Fracasa un doble intento en el Senado para reabrir el gobierno: uno republicano con fondos para el muro y otro demócrata sin valla

El plan republicano, que contenía los 5,700 millones para el muro, fue rechazado por 50 votos a favor y 47 en contra. Igualmente ocurrió con una iniciativa demócrata que no contenía dichos fondos y pedía abrir el gobierno hasta el 8 de febrero. Seis republicanos se sumaron a la propuesta republicana, lo que muestra que su partido no está unificado, como dice Donald Trump.
24 Ene 2019 – 3:37 PM EST

El Senado fracasó este jueves en un doble intento por aprobar una iniciativa de ley sobre lo que resta del presupuesto para el año fiscal 2019, plan que hubiese permitido reabrir el 25% del gobierno federal que permanece cerrado desde el pasado 22 de diciembre.

Las dos iniciativas, una republicana y otra demócrata, contemplaban la reapertura de las agencias federales afectadas por el cierre, y la reanudación de los pagos a unos 800,000 empleados.

El plan republicano fue rechazado por 50 votos a favor y 47 en contra (se necesitan 60 votos para que un proyecto sea aprobado). Dos republicanos, Mike Lee (Utah) y Tom Cotton (Arkansas) votaron contra el proyecto, mientras que el demócrata Joe Manchin (West Virginia) se sumó al partido del presidente Donald Trump.

Por su parte, la iniciativa demócrata también fracasó con 51 a favor y 44 en contra. Sin embargo, contó con el apoyo de seis senadores republicanos, lo que pone de manifiesto que el Partido Republicano no está unificado en este tema, tal como repite el presidente.

Los senadores republicanos que se sumaron al proyecto demócrata son: Lamar Alexander (Tennessee), Susan Collins (Maine), Cory Gardner (Colorado), Lisa Murkowski (Alaska), Johnny Isakson (Georgia) y Mitt Romney (Utah)

El proyecto oficialista redactado conforme a las exigencias del presidente Trump contenía los $5,700 millones para construir el muro en la frontera con México -una de sus principales promesas de campaña-. El demócrata proponía reanudar las funciones públicas por tres semanas mientras las dos partes entablaban negociaciones para hablar sobre seguridad fronteriza.

Peticiones “inaceptables y radicales”

Previo a la votación de ambas iniciativas, fuentes demócratas habían advertido que las demandas exigidas por los republicanos eran “inaceptables y radicales”, y que el plan de la oposición había sido elaborado en función de “un acuerdo aprobado por la Cámara de Representantes que consistía en una resolución que dejaría el gobierno abierto hasta el 8 de febrero”.

“Abrir el gobierno por tres semanas puede no parecer mucho tiempo, pero es muy importante para los 800,000 servidores públicos que han estado sufriendo sin pago”, dijo a Univision Noticias una fuente demócrata conocedora de las negociaciones en el Senado. “Abrir el gobierno por tres semanas significaría que todos los 800,000 trabajadores recibirán tres cheques de pago atrasados”, agregó.

Esta mañana, horas antes de la votación, Trump escribió en su cuenta de la red social Twitter que no estaba dispuesto a ceder en su exigencia de fondos para el muro, condición clave para reabrir el gobierno.

“Nancy acaba de decir que ‘simplemente no entiende por qué’. Muy simple, sin un muro, nada funciona. Nuestro país tiene la oportunidad de reducir en gran medida el crimen, la trata de personas, las pandillas y las drogas. Debería haberse hecho hace décadas. ¡No cederemos!”


Además de la asignación para el muro, Trump agregó el sábado una serie de restricciones migratorias, entre ellas la reactivación de los programas DACA y TPS, pero con nuevas y estrictas regulaciones, y cambios radicales al programa de asilo, sobre todo para menores de edad.

El mandatario propuso ambos beneficios migratorios como moneda de cambio para conseguir el dinero para el muro.

El martes, tres días después de que Trump anunciara su plan, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer (Nueva York), dijo que el plan migratorio entregado por el presidente para reabrir el gobierno era "inaceptable".


El mandatario justifica los fondos argumentando que en la frontera existe una crisis migratoria que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos. Pero la oposición responde que no es cierto y que la valla no acabaría con el tráfico de drogas o la inmigración ilegal.

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