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Sally Yates advirtió a la Casa Blanca que Michael Flynn podía ser "chantajeado" por Rusia

Yates, despedida en enero por Donald Trump, explicó al Senado las alertas que hizo sobre los vículos entre el exasesor de seguridad Michael Flynn y el gobierno ruso.
8 May 2017 – 07:05 PM EDT
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Yates limitó muchas de sus respuestas por preocupaciones de seguridad nacional y para no afectar posible investigaciones en marcha. Crédito: Chip Somodevilla/Getty Images

Sally Yates, la ex fiscal general interina que en enero fue despedida abruptamente por el presidente Donald Trump testifica ante el subcomité de Asuntos Judiciales del Senado este lunes, en su primera aparición pública desde que fue apartada del cargo a fines de enero.

En sus primeras declaraciones, Yates aseguró que el ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn "esencialmente podía ser chantajeado por Rusia" y que comunicó a la Casa Blanca sobre el tema.

Yates explicó cómo informó a la presidencia el 26 de enero, cinco días después de la juramentación de Trump, sobre las inconsistencias entre lo que Flynn había dicho públicamente y los reportes que su departamento sabía sobre la naturaleza de sus conversaciones con el embajador de Rusia, Sergei Kislyak.

“Nosotros no éramos los únicos que sabíamos de todo eso (…) Los rusos también sabían lo que el general Flynn había hecho. Los rusos también sabían que el general Flynn había engañado al vicepresidente (Pence) y a otros”.

“Esto era un problema no solo porque ciertamente creíamos que los rusos sabían esto, sino porque probablemente tenían prueba de esta información. Y eso creaba una situación comprometida, donde un asesor de seguridad nacional podría esencialmente ser chantajeado por los rusos”, dijo Yates.

Desde el inicio de su comparecencia, Yates dejó claro que su testimonia quedará constreñido por las imposiciones de seguridad nacional y para no afectar “asuntos que pueden estar sujetas a investigaciones en marcha”.

En su declaración inicial, yates aseguró que “Tomo esas obligaciones muy seriamente y aprecio el interés compartido del subcomité en proteger información clasificada y preservar la integridad de cualquier investigación que el departamento de Justicia pueda estar adelantando ahora”.

Junto a Yates estaba el ex director de Inteligencia, James Clapper, aunque su testimonio quedó algo opacado por el de la ex fiscal, que se convirtió en una heroína de los liberales cuando fue despedida por Trump.

El 30 de enero Yates recibió la notificación de su despido después de que se negara a apoyar la primera orden ejecutiva que establecía la prohibición de entrada a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana. La Casa Blanca, en un comunicado de lenguaje inusual, calificó a Yates de “traidora”.

Veto de viaje musulmán

Ese era un punto que los republicanos querían reclamar a Yates, por qué no ordenó no respaldar al gobierno que representaba en las cortes cuando se presentaran desafíos legales al llamado veto musulmán.

“Yo creí que era inconstitucional en el sentido que no hay forma en el mundo que yo pudiera mandar a gente a la corte para argumentar algo que nosotros no creíamos ser cierto”, respondió al senador republicano por Texas Jon Cornyn cuando este le reclamó haber contrariado una orden presidencial.

Yates afirmó que consideraba que no era un problema de autoridad ni de políticas sino de constitucionalidad, ante lo que el senador John Nelly le preguntó ¿Quién la nombró para la Corte Suprema de Justicia de EEUU?.

"Yo personalmente batalle con la decisión, y no fue una que tomé a la ligera en lo absoluto”, se defendió la exfiscal.

La Casa Blanca ha tratado de presentar a Yates como una “activista demócrata”, pese a que la ex fiscal acumuló una experiencia de 27 años en el departamento y trabajó con gobiernos demócratas y republicanos por igual.

Ficha de Obama

El lunes por la mañana el presidente colocó un mensaje en su cuenta Twitter, sugiriendo que Yates era la fuente de varias informaciones filtradas a la prensa que molestaron al naciente gobierno republicano.

"Pregunten a Sally Yates, bajo juramento, si ella sabe cómo información clasificada llegó a los periódicos justo después ella se la explicara al Consejo de la Casa Blanca", escribió Trump, en un mensaje que algunos comentaristas consideraron una injerencia indebida de un presidente en un procedimiento parlamentario.


Aunque el jefe del subcomité, el senador republicano Lindsey Graham explicó que la interferencia rusa en las elecciones –de la que dice no tener dudas- despertaba una indignación “bipartidista”, algunos de los miembros del partido de gobierno se enfocaron menos en lo que hizo mal FLynn y más en cómo Yates supo lo que hizo el exasesor.

En la tónica del mensaje de Twitter que envió más temprano el presidente Trump, el senador Charles Grassley le preguntó directamente si ella había filtrado la información a los medios o si le había solicitado a la comunidad de inteligencia que le revelaran la identidad del asesor de Trump que se sabía que había hablado con el embajador ruso.

Nada grave

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Un comité de supervisión del Congreso asegura que Michael Flynn incumplió la ley

Las advertencias de Yates acerca de Flynn y el que se conociera luego como 'Rusiagate' acrecentaron la preocupación entre los principales funcionarios de Obama.


Personas que supieron de esta conversación, referidas en The Washington Post, afirman las misma ocurrieron en la Casa Blanca días después de la juramentación de Trump como presidente, cuando Yates advirtió a los funcionarios que las declaraciones hechas por el vicepresidente Mike Pence y otros sobre las discusiones de Flynn con el embajador ruso Sergey Kislyak estaban equivocadas, y advertirles que esas contradicciones podrían exponer Flynn y a otros funcionarios a la manipulación potencial de los rusos.

En febrero, Spicer dijo a los reporteros que Yates había "informado al abogado de la Casa Blanca que querían darnos una pista sobre algunos comentarios que podrían haber parecido conflictivos. El abogado de la Casa Blanca informó inmediatamente al presidente. El presidente le pidió que revisara si existía una implicación (de carácter) legal. Y se determinó inmediatamente que no había'.'

El mismo mes, Priebus describió la conversación de Yates en términos similares, al declarar a la CBS que el departamento legal había revisado el asunto denunciado por Yates y "no veía nada malo con lo que realmente se dijo".

Pero durante la comparecencia, Yates aseguró que fue una advertencia de mucha gravedad y no solo el "aviso" con el que la Casa Blanca caracterizó las reuniones en las que Yates les informó lo que sabía de Flynn.

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