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El no hacer nada, es hacer algo

"A consecuencia de las elecciones en donde los latinos salieron a votar, la cámara de delegados incrementó su mayoría demócrata, y en la mitad de los escaños que cambiaron de republicano a demócrata, la población de electores latina era de un 5% o más".
Opinión
Directora ejecutiva de Latino Victory Project.
2019-10-18T11:08:29-04:00

En el estado de Virginia, casi 400,000 residentes de bajos recursos se inscribieron para recibir ayuda de seguro médico después de que se aprobara la expansión de Medicaid. En Texas, hubo indignación después de que siete leyes que ampliaron la expansión de la venta y portación de armas entraron en efecto a tan sólo días después de la masacre en Odessa y a un mes de la masacre en El Paso.

En Nueva York, el Senado aprobó una ley que permite que las personas indocumentadas obtengan licencias de conducir. Las personas responsables de estas leyes -y miles que impactan nuestra vida cotidiana- más allá de los legisladores quienes propusieron y aprobaron las leyes, son los votantes.

Es difícil competir con una elección presidencial, ya que el glamour de candidatos que son figuras célebres, los millones de dólares gastados en campañas publicitarias, y el sentido de ser participante en la historia del país más poderoso del mundo, tienen una influencia tremenda sobre el entusiasmo electoral. Es muy importante salir a votar en las elecciones presidenciales como las que se avecinan en noviembre de 2020, pero no podemos ignorar a las elecciones locales y estatales.

Hay un dicho común en el ambiente político que debería estar en la mente de todos nosotros: toda política es local.

Tomemos la posición de concejal o representante estatal como ejemplos. Si la calle en donde vivimos tiene baches y nos percatamos que nadie la ha reparado, o si nos percatamos de que la escuela en donde estudian nuestros hijos tuvo recortes en los programas recreativos, las personas que pueden resolver estos temas son elegidos en las elecciones locales y estatales.

Y mientras que es importante votar por la persona que dirige el país, y que aprobará leyes que afectan a toda la nación y al mundo entero, no podemos ignorar las elecciones que eligen a quienes viven en nuestra colonia y que al final del día, determinan como se gastan los impuestos que ustedes y sus familias pagan a la ciudad.

Así como cuidamos el dinero que ganamos con nuestro trabajo, también es importante cuidar el dinero que le damos a los gobiernos municipales y estatales.

Las estadísticas muestran que, a pesar de que el número de electores latinos disminuye cada vez que hay elecciones que no son presidenciales, hay indicadores de que las cosas están cambiando. Poco a poco, los latinos estamos participando a nivel local, estamos reclamando nuestra voz en todos los niveles de gobierno.

Tomemos el caso de las elecciones estatales y locales en Virginia, un estado cuya población latina se ha incrementado en los últimos años, y en donde fueron elegidas las dos primeras latinas a la cámara de delegados para representar sus escaños a nivel estatal en 2017.

En el estado hay más de 200,000 latinos registrados para votar. En estas elecciones, el número de latinos que salió a votar en elecciones que no son presidenciales fue el más alto en comparación con los años previos, y el número de electores latinos era más alto en los distritos en donde estaban las dos candidatas latinas, Elizabeth Guzmán y Hala Ayala, en la boleta electoral.

A consecuencia de las elecciones en donde los latinos salieron a votar, la cámara de delegados incrementó su mayoría demócrata, y en la mitad de los escaños que cambiaron de republicano a demócrata, la población de electores latina era de un 5% o más.

Este incremento de delegados demócratas fue lo que ayudó a que se aprobara la expansión de Medicaid a casi 400,000 personas, ya que los republicanos estaban en contra de proveer este servicio. Ahora, el 5 de noviembre del 2019, las delegadas Ayala y Guzmán están en la boleta una vez más, y le toca a los electores determinar si los demócratas mantendrán los escaños que ganaron en el 2017.

En Texas está sucediendo algo similar a Virginia, y es un estado en donde las esperanzas de la movilización latina para las elecciones de 2020 han sido catalizadas por los resultados del 2018 al compararse con las de las elecciones del 2014.

De acuerdo con estadísticas de la firma analítica electoral Blue Labs Analytics, Inc., en el 2014 salió a votar el 23% de la población latina, mientras que en el 2018, un 43% de la población latina fue a las urnas. El 20% de los electores en todo el estado eran latinos, y un 18% de los electores latinos votaron por primera vez.

Lo mismo sucedió en estados donde la población latina es significante: en Arizona, hubo un incremento de 29% a un 43%; en Georgia, de un 25% a un 41%, y en Nevada, de un 26% a 48%.

Ya hemos demostrado que tenemos el poder de impactar elecciones. Si queremos efectuar un cambio positivo en nuestra comunidad local, debemos seguir mostrándolo en cada elección sin faltar. Es fácil caer en la antipatía y decir que nuestro voto no vale nada.

Pero también debemos recordar que la antipatía tiene consecuencias, y que si no utilizamos nuestro propio voto, elegimos darle el espacio a alguien que posiblemente vote en contra de nuestra comunidad. El no hacer nada, es hacer algo. Mantengamos el momento electoral que logramos en Virginia y en Texas. No queremos que se repita la elección presidencial del 2016.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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