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Lengua Española

Reírse con el español: cuatro artistas utilizan el video para contar la riqueza del idioma

Una comediante, una cantante y un dúo de cantautores utilizan el humor y las redes sociales como Instagram y YouTube para explorar los acentos y las formas en que usamos nuestra lengua a través de distintos países y regiones.
6 May 2016 – 11:56 AM EDT

Cuando el idioma se cuenta desde el humor, la gente conecta porque se ríe.

Atrás el asunto académico, atrás las reglas y las formas gramaticales, atrás lo sobrio.

Inténtalo Carito, Joanna Hausmann y Martina La Peligrosa tienen tres proyectos que se complementan por haber explorado o contar la riqueza del idioma y las idiosincrasias hispanas a través de la comedia, la música y la actuación.

Así como los modos en que hacemos las cosas nos unen o nos separan, estos creadores tienen como común denominador usar el video y las redes sociales como YouTube e Instagram para que el idioma se vuelva divertido y se haga tema de discusión por la risa.

Inténtalo Carito: “Dedicado a todos los que intentaron hablar español y no lo lograron”

En una de sus canciones, los hermanos Juan Andrés y Nicolás Ospina se acercaron a ese comentario de pasillo que se escucha en más de una escuela o universidad: “Qué difícil es hablar el español”.

Desde México fui a Patagonia,/ y en España unos años viví,/ me esforcé por hablar el idioma,/ pero yo nunca lo conseguí…/ Qué difícil es hablar el español,/ porque todo lo que dices tiene otra definición./ Qué difícil entender el español,/ si lo aprendes, no te muevas de región!

Abrazados a sus guitarras y a la mezcla de géneros musicales, estos cantautores colombianos conocidos como Inténtalo Carito le hicieron así una oda a la variedad lingüística que tiene un mismo idioma.


Las sobre 8 millones de vistas que el video de “Qué difícil es hablar el español” tiene en el canal de YouTube dan cuenta de un fenómeno de redes.

Se lo dedican, dicen en una notita que acompaña al video, “a las personas que intentaron hablar español alguna vez y no lo lograron”.

Hacer una canción en torno al español marcó el inicio formal de su proyecto de hacer música con humor que ha resultado en un repertorio que incluye temas como “Feisbu”, que dedican “a todos los que tenemos más de 1,500 amigos en Facebook y solo conocemos a 12”.

“Como hemos viajado mucho y conocemos a gente de distintas partes de Latinoamérica se nos ocurrió que una canción en la que habláramos de los diferentes significados que tienen las palabras según qué región, se prestaba para hacer algo”, rememora Juan Andrés de la génesis del video que lanzaron en 2012.

Apostaron a esa idea porque, según Nicolás, el idioma es una representación de la cultura y de las costumbres de cada parte. “Y eso ya lo va a hacer divertido”.

La diversión que procuraban no solo se pone de manifiesto al cantar de tantas palabras y significados variantes (que si el ‘chucho’, que si el ‘poroto’, que si el ‘cheto’, que si la ‘torta’, por ejemplo). Es que los Ospina salpican la canción con “un acento gringo” con el que, según Juan Andrés, quisieron caricaturizar “lo que pasa cuando uno aprende el español, que se da cuenta que una palabra significa una cosa en una región y algo diferente en otra”.

Pero los hermanos no esperaban que por ese acento la gente se confundiera con su nacionalidad. Las reacciones en las redes sociales, como cuenta Nicolás, no tardaron.

“Lo chistoso fue que muchas veces los comentarios que la gente nos dejaba en YouTube eran ‘Para ser gringos hablan súper bien’ o ‘Para ser gringos lo han aprendido bien, ¿de qué se quejan?’ ”. Es que el idioma, como le ha sucedido a Inténtalo Carito, bien que trae a cuestas discusiones de espacio y pertenencia.


Joanna Rants: “Los temas latinos no son solamente temas para latinos”

A Joanna Hausmann, el asunto de explorar el español se le da bien en inglés.

“Lo que me gusta del inglés para hablar del español es el contraste en muchas cosas. En comparación al español, el inglés es menos colorido, menos lleno de metáforas y muy directo. Ese contraste se refleja demasiado bien cuando hablas del español en inglés”.

“Things White Latinos Are Sick of Hearing” o “10 (accidental) Spanish Curse Words” son ejemplo de los videos a través de los que esta comediante venezolana expone diferencias culturales, palabras que varían entre países o percepciones que otros en Estados Unidos tienen de los hispanos. Miles los han visto y su video de “Types of Spanish Accents” tiene más de 1,872,000 vistas.

Pero si hay algo que define su estilo es la bronca, el ‘rant’ o esa queja que se le cuenta a los amigos y que de pronto se convierte en risa. No en balde su show en el canal digital Flama, en el que entremezcla actuación con la onda ‘stand-up’, se llama “Joanna Rants”.

El chiste de estos videos es el performance de Joanna y sus ocurrencias, como ese video en el que intenta traducir y buscar equivalentes en inglés a algunos dichos en español. Y así trae como ejemplo a “Like a cockroach at a chicken party?” (“Como cucaracha en un baile de gallina”) o eso de que “One nail will take out another nail” (“Un clavo saca a otro clavo”).

“Me dice mi ‘apá’ que el pez no sabe que está en el agua. Cuando estás hablando un idioma no te das cuenta de las idiosincrasias medio ridículas dentro del idioma porque uno lo ve tan cotidiano, tan obvio, que le cuesta reflexionar sobre esas idiosincrasias”, sostiene Joanna.

Pero Joanna pudo mirar desde otro punto de vista esas particularidades del español por los tránsitos que ha tenido desde pequeña.

“De chiquita me mudé muchas veces. Nací en Inglaterra, viví en Venezuela, estudié en el Colegio Internacional de Caracas con gente de todos lados, sobreviví observando y notando las diferencias y los ambientes que vivía”, cuenta quien además ha vivido en Boston, Chicago o Nueva York entre hispanos, estadounidenses y gente de tantas otras partes del mundo.

Esas observaciones desde la niñez hasta la adultez nutren inevitablemente su proyecto de “Joanna Rants”. Es, como reflexiona, lo que sucede cuando se vive en un mundo multicultural.

Aunque sus videos sean en inglés, Joanna ha querido incorporar el español de forma natural en ellos. El español, al fin y al cabo, es el idioma que inspira su serie.

“Me interesa dividir esta barrera entre los idiomas, de que este es hispanoparlante y este es americano, y unirnos para que la gente que hable inglés entienda del español y aprenda de él”, sostiene quien busca recordar que “los temas latinos no son solamente temas para latinos”.

En su caso, acercar esos temas a distintas comunidades y apelar a los hispanos en el proceso es posible a través de su bilingüismo que viene en empaque de humor irreverente.

“El humor tiene un idioma como tal”, asegura Joanna de cómo mientras navegamos el Internet nos reímos con memes y con ‘GIFs’ independientemente del idioma que hablemos. Con el humor, a su juicio, atravesamos la cotidianidad, podemos educar a otros, hacer notar las diferencias culturales y celebrarlas.

“No es que un idioma sea mejor que el otro. Se trata de lo raro que son los idiomas”.

Martina ‘La Peligrosa’: “Repita después de mí”

Los entornos marcan cómo hablamos. El pueblo del que venimos, la ciudad en la que crecimos, el país de nuestros padres, los lugares donde hemos estado.

El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes. Entre los que lo dominan, los de competencia limitada y quienes lo estudian como lengua extranjera, somos 559 millones de hispanohablantes alrededor del mundo.

La pluralidad de cómo hablamos ese idioma es parte de nuestra identidad.

Que le pregunten a Martina López, mejor conocida como Martina ‘La Peligrosa’, una cantante colombiana que está en el radar de cómo el español se cuenta y se estudia por sus cómicas clases de cordobés que viven en su cuenta de Instagram que tiene alrededor de un millón de seguidores.

Córdoba es un departamento de Colombia que se encuentra hacia el norte, en la región Caribe del país. Y en pequeños clips, con cámara muy cerca de ella y la actuación jocosa, Martina ilustra esas palabras y frases que dan forma a eso de hablar cordobés.

“Déjame decirte que esa fiesta que me invitaste ayer, qué vaina tan jopo”, dice en uno de sus clips. En otro clip, imita cómo hablan las madres de telenovela versus las madres cordobesas.

Para Martina, el ejercicio de jugar con el idioma y el acento de su historia familiar surgieron espontáneamente, por lo que sucede cuando uno habla y otros no comprenden qué intentamos decir y sueltan un “¿¡qué?!”

“Siempre he tenido mi acento muy marcado y como buena cordobesa hablo golpeado. Hay muchas palabras de la jerga popular que son muy divertidas y en Bogotá me encontré con el choque cultural de que a veces hablaba y no me entendían”, cuenta.

Nunca se imaginó que lo que nació sin mucha planificación tuviera auge y generara interés. Lo divertido, de pronto, ilustró cómo el idioma se puede enseñar y explorar de distintas alternativas.

“Aunque en principio solo era diversión y entretenimiento, luego se convirtió en algo mucho más serio y me di cuenta que podría enseñarle a la gente a través de esto, que a unos les parece curioso, a otros les parece rarísimo, a otros les parece muy divertido”, relata.

“Usando mis dotes naturales de actriz”, dice entre risas, “pude darle ese toque como expresivo de las personas que siempre me rodearon y que por lo cual hablo así de esa manera”.

Para Martina, el asunto de divertirse con el cordobés la llevó a explorar la riqueza del modo de hablar de un pueblo.

A través de estas clases, a su juicio, se reivindica una identidad de pueblo: la de quienes viven fuera de su tierra y los que se han quedado. Para ella se trata de rescatar un modo de hablar y de vivir. “La gente costeña tenemos ese plus, de poder hablar y al mismo tiempo comunicar sabrosura”, expresa.

Es lo que sucede con los idiomas, que hablar de ellos es hablar de folclor, de costumbres, de formas de mirar. Y con el español, el asunto tiene que ver con una diversidad que se une en distintos contextos.

“No importa de dónde seas, si eres de la costa colombiana, si eres cubano, puertorriqueño, dominicano. En algún momento nos parecemos un montón”, cuenta divertida de esas instancias en las que se encuentra con gente de otros países, como los dominicanos, por ejemplo, para descubrir palabras que creía eran exclusivas de su pueblo.

“Es maravilloso tener esa afinidad y que sea el mar, la costa, el protagonista de esa unión, de esa afinidad con gente de otros lados”, finaliza Martina quien a través de un acento ha trazado una historia que va más allá de una región o un país.


Nota del editor: Este artículo es parte de una serie de reportajes sobre el uso del español en las redes sociales.


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