciales de 2016, específicamente los lazos de su campaña con Rusia.

La mayoría de las noticias relacionadas a este tema son calificadas rápidamente como “noticias falsas” por parte de la Administración. Como por ejemplo, las intenciones de Trump de despedir a Mueller. Pero cada semana aparecen nuevos detalles de reuniones, conversaciones y donaciones, que complican el panorama para el magnate.

También pasó inadvertida la guerra interna entre la Casa Blanca y las agencias de inteligencia, especialmente el Buró Federal de Investigaciones (FBI), que ya ha visto caer a dos de sus altos mandos, bajo el gobierno de Trump: James Comey y Andrew G. McCabe. Todo asociado con las acciones de la agencia respecto a 'Rusiagate'.

El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes votó este lunes por divulgar el contenido de un memorando que alega serios errores en el desempeño del FBI en el curso de investigaciones asociadas con la elección de 2016. Una acción apoyada por Trump.

Obamacare

Una de sus principales promesas de campaña de Trump era eliminar por completo Obamacare y reemplazarlo.

El magnate recibió una ovación de los republicanos el martes, al mencionar que había anulado el mandato que obligaba al público a obtener seguro médico, el único punto que ha logrado modificar de la legislación.

En su discruso el presidente ni siquiera alentó a su partido a seguir con esta batalla y perseguir la eliminación total de la ley, empujando una alternativa.


Movimiento #Metoo

A pesar de la fuerza que ha tomado el movimiento #Metoo en Estados Unidos, las múltiples acusaciones de acoso sexual dentro Congreso, que han afectado a demócratas y republicanos y las que el mismo Trump, no se mencionó una palabra al respecto.

El presidente enfrentó durante su campaña y en la Casa Blanca, cerca de 20 acusaciones que van desde lenguaje grosero hasta manoseo.

Trump no habló del problema, ni sugirió alternativas para mejorarlo.


¿Quien paga por el muro?

El presidente habló de seguridad fronteriza en su propuesta de inmigración, incluso dijo que era esencial “construir un gran muro en la frontera sur”, pero nada se escuchó respecto a cómo pagará por él.

Lejos quedó la retórica que aseguraba a los contribuyentes estadounidenses que no saldría ni un solo dólar de sus bolsillos para financiarlo y que, en cambio, sería México el que pagaría por él.


Cambios en la Casa Blanca

El presidente realizó breves comentarios sobre el desempeño de su equipo cercano, pero no comentó nada respecto a los múltiples cambios que hecho en el Ala Oeste. Partiendo por Steve Bannon, uno de sus asesores principales y un pilar fundamental en su campaña.

Al salir de la Casa Blanca Bannon no sólo criticó al mandatario, pero habló de serias deficiencias a la hora de gobernar y en el proceso de toma de decisiones.

Sus antecesores –algunos involucrados en la investigación sobre Rusia– también quedaron en el olvido. El ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, el ex secretario de prensa Sean Spicer, el ex jefe de gabinete Rience Priebus o el ex director de comunicaciones Anthony Scaramucci, sólo por nombrar algunos.


Relación con el Congreso

Para un presidente republicano con mayoría de su partido en ambas cámaras del Congreso, es extraño no mencionar a su partido y sus líderes. El Estado de la Unión es una enorme pantalla para enaltecer a quienes enfrentarán una difícil elección en noviembre.

Pero para nadie es un secreto la tortuosa relación que tiene Trump con el Congreso, especialmente con líderes republicanos como Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, y Mitch McConnell, líder de la mayoría en el Senado.

El magnate los ha culpado en reiteradas oportunidades por fracasos legislativos.

Su única alusión fue al congresista Steve Scalise, republicano de Louisiana, quien fue víctima de un tiroteo contra miembros del Congreso el año pasado.

“Juntos podemos lograrlo”, fue una frase recurrente en el discurso de Trump. Buscar la “unidad necesaria para entregarle resultados al pueblo estadounidense”. Pero poca sustancia respecto a quienes se sientan en la mesa de negociación a su lado.