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Coronavirus

Las divergencias que complican negociar un nuevo rescate financiero por el coronavirus

Los demócratas buscan destinar $500,000 millones para gobiernos estatales y locales, pero el jefe de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell ha dicho que estos no deben descartar la opción de la bancarrota.
29 Abr 2020 – 12:21 PM EDT

Conversaciones sobre un nuevo rescate financiero dejan al descubierto divergencias entre ambos partidos sobre la conveniencia de incrementar el déficit público para responder al coronavirus, las cuales pudieran complicar el apoyo bipartidista del que han gozado las ayudas previas.

La Asociación Nacional de Gobernadores ha pedido al Congreso $500,000 millones para compensar el ingreso fiscal que ha desaparecido.

Los demócratas, la administración del presidente Donald Trump y algunos legisladores republicanos se han expresado a favor de incrementar aún más el gasto público para superar la devastación económica provocada por la pandemia.

Pero Trump se mostró el pasado martes a favor de condicionar la próxima ayuda a los estados según la existencia de las llamadas "ciudades santuario", aquellas localidades que rehúsan compartir con las autoridades federales el estatus de sus inmigrantes.

"Creo que es uno de los problemas que tienen los estados. Ni siquiera creo que sepan que tienen un problema, pero tienen un gran problema con la situación del santuario", dijo Trump mientras recibía al gobernador de Florida, Ron DeSantis en la Oficina Oval de la Casa Blanca.


El jefe de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell compartió públicamente sus reservas e incluso dejó la puerta abierta a la posibilidad de que gobiernos estatales se declaren en bancarrota.

La presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi adelantó este martes que considera un próximo rescate de $500,000 millones para gobiernos locales y estatales, y un monto aún sin determinar para gobiernos municipales y municipales.

Pelosi explicó que la ayuda incluiría fondos para Medicaid, un programa del gobierno federal para brindar atención médica a personas de bajos recursos, y que consisitiría de desembolsos parciales durante dos años.

"Los ingresos perdidos deben ser compensados", dijo Pelosi durante una conferencia telefónica con reporteros, refiriéndose al ingreso fiscal que gobiernos estatales y locales han dejado de percibir debido a la paralización económica del último mes y medio.


Pelosi también dijo recientemente que es necesario analizar la necesidad de crear un "ingreso garantizado" para empleados de gobiernos estatales y locales a los que tildó de "héroes", tales como policías, bomberos, profesionales de salud y carteros.

"Otros han sugerido un ingreso mínimo, un ingreso garantizado para las personas. ¿Amerita eso nuestra atención? Tal vez sí", dijo el pasado lunes a la televisora MSNBC.

El senador republicano Bill Cassidy es partidario junto al demócrata Bob Menéndez de dirigir $500,000 millones para que gobiernos estatales y locales puedan seguir prestando servicios básicos como recoger la basura o brindar seguridad.


El también senador republicano Josh Hawley ha propuesto un reembolso del impuesto sobre la renta de hasta un 80% del costo en salarios incurrido por un patrono mientras dure la emergencia.

La administración Trump también apoya un nuevo rescate.

El secretario del Tesoro Steven Mnuchin dijo que Trump ha conversado con los gobernadores y "consideraremos" incluir fondos para gobiernos estatales y locales en el próximo paquete.

"Esta es una guerra, ganaremos esta guerra", señaló Mnuchin a Fox News. "Si necesitamos gastar más dinero lo haremos, y solo lo haremos con apoyo bipartidista".


La Oficina Presupuestaria del Congreso ( CBO por sus siglas en inglés) estimó la semana pasada que que el déficit del gobierno federal estadounidense ascenderá a $3.7 billones durante el ejercicio fiscal 2020 debido a los paquetes de rescate que ha emitido desde marzo para inyectar fondos a la economía.

Mnuchin admitió que el incremento de la deuda nacional estadounidense, actualmente por $24.6 billones, deberá ser analizado más adelante.

"Pero en este momento estamos en guerra y tenemos que proteger a los trabajadores estadounidenses y a las empresas estadounidenses. Vamos a hacer lo que sea necesario para lograrlo", agregó.

McConnell, el disidente

La voz más comedida hasta el momento ha sido la de McConnell.

"Probablemente habrá otra ronda de financiamiento para gobiernos estatales y locales, pero necesitamos asegurarnos de que logramos algo más allá de simplemente enviarles dinero", dijo McConnell el pasado lunes a Fox News Radio.

Pero la semana pasada había expresado su poco interés en destinar ayudas millonarias a estados con abultadas deudas en sus arcas públicas e incluso agregó que "estaría a favor de permitir que los estados usen la ruta de la bancarrota".

"Ciertamente, insistiremos en que cualquier monto que tomemos prestado para enviar a los estados no se gaste para resolver problemas que ellos mismos han creado durante años", dijo a Fox News.

McConnell también advirtió que buscará incluir en un nuevo paquete de ayuda proteger a patronos cuyos empleados los demanden por reiniciar actividades de manera prematura, arriesgando su salud. "Esa será mi línea roja para la próxima negociación", indicó.

Pero el jefe de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, rechazó esa propuesta tajantamente.

"Si un patrono pide que un empleado haga algo indefendible, ¿el empleado no debería tener algunos derechos?", se preguntó.

El Senado reanudará actividades el 4 de mayo, mientras que la Cámara de Representantes pospuso sus planes de reincorporarse la semana próxima por recomendación su médico de cabecera.

El día que los congresistas se enmascararon para votar una ley sobre el coronavirus (fotos)

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