Tras otro de los años más calurosos de la historia, Trump no creyó relevante hablar de cambio climático

El mandatario evadió el tema en el discurso del Estado de la Unión, a pesar de que 2017 fue el año con mayor coste en desastres naturales que se ha contabilizado nunca en EEUU.

Durante la noche de este martes, el presidente Donald Trump no mencionó el cambio climático o el calentamiento global en su rendición de cuentas. Aunque esta omisión sorprende a pocos, lo cierto es que Estados Unidos acaba de sobrevivir a un intenso año de desastres que se han visto favorecidos por el incremento de las temperaturas globales y eso es difícil de obviar.

Tres huracanes azotaron a los Estados Unidos. Un tercio de Puerto Rico todavía no tiene electricidad. Los incendios forestales récord se extendieron por todo el oeste y fue el año más caro para los desastres naturales en la historia de los EEUU. Además, la NASA y la NOAA declararon 2017 uno de los años más calurosos jamás registrados y más de una docena de agencias federales de ciencia publicaron un extenso informe que afirma que no hay dudas: que el calentamiento global es real y está afectando a todo el país y el mundo.

Pero Trump no se refirió en absoluto al alza de las temperaturas en su intervención. Se refirió, eso sí, a lo que él denomina como la apuesta de su gobierno: el “carbón limpio” y celebró que eso generará más trabajos, obviando las implicaciones ambientales.


“Hemos terminado la guerra contra la energía estadounidense, y hemos terminado la guerra con carbón limpio. Ahora somos un exportador de energía para el mundo”, aseguró el mandatario.

“En Detroit, yo detuve los mandatos del gobierno que paralizaban a los trabajadores automotrices de Estados Unidos, para que la Motor City vuelva a acelerar sus motores. Muchas compañías automotrices ahora están construyendo y expandiendo plantas en los Estados Unidos, algo que no hemos visto en décadas. Chrysler está moviendo una planta principal de México a Michigan; Toyota y Mazda están abriendo una planta en Alabama. Pronto, las plantas se abrirán en todo el país. Esto es todo lo que los estadounidenses no están acostumbrados a escuchar: durante muchos años, las empresas y los puestos de trabajo nos abandonaron. Pero ahora vuelven”, expresó Trump.

“Y así el país entra en un año más, con un gobierno federal que puede pronunciar el nombre de cualquier cantidad de amenazas para los estadounidenses, excepto la que ya está inundando sus costas, quemando sus hogares y dando forma a las vidas de sus hijos”, reseña el escritor Robinson Meyer, en The Atlantic.


Desde antes de su candidatura, el actual mandatario ha mantenido una postura negacionista del cambio climático. Entre otras cosas, durante su administración, Trump ha cancelado o debilitado las políticas que permiten a los parques nacionales preparase para enfrentar el cambio climático y ha revertido cualquier medida que buscara contener la emisión de CO 2 por concepto de combustibles fósiles. Además, ha salido públicamente a decir que EEUU se retirará del Acuerdo de París contra el cambio climático alegando que las condiciones no favorecen a EEUU.

En diciembre del 2017, como presidente, volvió a tuitear una de sus ‘bromas’ sobre el calentamiento global al decir que ante el frío que vivía EEUU, " quizás podríamos usar un poco del buen calentamiento global por el cual este país, pero no otros países, iba a pagar trillones de dólares para protegerse de él".



Reacción hispana

Los líderes hispanos están molestos por el desempeño del presidente y consideran que sus decisiones atentan contra la salud y el bienestar de todos los estadounidenses, en especial de las comunidades más vulnerables.

Elena Ríos, presidenta de la Asociación Médica Nacional Hispana (NHMA) dijo a Univision que "a pesar de lo que el presidente Trump pueda decir en su primer Estado de la Unión, durante el primer año de su presidencia, él y el Administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, han desmantelado importantes medidas ambientales que protegen la salud pública de nuestros niños y garantizar su derecho a respirar aire limpio y vivir en comunidades saludables”.

Del mismo parecer es Ernesto Vargas, director nacional de la Liga de Votantes de Conservación Chispa, una organización sin fines de lucro. Según asegura a Univision: "El presidente Trump y su administración han sido un desastre para los latinos y otras comunidades de color. Sus implacables ataques a nuestro aire limpio, agua limpia, tierras públicas y salud han dejado a nuestro país en un estado de contaminación, todo para beneficiar a las empresas petroleras y sus intereses (...) Su administración ha ignorado a miles de familias que intentan recomponer sus vidas en Puerto Rico, quien junto a Houston y Florida experimentaron lo peor del cambio climático".

"En lugar de defender el aire limpio, el agua limpia y proteger a las comunidades estadounidenses, como prometió, el presidente dedicó su primer año al cargo a socavar la salud pública”, añade Mark Magaña, presidente de GreenLatinos.