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Esto es lo que tienen que hacer para saber la verdad en países como Irán

Los que luchan contra la desinformación no pueden aceptar - de ninguna manera - que la batalla contra las notícias falsas se acerque a la suspensión del derecho ciudadano de obtener información libre a cualquier hora.
Opinión
Directora adjunta de la International Fact-Checking Network, en The Poynter Institute, y fundadora de la Agência Lupa
2019-11-28T10:21:12-05:00

Los que luchan contra la desinformación no pueden aceptar - de ninguna manera - que la batalla contra las notícias falsas se acerque a la suspensión del derecho ciudadano de obtener información libre a cualquier hora.

Y, por lo visto, es hora de recordar a los poderosos que la mejor vacuna contra la desinformación siempre será más información - difundida de forma cada vez más rápida, más transparente y con más calidad.

Desde el día 17, la gente que vive en lrán enfrenta el más amplio corte de internet de su historia.

Según el perfil de Twitter NetBlocks.org, uno de los más activos a la hora de registrar cortes de internet en Irak, Venezuela, India y otras naciones que suelen optar por este camino, la conexión de los iraníes con el resto del mundo no sobrepasó los 5% de lo normal por más de 100 horas seguidas.

Para los especialistas de NetBlocks, este corte ha sido "el más severo registrado en Irán desde que el Presidente Rouhani tomó posesión (en agosto de 2013) y el más duro ya registrado por Netblocks en términos de complejidad técnica"

Esto significa que, durante todo este tiempo, fue prácticamente imposible mandar o recibir informaciones a Irán. Un ciudadano viviendo allí no lograba, por ejemplo, conectarse a Twitter, Instagram, WhatsApp, Facebook, Google ni a ninguna otra página de internet. Por más urgente que fuera su necesidad.

El motivo de la desconexión casi total con el mundo quedó claro: el gobierno del presidente Hassan Rouhani buscaba aplastar cualquier protesta relacionada a la alta de los precios de los combustibles - algo que ha sucedido hace pocas semanas en Chile y que ha afectado la estabilidad política del presidente Sebastián Piñera.


"Durante el corte de internet, lo poco que supimos de allí es que la gente se sentía como si estuviese en Corea del Norte. No podía siquiera saber las condiciones meteorológicas," dijo el periodista iraní Farhad Souzanchi, que edita, desde Canadá, FactNameh y RouhaniMeter, las dos plataformas de fact-checking (verificación de hechos) más importantes sobre su país.

Cuando la suspensión de internet en Irán ya llevaba cinco días, Souzanchi escribió un email a los periodistas de la red internacional de verificadores (IFCN, en inglés) pidiendo ayuda. Quería ideas y sugerencias sobre cómo enviar sus chequeos a Irán sin usar internet. Sentía que estaba produciendo contenido para el vacío.

"Hemos tenido algo de suerte y hemos podido seguir publicando chequeos porque habíamos bajado en nuestros ordenadores várias bases de datos importantes que hoy ya no están disponibles. Tenemos aquí informaciones del Centro de Estatísticas de Irán, del Banco Central y del Centro de Investigaciones del Parlamento, por ejemplo. Pero casi nadie nos está leyendo y esto es muy grave," explicó.

La solución encontrada por Souzanchi ha sido recurrir a un servicio de satélite llamado Toosheh para enviar sus verificaciones a sus coterráneos. Sí. Los chequeos de Factnameh ahora se trasladan a Teherán y otras ciudades iraníes por s-a-t-é-l-i-t-e.

"Nuestros chequeos entran en un paquete de información que Toosheh envía al satélite. Va junto con una serie de programas de entretenimiento, películas etc. Para que los iraníes accedan a todo este material, tienen que tener una aplicación bajada en el móvil y un aparato capaz de conectarse al satélite. Lo malo es que no hay ninguna forma de saber si esas personas que tienen todo esto están realmente leyendo nuestros chequeos," dijo Souzanchi.

Según Toosheh, su aplicación ha sido bajada (antes del corte de internet) 1 millón de veces en Irán. El país, sin embargo, tiene cerca de 82 millones de habitantes.

"Lo que hay aquí es un autoritarismo muy sofisticado," dijo a IFCN una periodista que está en Teherán y que pidió no ser identificada. "Lograron suspender internet como conocemos. Nada funciona. Pero mantuvieron, por ejemplo el Snapp (app iraní semejante al Uber). Al hacer esto, lograron que los miles de conductores que estaban protestando por la alta de los combustibles volviesen a trabajar".

Souzanchi dice que esto es técnicamente posible porque su país está desarrollando "su propia internet, llamada "National Information Network" (NIN).

"Es una réplica doméstica de la red mundial que puede funcionar independiente de ella. La gente que usa NIN pude tener acceso a páginas web que el gobierno aprueba igual que a servicios como banco, algunos periódicos, algunas aplicaciones etc. Bajo esta red, el gobierno decide si la gente puede o no acceder a la red mundial", explicó.

Souzanchi dice que esto es técnicamente posible porque su país está desarrollando una especie de internet nacional paralela, un sistema independiente de la red mundial de ordenadores. Con esta internet, el gobierno es capaz, por ejemplo, de elegir qué apps y qué páginas web funcionan el país y en qué momento pueden estar activas.

En la lucha contra la desinformación, la idea puede sonar como una solución plausible. Quizá incluso rápida y efectiva. Pero solo a los ojos de los que no valorizan derechos democráticos básicos conquistados por la humanidad.

Entre los fact-checkers, la máxima seguirá siendo la misma: contra la desinformación, más información - com velocidad, transparencia y calidad. No debe haber otra salida.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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