Las cinco claves del interrogatorio a Christine Blasey Ford

Cinco puntos destacados de la presentación pública ante el Comité Judicial del Senado de la mujer que acusa al elegido de Donald Trump a la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, de haberla atacado sexualmente cuando ella tenía 15 años.
27 Sep 2018 – 6:23 PM EDT

La presentación de Christine Blasey Ford ante el Comité Judicial del Senado fue muchas cosas: tensa, conmovedora, intensa.

La mujer relató ante los 21 senadores del panel la supuesta agresión sexual que sufrió por parte del nominado a la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, cuando ella tenía 15 años y él 17. Ella asegura que en una fiesta en una casa fue acosada en una habitación por Kavanaugh en complicidad de un amigo de él, Mark Judge.

Su presentación tuvo varias peculiaridades: los republicanos decidieron no hacer preguntas y delegaron ese trabajo en una fiscal especializada en crímenes sexuales; el perfil de Blasey Ford, una profesora de psicología con vasta experiencia, hizo que fuera una testigo poderosa en muchos aspectos; y, claro, el pulso político entre republicanos y demócratas de una nominación tumultuosa.

Aquí, algunas claves de la presentación de Ford:

Llanto y 100% de seguridad

Al comienzo de su intervención, Ford leyó el testimonio que ya tenía pautado y fue difundido desde el Comité.

"Estoy aterrada", fue el preámbulo a su testimonio. Y más allá de ese que leyó al principio la profesora se le quebró la voz en varias ocasiones, especialmente en el relato del presunto ataque sexual propiamente dicho.


Pero la conmoción no le quitó firmeza a partes de su testimonio. Fue asertiva cuando le preguntaron si estaba segura de que la persona que la atacó había sido Brett Kavanaugh. "100 por ciento", dijo ella, idea que reforzó en varias partes de su intervención.

Luego, ante las insinuaciones de los últimos días de que ella podría ser un "peón" que está siendo movido por motivaciones política dijo: "No soy el peón de nadie".

"Soy una persona ferozmente independiente y no soy el peón de nadie. Mi motivación para presentarme fue proporcionar información sobre cómo las acciones del Sr. Kavanaugh han dañado mi vida", dijo.

"Las últimas dos semanas han sido las más difíciles de mi vida", dijo en referencia a que ha tenido que revivir su trauma y haber sido "acusada de actuar por motivos políticos partidistas". Ford fue rotunda en varios momentos en su negativa.

¿Cuál fue el efecto de la declaración de Ford? Es difícil decirlo, pero un dato notable fue que incluso en la pantalla de Fox News, canal completamente alineado con el gobierno de Trump, el presentador Chris Wallace describió la presentación de Ford como "extremadamente creíble".


Experticia de Ford

Si bien antes de la audiencia no había mucha idea de cómo sería su comportamiento, Ford se mostró en apariencia consecuente. Y muchos destacaron que también quedó manifiesta su experticia: ella es profesora universitaria en psicología con vasta experiencia.

"¿Este no podría ser un caso de identidad equivocada?", le preguntó la demócrata Feinstein en terminología asociada a su campo de experticia. "Absolutamente no", responde Ford.

Al preguntársele cómo puede estar segura de que fue el juez Kavanaugh, el Ford explicó que "solo son funciones básicas de la memoria, y también, solo el nivel de norepinefrina y epinefrina en el cerebro (...) que codifica ese neurotransmisor, codifica memorias en el hipocampo". Una respuesta científica sobre sómo se forman los recuerdos en el cerebro.

"Recuerdo la risa"

Ford se quebró en otro momento que resultó tenso. Cuando la senadora demócrata por Minnesota, Amy Klobuchar, le preguntó qué era lo que más recordaba de aquel día del presunto ataque sexual.

Ella dijo: "La risa", mientras parecía contener el llanto.

La senadora demócrata por Virginia, Pat Leahy, también le preguntó sobre su memoria más fuerte del presunto asalto.

"Recuerdo la risa. La risa estruendosa. Indeleble en el hipocampo tengo la risa", dijo nuevamente la profesora de psicología. "Y que se diviertan a mi costa".

La fiscal que la entrevistó

Los 11 republicanos del panel, todos ellos hombres, convocaron a una mujer para que haga las preguntas a la profesora Ford: Rachel Mitchell, fiscal especializada en delitos sexuales de la fiscalía de Arizona.

Mientras las horas transcurrían durante el testimonio de la profesora, empezó a rodar la duda sobre si había sido buena idea poner a Mitchell para la audiencia.

¿Fue buena estrategia de los republicanos? La corresponsal de The New York Times en la Casa Blanca, Maggie Haberman, una de las periodistas más conectadas al entorno del presidente dijo esto:


Este comentario de Haberman puede deberse en parte porque realmente hubo pocas preguntas incómodas o que acorralen a Ford por parte de la fiscal.

También puede ser visto por algunos como un abondono de responsabilidades por parte de los republicanos, que evitaron interpelar ellos mismos a Ford.

Pero por otro lado, ver a Mitchell interrogando de modo amable a Ford evitó esa imagen de un 'inquisidor' interpelando a una mujer que se dice víctima de una agresión sexual, escena que hubiera sido percibida negativamente por el público.

Hay quienes señalan también que la presencia de Mitchell les ahorró a los republicanos del panel evocar la icónica imagen del interrogatorio a Anita Hill, mujer que en 1991 alegó acosos por parte del entonces nominado a la Corte Suprema Clarence Thomas y que fue tratada de modo poco respetuoso por un panel compuesto íntegramente por hombres.


El pulso Grassley vs Feinstein

Los primeros 20 minutos de la sesión marcaron un poco el pulso que existe en una nominación completamente politizada.

Chuck Grassley, el presidente del comité judicial del Senado, inició la audiencia. En medio de un clima era tenso, pidió que el procedimiento sea "justo" y "respetuoso".

Pero rápidamente el republicano por Iowa partidizó la situación y señaló a los demócratas por, según él, haber intentado retrasar la nominación de Kavanaugh.

Sugirió que la senadora demócrata de mayor rango en el Comité, Dianne Feinstein, había ocultado las acusaciones de Ford al cuerpo.

Cuando fue el turno de Feinstein, ella se defendió de las acusaciones y dijo que no difundió la historia de Ford porque ella había solicitado confidencialidad. La demócrata por California trató de darle marco a las acusaciones de Ford dentro del movimiento Me Too.

"Muy frecuentemente, los recuerdos y la credibilidad de las mujeres son atacados. Son llevados a juicio y obligados a defenderse y, a menudo, vuelven a ser víctimas", dijo Feinstein.

Los rostros de los senadores republicanos durante el interrogatorio a Christine Blasey Ford (fotos)

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