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La última vez que EEUU invadió México para capturar "bad hombres" buscaba a Pancho Villa

Este domingo hará justo un siglo del fin de una fallida operación estadounidense para capturar a Pancho Villa, un episodio de una época en que EEUU trataba con condescendencia a su vecino del sur y que ahora Trump trae a la memoria.
3 Feb 2017 – 5:57 PM EST

La supuesta amenaza de Donald Trump de mandar tropas de EEUU a perseguir a los "bad hombres" de México ha traído al recuerdo una fallida operación militar de hace un siglo, cuando el general John "Black Jack" Pershing cruzó la frontera al frente de un destacamento militar en busca del líder revolucionario Pancho Villa.

El inusual comentario de Trump se conoció el miércoles y ambos países han tratado de contener la controversia. Supuestamente, Trump hizo esa alusión militar en una llamada el viernes pasado a su contraparte mexicano, Enrique Peña Nieto, de acuerdo con la transcripción obtenida por varios medios. Trump habría sugerido enviar tropas para detener a los "bad hombres", una expresión que él ha usado antes para calificar a los narcotraficantes y a los indocumentados que considera criminales.


En México cualquier referencia a una violación de la soberanía enardece los sentimientos nacionalistas. Más aún si esas supuestas amenazas o insinuaciones provienen de EEUU, el país que se anexionó buena parte de su territorio -incluyendo California, Arizona y Nevada- tras la Guerra de México - EEUU (1846-48).

La operación evocada por la polémica llamada de Trump se conoce en EEUU como la "Expedición Mexicana" pero según historiadores consultados por Univision Noticias fue más bien una invasión en toda regla. Comenzó el 16 de marzo de 1916 y duró once meses durante los cuales EEUU y México estuvieron al borde de un conflicto bélico.

Entonces, Pancho Villa controlaba buena parte del noreste de México y se había aliado con Emiliano Zapata para derrocar al presidente de facto, Venustiano Carranza. El presidente estadounidense, Woodrow Wilson, consideraba a Carranza como jefe de Estado legítimo de México y esperaba que al apoyarle podría acabar con la inestabilidad reinante en el país vecino desde el comienzo del período revolucionario, en 1910.

La frontera era una región porosa y los rebeldes de Pancho Villa realizaban continuas incursiones en EEUU, donde recibían apoyo de estadounidenses afines a su causa. El 9 de marzo, las fuerzas de Pancho Villa se adentraron tres millas en EEUU y asaltaron Columbus, un poblado de 300 habitantes en Nuevo México, causando la muerte a 16 estadounidenses.

Para Wilson ese ataque fue la gota que colmó el vaso, le dice a Univision Noticias la historiadora Linda Hall, coautora junto con Don Coerver del libro "Revolution on the Border". Al presidente le preocupaba ser percibido como débil por su negativa a intervenir en Europa durante la I Guerra Mundial pero era consciente de que si ordenaba una invasión de México para poner order corría riesgo de que la situación escalara hasta el estallido de un conflicto bélico entre ambos países.

Wilson cedió ante quienes pedían una acción armada y con el permiso de Carranza envió al general John "Black Jack" Pershing al frente de unos 5,000 soldados con la orden precisa de capturar a Pancho Villa. En aquel destacamento se encontraba George Patton, el heroico general de la II Guerra Mundial, que tuvo su bautizo de fuego en tierras mexicanas.

En fotos: La última invasión de EEUU a México, 100 años antes de Donald Trump

En fotos: Las últimas tropas de EEUU que cruzaron a México, 100 años antes de Donald Trump

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Como temía el presidente estadounidense, la operación empeoró severamente las relaciones con México. A pesar de que Wilson había obtenido el permiso de Carranza para la expedición, los hombres de Pershing penetraron en territorio mexicano más allá de lo acordado, haciendo caso omiso de límites geográficos. Entre los mexicanos cundió el miedo a que el propósito real de la operación estadounidense fuera una nueva anexión de territorio.

Al borde de la guerra

Así, las fuerzas de Pershing se encontraron con fuerte oposición de parte no solo de los rebeldes de Pancho Villa sino también de los leales al gobierno de Carranza. La crisis llegó a su peor momento el 21 de junio con la Batalla de Carrizal, en Chihuahua, que se cobró la vida de 14 soldados estadounidenses y 27 mexicanos.

Con ambos países al borde de la guerra, ambos gobiernos buscaron un entendimiento con una negociación en New London, Connecticut, el 6 de septiembre. Conforme acordaron el día de Nochebuena, las tropas de Pershing podrían quedarse en México siempre que fueran necesarias, pero este permiso suscitó muchas suspicacias en México ante la posibilidad de una presencia indefinida de EEUU en el territorio.

Para entonces la opinión pública estadounidense ya estaba más preocupada por la Gran Guerra en Europa, en la que EEUU entraría en abril de 1917. El 27 de junio Pershing recibió órdenes de retirada, que se completó el 5 de febrero, fecha de la cual se cumplirán 100 años este domingo. Las tropas de EEUU habían pasado casi 11 meses en México.

EEUU aún realizaría un par de incursiones menores en los años posteriores, según la historiadora Hall, pero nunca volvería a repetirse una invasión del calibre de la Expedición Punitiva. Unos 3,600 hombres cruzaron a México por El Paso, Texas, en la noche del 15 de junio de 1919, para repeler a fuerzas de Pancho Villa que habían invadido Juárez, al otro lado de la frontera, y estaban disparando a territorio estadounidense. La operación solo duró un día. Cuando las fuerzas de Villa se retiraron de Juárez, los militares estadounidenses volvieron a El Paso.

Dos meses más tarde, el capitán Matlack lideró a un grupo de soldados en una operación contra el bandido mexicano Luis Rentería, quien había secuestrado a dos pilotos accidentados en la frontera. La incursión acabó el 23 de agosto, tras cinco días y en medio de protestas del gobierno de México por la invasión de su territorio.

La "Expedición Mexicana" y posteriores incursiones fueron seguidas por un período de buena relación entre ambos países. El símbolo de ello fue la visita del nuevo presidente mexicano, Álvaro Obregón, a Texas donde el gobernador William Hobby dijo: "Quiero que México y Estados Unidos sean colegas", y como guiño se refirió a la tira cómica de éxito del momento: "De hecho quiero que sean los Mutt y Jeff del Hemisferio Occidental".

"Anacrónico"

La última vez que desde EEUU volvieron a escucharse amenazas de invasión fue en 1938 cuando el presidente mexicano Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolífera. Pero entonces el presidente estadounidense Franklin Roosevelt resistió la presión de las corporaciones y la opinión pública y apostó por una solución diplomática, en parte también porque le convenía mantener al vecino del sur como aliado en un momento en que el mundo se preparaba para otra gran guerra.

Aunque la suspicacia hacia EEUU persistió en México, en las últimas tres décadas los dos países se han acercado y hasta la llegada de Trump al poder la opinión de los mexicanos sobre el vecino del norte había mejorado mucho. En años recientes, soldados y agentes de inteligencia estadounidense han trabajado mano a mano con los mexicanos en la lucha contra el narco, pero de modo encubierto y a pequeña escala.

La "Expedición Mexicana" es una agresión que no se recuerda tanto hoy en México como la Guerra de México-EEUU de la década de 1840, le dice a Univision Noticias Alejandro Quintana, profesor de Historia en St. Johns University. "En el fondo los estadounidenses quedaron en ridículo con la operación del general Pershing. Pancho Villa los toreó y se fueron con las manos vacías, lo que Villa aprovechó para llevar como orgullo durante los años siguientes".

A Quintana le cuesta imaginar a tropas estadounidenses en México, incluso con el consentimiento del país vecino. De modo hostil "sería un escándalo, una agresión frente a la que se levantaría toda América Latina".

"Lo que está haciendo Trump es anacrónico", dice el historiador. "Ve a México como competencia y no como un socio. Durante mucho tiempo, desde la independencia hasta los años '30 del siglo pasado, EEUU trató a México con prepotencia, no como un igual".


Vea también: Entrevista a la periodista que destapó la llamada entre Trump y Peña Nieto


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