Cadena perpetua para la mujer que envenenó con hongos a sus familiares

Un tribunal de apelaciones australiano ha ordenado que Erin Patterson, triple asesina, nunca salga de prisión debido a la "atroz criminalidad" que supuso envenenar a cuatro familiares de su exmarido con setas Amanita phalloides.

Video Hallan culpable a mujer que les dio hongos venenosos a sus exsuegros y exnuera: los tres murieron

El intento de Erin Patterson por anular su condena o reducir su pena fracasó este viernes, luego de que un tribunal de apelaciones dictaminara que su condena inicial era demasiado leve para la gravedad de sus crímenes. La mujer de 52 años, conocida internacionalmente por haber envenenado a cuatro familiares con setas tóxicas, deberá cumplir cadena perpetua efectiva sin posibilidad de solicitar libertad condicional.

Patterson fue declarada culpable en julio pasado por el asesinato de tres personas y el intento de asesinato de una cuarta, tras organizar un almuerzo en su domicilio en julio de 2023. En dicha reunión, sirvió porciones de solomillo Wellington que contenían Amanita phalloides, una de las especies de setas más mortíferas del mundo.

PUBLICIDAD

Una sentencia endurecida por la gravedad del caso

Originalmente, la acusada había sido condenada a tres cadenas perpetuas más 25 años de prisión, con un periodo obligatorio de 33 años antes de poder optar a la libertad condicional. Sin embargo, los tres magistrados del tribunal de apelación determinaron que los homicidios fueron "cuidadosamente planeados y deliberados", además de representar una "cruel violación de la confianza".

"Dadas todas las circunstancias, tras una cuidadosa consideración, hemos llegado a la conclusión de que el caso implicaba una criminalidad tan impactante que resulta inapropiado fijar un período sin posibilidad de libertad condicional", declaró el juez Stephen McLeish al dar lectura al fallo, calificando las acciones de Patterson como "extraordinariamente frías y calculadas".

Desestimados los argumentos de la defensa

La defensa de Patterson presentó siete motivos de apelación para solicitar un nuevo juicio. Entre los principales argumentos, alegaron irregularidades en el aislamiento del jurado durante el juicio en Morwell —al haber compartido hotel con fiscales y testigos— y cuestionaron la admisibilidad de pruebas telefónicas que ubicaban a la condenada cerca de la zona donde se registraron los hongos tóxicos.

Los jueces rechazaron de manera unánime ambos planteamientos. Respecto al jurado, concluyeron que no existía ninguna base objetiva para dudar de su imparcialidad, mientras que los datos de localización móvil fueron ratificados como evidencia válida dentro del caso circunstancial presentado por la fiscalía.

PUBLICIDAD

Los antecedentes del "almuerzo fatal"

El caso se remonta a mediados de 2023, cuando Patterson invitó a su casa a los padres de su exesposo, Don y Gail Patterson; a la hermana de esta, Heather Wilkinson, y al esposo de esta última, el pastor Ian Wilkinson. Pocas horas después de consumir la comida, los cuatro invitados desarrollaron cuadros severos de intoxicación.

Don, Gail y Heather fallecieron a los pocos días debido al envenenamiento, mientras que Ian Wilkinson logró sobrevivir tras permanecer semanas hospitalizado.

Durante el proceso judicial, Patterson sostuvo que la inclusión de las setas fue un accidente en su intento por mejorar el sabor del platillo. No obstante, el jurado determinó que la acusada recolectó los hongos intencionalmente y que posteriormente utilizó un deshidratador para procesarlos, aparato que desechó a la basura mientras las víctimas agonizaban en el hospital.

Reacciones a la resolución

Patterson presenció la audiencia de resolución mediante videoconferencia desde el centro penitenciario donde se encuentra recluida y, según reportes de los periodistas presentes en el tribunal de Melbourne, no mostró ninguna emoción al escuchar que pasará el resto de su vida en prisión.

A las afueras de la corte, fiscales, investigadores policiales y allegados a las víctimas expresaron su satisfacción con el dictamen final que cierra la vía legal de la condenada.