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Violencia de Género

Carta de la madre de Anna y Olivia, las pequeñas secuestradas por su padre: "Deseo que su muerte no haya sido en vano"

Beatriz Zimmermann escribió un texto en el que pide leyes más duras para la protección de los menores. Desea que el caso de sus hijas sirva para que la sociedad sea más consciente de la necesidad de cuidar a los niños en situaciones de maltrato contra la mujer.
14 Jun 2021 – 01:00 PM EDT
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Beatriz Zimmermann, la madre de las dos niñas secuestradas y asesinadas por su padre en España, escribió una carta pública para agradecer el apoyo que ha recibido durante los más de 40 días de búsqueda de las pequeñas y para pedir leyes más duras para proteger a los menores.

"Deseo que la muerte de Anna (1 año) y Olivia (6 años) no haya sido en vano. Y que aunque ahora sintamos el mayor odio, desesperanza y dolor, no sea para traer más sufrimiento al mundo sino lo contrario. Que trascienda en amor para los niños en forma de protección, educación y respeto", escribió Zimmermann, de 35 años.

El pasado jueves la Guardia Civil española halló a 1,000 metros de profundidad en el mar el cuerpo sin vida de Olivia, de 6 años, la hija mayor. Las labores de búsqueda en el mar continúan con la hipótesis de que Tomás Gimeno se suicidó en el agua después de matar a sus hijas y lastrar sus cadáveres a un lugar muy profundo.

Contra Gimeno, expareja de Zimmermann, hay una órden de búsqueda y captura internacional aunque la investigación del caso está convencida de que no se fugó sino que terminó con su vida tras asesinar a las niñas.

Durante los más de 40 días de búsqueda, Beatriz Zimmermann expresó siempre su esperanza de que Gimeno, como le había hecho entender en sus últimas llamadas, hubiera viajado a otro país con las niñas pero sin hacerles ningún daño.

"Con todo el dolor de mi alma, les quiero escribir una carta de agradecimiento. A todos ustedes que han estado en corazones y rezos con ellas y conmigo acompañando todos los días desde que desaparecieron, ofreciendo todo el amor y ayuda para que tuviera un final feliz", dice en su carta.

Y añade: "Desgraciadamente no fue así, sufriendo en dolor el acto más monstruoso que una persona puede cometer: matar a sus propios e inocentes hijos".

"Gracias a ellas se conoce la violencia vicaria"

Beatriz Zimmermann, en su carta, pide sobre todo que la muerte de sus hijas sirva que se proteja mejor a los menores en los casos de maltrato hacia la madre.

"Gracias a ellas, muchos padres miran ahora a sus hijos de otra manera y valoran mucho más el amor y los momentos diarios de las cosas simples. Ese maravilloso día a día que tanto echo de menos. Lo que yo daría por peinarles el pelo… Ese simple acto ahora mismo es lo que más desearía...", escribe.

Y añade: "Gracias a ellas se conoce el significado de la violencia vicaria. Espero que las leyes se pongan más duras protegiendo a los niños. Ellos no tienen porque cargar con esa mochila, y si el amor se acaba lo más importante es el bienestar de los hijos".

La jueza a cargo del caso escribió en el auto judicial que el acusado quería “ provocar a su expareja el mayor dolor que pudo imaginar, al colocarla de forma deliberada en la incertidumbre acerca de la suerte o destino que habían sufrido en sus manos Olivia y Anna”.

La violencia vicaria o "por sustitución" es la violencia instrumental que ejerce el agresor sobre los hijos para hacer daño a la madre. Uno de sus escenarios más comunes es tras una separación: cuando ya no tiene acceso directo a su expareja, el agresor le causa dolor a través de sus hijos.

" Si hay maltrato en los progenitores hay que ser muy tajantes porque los niños no pueden estar creciendo viendo violencia. Los niños son el futuro y es muy importante que crezcan observando un ambiente de respeto, paz, amor y tranquilidad...", pide Zimmermann.

Y añade: "Ellas son ahora dos ángeles que han venido al mundo enseñando una gran lección a costa de su vida... Y yo... siendo su madre, voy a luchar en contra de estas injusticias y el bienestar de los niños. Por ellas y por todos los niños. Anna y Olivia estaban llenas de amor, todos los días yo les decía a cada momento que las amaba muchísimo".

"Ojalá yo hubiera estado en ese momento junto a ellas"

Beatriz Zimmermman cuenta en su carta el dolor que le produce no haber podido salvar la vida a sus pequeñas Anna y Olivia.

"Los niños son nuestra responsabilidad y yo como madre me duele en el alma no poderles haber salvado la vida. Ojalá yo hubiera estado en ese momento junto a ellas de la mano y morir juntas... Pero eso no pudo ser porque Tomás quería que sufriera buscándolas sin descanso y de por vida", dice.

Y añade: "Esa fue la razón por la que dejarme a mí con vida...Y por supuesto, él no quedar como el mayor asesino de la historia. Aquí la justicia salió a la luz".

Zimmermman, en el mismo tono tierno y cariñoso en el que se ha pronunciado desde que comenzó el caso, termina su carta con un mensaje de amor.

"Olivia y Anna, ahora los angelitos de los niños, piden que les den todo el amor a sus hijos, dedicación, respeto, y que se les inculquen valores para un mundo mejor. Ellas habrán muerto en cuerpo, pero su alma está con todos nosotros para siempre, ayudando a tener más conciencia, amor y respeto por nosotros. La gran mayoría de las personas son seres increíbles, lo han demostrado en este acto tan cruel con la compasión y el dolor".

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