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Política de Educación

Escuelas charter suspenden más a estudiantes que públicas tradicionales

Medidas que fomentan la delincuencia juvenil
18 Mar 2016 – 2:21 PM EDT

Las escuelas charter suspenden a sus estudiantes con más frecuencia que las escuelas públicas tradicionales, sobre todo a los estudiantes afroamericanos y con discapacidades, contribuyendo de esa manera a su bajo desempeño académico y al denominado "flujo de la escuela a la cárcel", según un nuevo estudio llevado a cabo por el Proyecto de Derechos Civiles (PDC) de la Universidad de California-Los Angeles.

El reporte no halló grandes diferencias entre las suspensiones de estudiantes hispanos y estudiantes blancos en las escuelas charter a nivel primario, pero si encontró que esas diferencias saltan en secundaria y los latinos son más sometidos a suspensiones fuera de la escuela que los anglos.

Históricamente las minorías -afroamericanos, latinos, nativos-americanos, estudiantes con discapacidades, estudiantes que no hablan español- tienden a ser más castigadas con suspensiones que las mayorías, según han confirmado otros estudios sobre el tema.

Este estudio, sin embargo, es el primero que analiza el récord disciplinario de las más de 5 mil escuelas charter del país durante el año académico 2011-2012, el primero en el que el departamento de Educación exigió a todas las escuelas públicas -unas 95 mil- reportar las medidas disciplinarias que tomaban contra sus estudiantes.

El análisis de los expedientes halló que durante el año académico 2011-2012 las escuelas charter suspendieron a un total del 7.8% de sus dos millones de estudiantes, mientras las públicas tradicionales suspendieron a 6.7% de sus 7.9 millones de estudiantes.

También subrayó que 374 escuelas charter suspendieron durante el mismo año a una cuarta parte de su matrícula por lo menos una vez.

Las escuelas charter son escuelas públicas que pueden reclutar estudiantes de un área más extensa que su propio distrito escolar, y tienen más libertad de acción en cuanto a su funcionamiento administrativo y métodos de enseñanza. Por lo tanto pueden ser más innovadoras y responder mejor a las necesidades de sus estudiantes, que las escuelas públicas regulares.

Sin embargo, suspender a estudiantes, sobre todo por causas insignificantes sólo sirve para alimentar el denominado "flujo de la escuela a la cárcel", que es la tendencia a criminalizar cualquier infracción menor, sacando a los estudiantes de las escuelas y poniéndolos en contacto con los sistemas de justicia juvenil y criminal.


"Es perturbador ver que tantas de estas escuelas aún reporten índices tan altos de suspensiones porque eso indica que los líderes de las charter continúan con políticas de 'cero tolerancia' y de otros tipos", dijo en un comunicado Daniel Losen, director del Centro de Remedios de Derechos Civiles de UCLA, y autor del estudio.

"Sabemos, después de décadas de investigación, que s uspender a niños de sus escuelas es contraproducente", dijo Losen.

El análisis de los datos halló que 500 escuelas charter suspendieron a sus estudiantes afroamericanos a un índice de 10% mayor que el de sus estudiantes blancos, y que 1,093 escuelas suspendieron a sus estudiantes con discapacidades a un índice igual o mayor al 10% que el de sus estudiantes sin impedimentos.

"Quizás más alarmante, 235 escuelas charter suspendieron a más del 50% de sus estudiantes con discapacidades", indicaron los autores del reporte.

Una posible explicación al alto índice de suspensiones de estudiantes con discapacidades es que tienen problemas de conducta precisamente por sus condiciones, explicó Losen en investigaciones previas.

"Sin embargo, suspender estudiantes por conductas que son manifestaciones de su discapacidad es ilegal", dijo Losen. "Es más, las escuelas están obligadas a determinar si la discapacidad es la causante de los problemas de comportamiento".

El reporte aclara que del análisis de los datos se desprende que las escuelas charter que usan duras medidas disciplinarias son minoría entre el total de las charter de todo el país.

"Aunque este informe sugiere que muchas escuelas charter con índices de suspensión excesivos están contribuyendo al flujo de la escuela a la cárcel y que algunas probablemente están violando los derechos civiles de sus estudiantes, también sugiere que otras...ofrecen ejemplos excelentes de acercamientos no punitivos a la disciplina escolar y pueden ayudar a cerrar el flujo", destaca el informe.

La Asociación Nacional de Autorizadores de Escuelas Charter (NACSA), una entidad que agrupa a quienes evalúan las escuelas, dijo en un comunicado que el estudio de PDC contiene "inconsistencias y fallas en su metodología, y retórica divisiva".

Agregó que "a pesar de nuestras preocupaciones con el informe, sabemos que l as escuelas charter no son inmunes a los retos de crear un ambiente seguro, igualitario y efectivo para la enseñanza de sus estudiantes. Los sistemas disciplinarios ineficaces dañan a los estudiantes, padres y comunidades, y las brechas disciplinarias entre grupos de estudiantes son un tema particularmente serio".

El año pasado la Casa Blanca alentó a los responsables de las escuelas del país a buscar alternativas a las suspensiones y expulsiones para disciplinar a los estudiantes, y convocó a una conferencia de superintendentes, directores, profesores y funcionarios estatales para tratar el tema que cada año afecta a 3 millones de estudiantes.

Desde entonces distritos escolares, incluso algunos de los más grandes de la nación, como los de New York y Los Ángeles, han empezado a flexibilizar las normas suprimiendo las suspensiones automáticas, expulsiones y denuncias a la policía para reemplazarlas por asesoramiento estudiantil y castigos menos severos.


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