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La Administración para el Control de Drogas (DEA)

“Es perfecto para los traficantes”: la DEA advierte que los narcos ahora rentan casas por internet para ocultar su droga

Agentes antinarcóticos detectaron desde 2018 que las organizaciones criminales están alquilando propiedades a través de plataformas como Airbnb para guardar y distribuir su mercancía. Les ha dado resultado en varios estados y siguen usando ese método incluso durante la pandemia.
13 Sep 2020 – 10:50 AM EDT
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Casas frente al mar de Florida que recibieron lanchas cargadas de cocaína que zarparon en República Dominicana, viviendas en varios estados a las cuales mandaron paquetes con metanfetamina y hogares de California a los que llegaron autos que cruzaron la frontera con cargamentos de droga.

Estas propiedades tienen algo en común: fueron alquiladas por unos días a través de plataformas como Airbnb solo para almacenar y distribuir narcóticos. La Administración para el Control de Drogas (DEA) advierte que es un nuevo método que los carteles siguen usando incluso en medio de la pandemia.

“Es perfecto para los traficantes porque pueden usar la casa (…) reciben cargamentos de droga que llegan desde México, los almacenan allí un par de día, los distribuyen y después se van a la siguiente casa”, dijo Bill Bodner, jefe de la oficina de la DEA en Los Ángeles (California), al canal ABC7.

“Hemos visto que esto comenzó a suceder recientemente y es algo que ocurre frente a nuestras narices. Y puede ser una amenaza por actos violentos y criminales en vecindarios donde normalmente no lo esperas”, advirtió el funcionario federal.

Bodner explicó al mismo medio que los operadores de los carteles tienen más viviendas disponibles en la Internet, pues varios dueños de propiedades no quieren hacer contratos a largo plazo por temor a ordenanzas que les prohíben desalojar inquilinos debido al coronavirus.

El problema, alertó, es que los arrendadores entran a un sistema que recibe dinero en efectivo y que no verifica adecuadamente quiénes y para qué se usará la casa. “Muchas veces los traficantes utilizan a otra persona para rentar la propiedad. Puede ser alguien sin historial criminal. Le darán un estipendio por rentar la casa por ellos, quizás un par de miles de dólares”, señaló Bodner a ABC7.

La empresa Airbnb se deslindó de estas actividades criminales en un breve comunicado enviado a Univision Noticias, en el cual subrayó que pocas veces ocurren en sus propiedades. “Nosotros tomamos estos reportes increíblemente en serio. Aunque son muy raros, cuando se nos informa trabajamos para apoyar a las agencias policiales en sus investigaciones”, dijo su portavoz Charlie Urbancic.

Antes de la pandemia, tanto la DEA como el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ya habían descubierto que los contrabandistas estaban tratando de borrar el rastro de sus transacciones ilícitas operando en casas alquiladas en plataformas en la Internet.

Entre septiembre y octubre de 2018, agentes encubiertos del FBI realizaron compras de marihuana para localizar el escondite del traficante Amir Gibreel, quien ganaba hasta 100,000 dólares al mes vendiendo la hierba en Washington DC. Finalmente ubicaron un apartamento que alquiló en Airbnb.

Al registrar la vivienda encontraron una pistola, balas, marihuana, nueve celulares, cuatro laptops y 15,000 dólares en efectivo. Gibreel fue condenado en octubre de 2019 a más de dos años de prisión.

En otro operativo policial en 2018 fue arrestado Francisco Guevara Zamudio, quien usó una casa en Honey Creek, en Iowa, que rentó en Airbnb para almacenar metanfetamina. Cuando catearon la propiedad incautaron más de 10 libras de la droga y varias armas de fuego, incluido un rifle AR-15.

De Dominicana a Miami

Los narcos también han alquilado lugares para transacciones más grandes. Esto se reveló al anunciar que un operativo federal arrestó en mayo de 2019 a decenas de miembros del Cartel de Sinaloa que desde San Diego (California) enviaban metanfetamina y ‘drogas de club’ por correo postal y paquetería a varios lugares de EEUU y a Emiratos Árabes Unidos.

Quienes recibían la mercancía semanalmente usaron “varios hoteles, residencias y casas de Airbnb”, de acuerdo con un comunicado de la Fiscalía federal.

En vez de echar mano de una red de transportistas, que ha sido el método más común del Cartel de Sinaloa en EEUU, esa red criminal utilizó el correo y la empresa de paquetería FedEx para mandar 'cristal' y pastillas del narcótico gamma hidroxibutirato (GHB), una de las llamadas 'drogas de club' porque a menudo se consumen en discotecas y fiestas 'rave', a subdistribuidores en California, Arizona, Oregon, Wyoming, Texas, Arkansas, Florida, Virginia, Washington DC, Nueva Jersey y Nueva York.

Las ganancias llegaban a los líderes de esta célula a través del contrabando de dinero en efectivo, depósitos bancarios y transferencias electrónicas por PayPal, Zelle, Venmo y Cash App.

Otro caso señala a una organización de traficantes que en el sur de Florida recibió más de 800 kilos de cocaína desde República Dominicana. La droga era movida en lancha y llegaba directamente a los muelles de casas en Miami que alquilaron en Airbnb.

El principal sospechoso es Ángel David Rosario, un ciudadano estadounidense de 34 años. Con la ayuda de un informante, agentes de la DEA lo siguieron hasta una casa que rentó en Miami Shores a través de un servicio que ofrece por unos días propiedades en Florida y Trinidad y Tobago.


Durante la investigación descubrieron que a principios de 2019 Rosario había alquilado por Airbnb una propiedad frente al mar en la cual recibió unos 400 kilos de la droga, que logró distribuir con éxito y les pagó a sus jefes, según documentos judiciales.

Por eso, “otra vez alquiló otra casa de Airbnb con acceso al mar” y “contrató a varias personas para rentar viviendas en el sur de Florida, distribuir la cocaína y recibir las ganancias”, señala la acusación.

En esa ocasión recibieron alrededor de 420 kilos de cocaína. Cada uno lo vendió a 29,000 dólares. Uno de los informantes aseguró que un traficante identificado como ‘Gregory’ le compró 50 kilos y otro a quien apodan ‘Chulo’ le pagó 300,000 dólares por otra parte del cargamento.

La acusación contra Rosario fue presentada en enero en una corte federal de Miami y sigue avanzando. Este hombre salió libre en febrero tras pagar una fianza de 500,000 dólares.

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