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Tecnología

La lucha contra el ‘big tech’, el frente común de demócratas y republicanos en Washington DC

En un momento en que la polarización inunda prácticamente cualquier debate en la capital, liberales y conservadores parecen haber encontrado un enemigo común: el poder ilimitado de algunas compañías tecnológicas. La diferencia está en el enfoque que quiere darle cada uno a la batalla: mientras que a los demócratas les preocupan los monopolios, los republicanos temen principalmente que las empresas digitales censuren sus contenidos.
21 Jul 2019 – 9:06 AM EDT

WASHINGTON, DC. - Algunos congresistas las han descrito como "peligrosas" o mastodontes multimillonarias que monolopizan el comercio y la información, mientras que para otros son "evasivas", "nada transparentes" y parcializadas. Es poco común en estos tiempos, pero demócratas y republicanos en el Capitolio se han puesto de acuerdo y están dirigiendo estos días sus críticas a un enemigo común: el Big Tech, o las grandes compañías tecnológicas que mueven un negocio millonario pero, concuerdan ambos bandos, no están sometidas a suficiente escrutinio público.

Por eso, esta semana han sentado en el banquillo de diferentes audiencias del Senado y el Congreso a ejecutivos de Amazon, Apple, Facebook y Google en el marco de diversas investigaciones en el Senado y la Cámara de Representantes sobre el poder de las compañías de Silicon Valley.

Pero mientras los legisladores progresistas están preocupados por el monopolio de Amazon o las campañas de grupos neonazis en Facebook o Twitter, a los conservadores lo que más les inquieta es el poder de las compañías de tecnológicas como Google, generalmente dirigidas por jóvenes liberales, para controlar la información y el peligro de censura de contenidos conservadores en las redes sociales.

A esa cruzada también se sumó recientemente el presidente Donald Trump, quien la semana pasada organizó en la Casa Blanca una "cumbre de redes sociales" a la que invitó exclusivamente a algunos de sus más fervientes seguidores y a influencers que lo apoyan, algunos de los cuales están detrás de teorías de la conspiración y videos alterados que se han viralizado.

Para la reunión, la Casa Blanca creó una web para reunir lo que consideran evidencias de cómo Google, Twitter y Facebook suprimen a las voces conservadoras de esas plataformas, pero no invitaron a esas compañías para defenderse.

Cuestionadas sobre la concentración de poder

Donde sí que estuvieron ejecutivos de esas tres empresas y de Amazon fue en el Capitolio: el martes, en dos audiencias en el Senado y la Cámara de Representantes, tuvieron que responder a preguntas de los legisladores, mientras que el miércoles el foco se puso sobre Facebook y su propuesta para el lanzamiento de una cibermoneda: Libra.

En una sesión en el subcomité judicial de la Cámara sobre antimonopolios el martes, los congresistas preguntaron a las compañías de Sillicon Valley sobre el impacto de las plataformas digitales en el comercio, la innovación y el emprendimiento.


"Hay una tremenda concentración del poder económico que está definiendo los mercados de manera injusta, desbalanceada y menos competitiva, lo que resulta en menos servicios de calidad para la gente", lamentó el presidente del comité, el demócrata David Cicilline, en su discurso de apertura.

Para él, internet se está haciendo "menos abierta y más hostil a la innovación y el emprendimiento", ya que los gigantes tecnológicos cada vez dejan menos espacio a las nuevas compañías. En su turno de preguntas, Cicilline se centró en el representante del gigante de ventas online Amazon, Nate Sutton, al que cuestionó insistentemente por los posibles conflictos de interés en su modelo de negocio.

El representante preguntó concretamente si la empresa usa las ingentes cantidades de datos de las que dispone en beneficio de sus productos propios y en detrimento de los de otras compañías que venden en su sitio.

"Usamos los datos a favor de nuestros clientes y no usamos los datos de nuestros vendedores para competir con ellos", respondió Sutton. "Los algoritmos están hechos para beneficiar al cliente", insistió al descartar que Amazon favorezca a sus propios productos.

Sobre la falta de regulación

Por su parte, el representante de Facebook en la reunión del comité, Matt Perault, se tuvo que enfrentar a una pregunta más directa: "¿Es Facebook para usted un monopolio?", le cuestionó el demócrata Joe Neguse.

"No congresista, no lo es", respondió Perault alegando que la compañía tiene competidores en los productos que ofrece. Pero la respuesta no convenció al legislador que dijo que Facebook, la red social con más usuarios del mundo, también es dueña de WhatsApp, Facebook Messenger e Instagram. "Cuando una compañía posee cuatro de las seis mayores entidades del mundo por usuarios activos en las redes sociales, tenemos una palabra para eso: monopolio o, al menos, poder de monopolio", dijo Neguse.

El miércoles, Facebook tuvo que enfrentarse de nuevo al escepticismo de muchos congresistas en otro comité de la Cámara, en este caso el de Servicios Financieros, donde le cuestionaron sobre Libra, la criptomoneda que la red social planea lanzar en 2020.

La mayoría de legisladores parecían no fiarse de la capacidad para manejar una moneda de Facebook, que en los últimos años ha tenido que enfrentarse a fuertes críticas por el manejo de los datos de sus usuarios y por no hacer lo suficiente para impedir la manipulación de la propaganda rusa en la campaña de 2016.

Sin embargo, algunos republicanos argumentaron que el gobierno no debería oponerse a nuevas ideas del sector privado y algunos dijeron que incluso podría ser una alternativa para personas que no tienen servicios bancarios tradicionales.


Y sobre la libertad de expresión

"Google controla lo que la gente ve, lee, oye o dice de una manera que no tiene precedentes. Casi el 90% de las búsquedas en internet en EEUU usan Google. La dominación del mercado es tan completa que googlear es ahora un verbo común y así Google controla nuestro discurso", afirmó el senador republicano Ted Cruz en la apertura de la sesión.

"La defensa favorita de las compañías del 'Big Tech' es no fui yo, el algoritmo lo hizo, pero el buscador de Google es un programa escrito y mantenido por personas, así que cada vez que buscamos vemos solo las páginas que Google decide que veamos y en el orden que ellos deciden", añadió el senador de Texas al acusar a la compañía de falta de transparencia y de censurar los resultados de tendencias conservadoras.

Karan Bhatia, el ejecutivo de Google que representó a la compañía en el comité rechazó las acusaciones de Cruz, que alegaba que la mayoría de trabajadores de Google son de tendencia liberal y, por lo tanto, sus trabajadores priorizan las búsquedas con esa ideología.

"Caracterizar a 100,000 personas en 70 u 80 países y con equipos de liderazgo de todo el mundo no creo que sea tan fácil", sostuvo Bhatia, quien además defendió que Google basa su búsqueda en un algoritmo e implementa pruebas rigurosas antes de hacer cualquier cambio.

La teoría de que las grandes compañías de Sillicon Valley están controladas por liberales y que por lo tanto censuran sus contenidos ha sido difundida también por Trump, pero algunos grupos advierten que con esas críticas, el presidente trata de hacer presión a las redes sociales para no implementar sus reglas en casos de mensajes que difunden el odio o ideas extremistas.

"La cumbre de redes sociales (celebrada la semana pasada), es una trampa designada por el presidente para intimidar a las compañías tecnológicas como Facebook, Twitter y YouTube para permitir contenido intolerante y nacionalista blanco en sus plataformas, afirmó Madihha Ahussain, consejero de un grupo contra los ataques a la comunidad musulmana. "Aplicar criterios básicos de decencia en redes sociales no es censurar el discurso conservador".


En fotos: Así fue parte de la intervención rusa en la campaña presidencial 2016 a través de Facebook

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