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Inmigración Infantil

Cambian política de tomar huellas dactilares para acelerar la liberación de niños menores no acompañados

Hasta ahora, todas las personas que vivían en la casa de alguien que solicitaba un menor debía pasar el examen, lo que aumentó el miedo entre los inmigrantes indocumentados. En la actualidad, hay cerca de 14,3000 niños en albergues del gobierno.
19 Dic 2018 – 11:46 PM EST

El gobierno cambiará la forma en que revisa a las personas que quieran cuidar de los niños inmigrantes que están bajo custodia gubernamental en un intento por acelerar la entrega de menores no acompañados que están en albergues de la administración.

Para ello, decidió anular el requisito de capturar las huellas dactilares de las personas mayores de edad que viven con el patrocinador del menor. Sin embargo, este requisito permanece aún para aquellos que sí solicitan la custodia del niño no acompañado, que serán cotejadas con bases de datos del FBI y registros delictivos del Departamento de Seguridad Nacional.

El requerimiento de huellas dactilares comenzó en junio como parte de la política fronteriza de 'tolerancia cero' que derivó en la separación de unos 2,400 niños de sus padres. Los menores que fueron separados de sus padres fueron enviados a albergues hasta que un patrocinador, a menudo un padre o familiar, pudiera ser localizado y evaluado antes de recibir al menor. Algunos de ellos, posteriormente fueron detenidos.

En septiembre de este año se conoció la noticia de que Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas habían arrestado en los meses recientes al menos a 41 personas que asistieron a pedir que se les entregaran menores que se encontraban en custodia del gobierno. Los arrestos se habrían hecho luego de completar verificaciones de antecedentes y tomar sus huellas dactilares de acuerdo con un memorando firmado por ICE y el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

El declive en la reclamación de estos menores habría conllevado consigo, según fuentes citadas por CNN , a problemas de salud y de comportamientos en los albergues, a mayores tratos violentos contra los menores y un aumento en los pensamientos de infligirse daño en la comunidad de pequeños.

Con el anuncio, “que tiene efecto inmediato”, la administración Trump por fin cede para darle un reverso a la controversial política que se implementó desde el verano pasado y que los expertos en inmigración han señalado como la razón principal para que miles de menores no acompañados estuvieran por periodos mucho más largos y de manera indefinida en los refugios.

En noviembre de este año, Estados Unidos alcanzó una cifra récord de 14,300 menores migrantes no acompañados que se encuentran en albergues, la mayoría de los cuales se encuentra a su máxima capacidad, según confirmó en su momento Mark Weber, portavoz del HHS.

A la nueva medida se ha llegado, según admitieron los portavoces de la agencia, después de la evidencia de que los controles impuestos sobre los familiares o aquellos que querían reclamar a un menor "generalmente no han proporcionado información adicional" que revele potenciales riesgos para los niños, y, por el contrario, los controles adicionales sí han significado que los niños permanezcan en la atención del HHS durante mucho más tiempo.

El tiempo promedio que un menor permanece en un albergue se ha incrementado de 40 días durante el año fiscal 2016 a 59 días en 2018, según datos federales.

Nota del editor: Una versión inicial de esta información indicó erróneamente que la política de eliminar la toma de huellas digitales se aplicaba también a los patrocinadores de los menores.


En fotos: La vida en el centro de detención de inmigrantes más grande de California

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