Política de Educación

Ni el Presidente ni sus funcionarios visitarán universidades poco comprometidas con combatir el acoso y abuso sexual

Según el diario The Washington Post, la Casa Blanca quiere presionar a las instituciones para que sean más efectivas castigando a los abusadores o se arriesguen a perder fondos federales.
5 Jul 2016 – 12:42 PM EDT

El presidente estadounidense Barack Obama y sus funcionarios dejarán de visitar universidades que no estén haciendo lo suficiente por combatir los abusos sexuales en sus campus, como una manera de presionar a las instituciones para que tomen acción.

Las instrucciones se extienden a la Primera Dama, al vicepresidente Joe Biden y a su esposa Jill, y a los miembros del Gabinete, según un informe del diario The Washington Post , que cita a funcionarios de la Casa Blanca.

El diario sostiene que los funcionarios del Ejecutivo no visitarán universidades cuyos directivos no son "suficientemente serios persiguiendo alegatos de agresiones sexuales y castigando a los responsables".

Según el Post, Biden dijo que le gustaría "quitarle el dinero" del gobierno federal a las universidades que no toman medidas contra los abusos sexuales o los agresores, y que según se acerca el final del mandato de Obama hay que "pisar el acelerador" para presionar a las instituciones educativas a que tomen acciones.

Biden se refería a la pérdida de fondos que pudieran sufrir las instituciones que no cumplan con Título IX de las Enmiendas de Educación de 1972, que prohíbe, entre otras cosas, la discriminación por sexo en una institución educativa que reciba fondos del gobierno federal. Para fines de la ley, discriminación también se refiere a acoso sexual o agresiones sexuales, incluyendo violaciones.

Funcionarios federales han amenazado en el pasado con retirarle los fondos federales a las universidades que no tomen duras medidas contra los abusos sexuales y los agresores.

El Título IX requiere a las universidades responder rápida y efectivamente a denuncias de abuso sexual, luchar contra el acoso sexual y sus efectos, e investigar y tomar las acciones necesarias aun cuando un estudiante o sus padres se nieguen a presentar una querella por tales delitos.

En 2014 prominentes instituciones como la Universidad de Princeton y la Escuela de Derecho de Harvard fueron halladas en violación del Título IX por sus políticas o respuestas al acoso y abuso sexual, pero no llegaron a perder fondos federales porque llegaron a acuerdos con el departamento de Educación para hacer reformas.

El vicepresidente Biden ha sido uno de los más activos portavoces contra el abuso sexual desde hace dos décadas.

El mes pasado Biden escribió una carta abierta a la víctima de Brock Turner un nadador de la Universidad de Stanford que en junio recibió una ligera condena de 6 meses de cárcel por haber abusado sexualmente de la mujer en 2015, cuando ella estaba inconsciente, y le expresó que estaba "lleno de furiosa indignación" por el castigo.

"Te falló la cultura de nuestros recintos universitarios en donde una de cada cinco mujeres es víctima de una agresión sexual, año tras año tras año. Una cultura que promueve la pasividad. Que anima a los y a las jóvenes en los recintos a hacerse de la vista gorda" ante tales delitos, escribió Biden.

También se ha dedicado a trabajar en medidas para reducir la violencia y las agresiones sexuales contra mujeres entre los 16 y 24 años de edad, el grupo más victimizado, según la Casa Blanca, sobre todo en situaciones de salidas con hombres.

En 2014, Obama y Biden lanzaron un equipo interagencial para proteger a los estudiantes de las agresiones sexuales en las universidades, y orientar a las instituciones universitarias a cómo manejar las denuncias.

También promueven la iniciativa It's On Us, que pide que toda persona se comprometa a intervenir en caso de presenciar una situación sexual en donde no haya consentimiento de una parte, o cuando una persona no pueda dar consentimiento por estar "incapacitada" por alguna razón.

Según It's On Us, 1 de cada 5 mujeres, y 1 de cada 16 hombres han sido víctimas de agresiones sexuales en la universidad.

Un informe del Centro Nacional de Estadísticas de la Educación (NCES) y el Departamento de Justicia publicado en mayo reveló que a nivel universitario las agresiones sexuales (cualquier acto sexual dirigido contra una persona a la fuerza o contra su voluntad, incluyendo violación) en los campus se duplicaron entre 2001 y 2013, mientras los delitos violentos en general disminuyeron durante el mismo período.

De 2,200 agresiones sexuales reportadas en universidades en 2001 la cifra aumentó a 4,000 en 2012 y a 5,000 en 2013, lo que representa un aumento total de 126%. El índice de agresiones sexuales por cada 10,000 estudiantes aumentó de 1.9 en 2001 a 3.3 en 2013.

Sin embargo, los autores del reporte no pueden precisar si los aumentos reflejan un aumento real en crímenes sexuales forzados o es que más gente se atreve a reportarlos.

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