Inundaciones

De los peores incendios a inundaciones repentinas: California de nuevo en emergencia

El Servicio Nacional de Meteorología emitió una alerta por posibles inundaciones y corrientes de escombros en las zonas que fueron arrasadas por las llamas de los recientes devastadores incendios. El pronóstico se cumplió y los meteorólogos advierten que "es lo peor que puede pasar a un área quemada".
30 Nov 2018 – 10:11 PM EST

Fuertes lluvias son ahora la razón por la cual el norte de California, desvatado por el incendio forestal más mortífero de su historia, sigue en emergencia. Este jueves, el Servicio Nacional de Meteorología emitió una advertencia de posibles inundaciones súbitas y corrientes de escombros en las zonas afectadas por los incendios.

Las inundaciones forzaron a las autoridades a desplegar equipos de rescate para personas que se quedaron atrapadas en sus vehículos en áreas donde el agua tapó las vías y empezaron a circular escombros y árboles por el suelo entre el lodo, creando atascos.

"Las raíces y las partes de abajo de los postes de luz están como nadando", dijo Rick Carhart, vocero de CalFire. "Llovió realmente duro en un período corto de tiempo y todo esto pasó muy rápido".

"Esto es fuerte lluvia en un corto período de tiempo y es lo peor que puede pasar a un área quemada", explicó Craig Shoemaker, del Servicio Nacional de Meteorología.

El factor peligroso es sobre todo que los terrenos que han sido calcinados no pueden absorber el agua y esto incrementa las probabilidades de que se formen corrientes de lodo, que pueden resultar mortales, de acuerdo con los meteorólogos.

La tormenta en el norte californiano trajo media pulgada de lluvia por hora, derribando árboles y dejando a conductores atrapados en las carreteras debido a las corrientes que se formaron.

La alerta por las tormentas, que comenzaron a caer desde las primeras horas del día, incluyen además áreas en el sur de estado también afectadas por otros fuegos, tales como los condados de Orange, Riverside y San Bernardino que se vieron impactadas por el incendio Woolsey, informó la portavoz del Servicio Nacional de Meteorología, Cindy Matthews, a medios locales.

Algunos sectores de Riverside fueron evacuados desde el miércoles y este jueves en San Bernardino, hubo vecindarios donde los autos quedaron atrapados por alúdes de lodo, según reportó el diario Los Angeles Times. También en el área de Los Ángeles ocurrieron numerosos accidentes de tráfico, ocasionados por las lluvias al ponerse las autopistas resbalosas. Pero hasta ahora no se han reportado incidentes mayores.

En las zonas montañosas, las autoridades ordenaron el uso de cadenas en los neumáticos de los vehículos. En la costa cerca de Big Sur, el Departamento de Transporte de California también cerró un tramo de 12 millas de la Autopista 1, una ruta panorámica ubicada entre elevadas montañas y el océano, debido a posibles deslaves.

En el norte californiano un equipo de socorristas limpió drenajes y escombros en el poblado de Paradise, especialmente afectado por las llamas, e identificó los puntos que podrían ser propensos a inundaciones súbitas y deslaves, dijo a AP Callie Lutz, portavoz del condado Butte.

Los habitantes de esta zona, unas 27,000 personas, siguen bajo orden de evacuación obligatoria desde hace casi tres semanas, cuando los incendios arrasaron miles de casas y dejaron al menos 88 muertos.

Los residentes podrían volver a sus viviendas a partir de la próxima semana, pero solo si la tormenta no obstaculiza las labores para despejar carreteras y reanudar el servicio eléctrico, dijo el alguacil Kory Honea.

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