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Nutrición

¿Son saludables los transgénicos? Los científicos al fin parecen tener la respuesta

Según una nueva investigación, no hay pruebas de que los cultivos genéticamente mejorados supongan un riesgo para la salud humana ni para el medio ambiente.
22 May 2016 – 12:09 PM EDT

La Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos fue clara: los organismos genéticamente modificados son sanos para los humanos y para el ambiente. Tal afirmación surge de una investigación que acaban de dar a conocer y que echa por tierra las opiniones adversas y también las de quienes sobrevaloran la práctica.

Las diferencias entre los alimentos naturales y los modificados genéticamente son cada vez menos obvias, dice el estudio que, además, sugiere que los reguladores deben enfocarse más en que el resultado final sea sano, y no tanto en el proceso de producción. Este análisis de más de 400 páginas se basa en evidencias acumuladas en las últimas dos décadas y evalúa los supuestos impactos positivos y negativos de los cultivos transgénicos.


Tras la investigación, no encontraron pruebas de que los cultivos genéticamente mejorados supongan un riesgo mayor en la salud humana que los optimizados de forma convencional, aunque reconocen la dificultad de detectar efectos sutiles y a largo plazo. Tampoco hallaron pruebas concluyentes del efecto negativo de los cultivos transgénicos en el ambiente, pero acotan que la resistencia de los transgénicos a los pesticidas es un problema, consecuencia de no seguir las normas de gestión adecuadamente.

Los investigadores explicaron que la ingeniería genética es capaz de aportar diversas características a los alimentos (más duración, más contenido de vitaminas), pero hasta ahora en Estados Unidos solo se han comercializado productos con dos modificaciones: ser resistentes a los herbicidas y ser tóxicos para la plaga.

Sobre si deben ser etiquetados o no los alimentos genéticamente modificados, los autores del estudio dicen que las etiquetas no son necesarias por motivos de seguridad, pero podrían justificarse por factores de transparencia, sociales y culturales.


Una investigación transparente

"Hemos cavado profundamente en la literatura para dar una nueva mirada a los datos sobre la ingeniería genética y los cultivos tradicionales", dijo el presidente del comité investigador, Fred Gould, profesor de Entomología y co-director del Centro de Ingeniería Genética y Sociedad de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. El comité investigador revisó cerca de 900 estudios y publicaciones sobre el desarrollo, uso y efectos de la de ingeniería genética en el maíz, la soya y el algodón, que representan casi todos los cultivos comerciales transgénicos hasta la fecha.

También atendieron a 80 especialistas en tres reuniones públicas y 15 seminarios web públicos, y leyeron los más de 700 comentarios del público asistente para ampliar su comprensión de los aspectos que rodean los cultivos transgénicos. " El comité se centró en escuchar atentamente y responder cuidadosamente a los miembros del público que tienen preocupaciones acerca de los cultivos y los alimentos transgénicos, así como aquellos que sienten que se obtienen grandes beneficios de estos cultivos", dijo Gould .

Algunos grupos que se oponen a la comida genéticamente modificada criticaron el reporte incluso antes de publicarse, según información de AP. La agencia también afirma que Food & Water Watch criticó a la Academia por recibir fondos de empresas de biotecnología y utilizar a científicos a favor de la comida modificada para escribir su reporte.

El informe fue financiado por el Fondo Burroughs Wellcome, la Fundación Gordon and Betty Moore, el Fondo New Venture y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, más el apoyo de la misma Academia. Fue revisado por expertos externos e incluso los miembros del comité fueron investigados para evitar conflictos de intereses financieros.

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