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Donald Trump

¿Perderá Trump en Utah por el rechazo de los mormones?

Por su carácter, ideas y estilo de vida, el multimillonario es visto con malos ojos por muchos en este religioso estado
22 Mar 2016 – 12:46 PM EDT

Por Fernando Peinado @FernandoPeinado desde Salt Lake City, Utah

En la piadosa Utah, cada republicano trata de conquistar el voto de los feligreses a su manera.

Ted Cruz, precedido de rezos y un juramento de lealtad, saluda a sus simpatizantes con un "Dios bendiga al gran Estado de Utah".

Donald Trump, presentado con música electrónica, comienza ante los suyos con un "amo a los mormones".

Pero Utah, donde los republicanos votan en un caucus este martes además de en una primaria en Arizona, es aparentemente un terreno más fértil para el senador por Texas que para el multimillonario, quien genera gran rechazo entre parte de la comunidad mormona, la mayoría en este estado.

En parte se debe a que un candidato que se precia de ser "codicioso" no cumple con el ideal mormón , cuyos principios predican la modestia en el vestido, el lenguaje y el comportamiento para "no llamar indebidamente la atención sobre uno mismo".

Su vida profesional y personal (dueño de casinos, divorciado tras una infedilidad y portada de revistas eróticas) tampoco se corresponde con la del típico candidato que se gana el favor de los mormones.

La mera mención del nombre de Trump hace que la mormona Brenda Cox haga un gesto de disgusto. "No parece una persona muy religiosa", dice Cox, que votará por Cruz el martes.


Pero además de su persona, hay mormones que rechazan al magnate por intolerante. Esta iglesia promueve desde hace años la legalización de los indocumentados; en diciembre respaldó a los musulmanes al publicar un comunicado defendiendo la libertad religiosa, después de que Trump pidiera prohibir la entrada a los creyentes de esa fe.

Las pocas encuestas disponibles parecen reflejar esta antipatía. En una de este sábado, Cruz recibe un 53% de apoyo, seguido del gobernador de Ohio, John Kasich, con un 29%, y de un muy distante Trump con 11%.

En otra de mediados de febrero, Trump aparecía tercero con 18%, por detrás de Cruz, con 22%, y del candidato retirado Marco Rubio, con 24%.

En otros lugares con fuerte presencia de mormones donde ya se ha votado, como Idaho y Wyoming, Trump ha caído derrotado ante Cruz.

El factor Romney

Otro factor que debería preocuparle a Trump es que v arios políticos mormones de alto perfil en este estado han respaldado a Cruz. El más conocido es el candidato presidencial republicano en 2012, Mitt Romney, que el viernes vinculó a Trump con el racismo, la misoginia, la intolerancia, la xenofobia, la vulgaridad y las amenazas de violencia.


Romney arrasó en este estado en 2012 con un 93% de apoyo, y en 2008, con un 89%, cuando la elección tomó forma de primaria.

En su evento de este viernes en Salt Lake City, Trump trató de vengarse cuestionando la fe de Romney: "¿Están seguros de que es un mormón?, ¿estamos seguros?".

Otro mormón que han apoyado a Cruz es el senador por Utah Mike Lee, que le acompaña estos días en sus eventos por el estado.

A pregunta de Univision Noticias sobre el voto mormón, Lee respondió que Cruz tiene una ventaja frente a Trump. "Es un hombre de valores que ama la Constitución y es un patriota, algo que es importante para los votantes de Utah", dijo.

El gobernador de Utah, Gary Herbert pidió este lunes el voto para Cruz. Herbert pareció dudar hasta el último momento ya que el viernes asistió a un evento de campaña de Kasich.

"Mormones con Trump"

En un momento de la campaña en que todo delegado cuenta, perder Utah podría suponer un revés para Trump.

El vencedor republicano en Utah podría embolsarse los 40 delegados de este estado, si consigue ganar con más del 50% de los votos. Si no es así, el reparto se hará de manera proporcional.



Pero dicho todo esto, es bien sabido que Trump ha roto expectativas desde que entró en campaña y una de ellas es precisamente la que predecía que el voto religioso le daría la espalda.

En febrero, sorprendió a propios y extraños cuando ganó Carolina del Sur gracias en parte al que se impuso entre los evangélicos, por encima de Cruz, que ha hecho de la religión cristiana una de las banderas de su campaña.

Frente a las malas encuestas, Trump podría aferrarse a la imprevisibilidad de los caucus, asambleas tumultuosas en las que los votantes cambian a veces su voto en el último momento.

Además, los sondeos disponibles no reflejan el impacto que puedan tener los atentados de Bruselas de este martes cuyas cruentas imágenes estarán aún frescas en la mente de los votantes cuando tomen su decisión. Los ataques han sido reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI, también conocido como ISIS).

Por otro lado, el perfil de Cruz tampoco se corresponde con el del típico político popular entre los mormones de Utah que normalmente apoyan a candidatos cercanos al establishment, según el profesor Ignacio García, de la Brigham Young University.

Además de su dureza en política migratoria, Cruz es percibido como un rebelde por muchos mormones, dice García. "Si hubiera seguido en campaña aquí habría ganado Rubio", agrega García.

Por esas mismas razones, el otro candidato de la terna, el gobernador Kasich, podría obtener un buen resultado aquí.

Trump, por último, tiene desde luego un fuerte número de seguidores, mormones o no. En su evento de este viernes en Salt Lake City, cientos de seguidores se quedaron fuera cuando se llenó el recinto donde habló el candidato, con capacidad para unas 1,000 personas.


Allí, había mormones que ponen otros valores que encarna el magnate por delante de la fe.

"Nuestro país es una gran empresa que va mal y él sabe cómo gestionar empresas", le dijo Lonnie Williams este viernes a Univision Noticias. A la entrada del evento de Trump en Salt Lake City, Williams portaba un cartel en el que se leía: "Mormones con Trump".

Que oigamos a Trump devolverles ese afecto con un "amo a los mormones" dependerá con alta probabilidad de si es el ganador el martes.


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