null: nullpx
Mara Salvatrucha

Sembró el terror en Long Island: un pandillero de la MS-13 puede enfrentar la pena de muerte por el asesinato de 2 estudiantes

Kayla Cuevas y Nisa Mickens, dos amigas inseparables que iban a la secundaria de Brentwood, Long Island, fueron masacradas con machetes y bates de béisbol la tarde del 13 de septiembre del 2016 por pandilleros de la Mara Salvatrucha. Uno de los líderes de la clica, Alexi Sáenz, puede afrontar la pena de muerte si es hallado culpable.
16 Jul 2020 – 01:06 PM EDT
Comparte
Cargando Video...

Kayla Cuevas y Nisa Mickens eran dos amigas inseparables que caminaban por una calle de Long Island, Nueva York, en la tarde del 13 de septiembre del 2016 cuando fueron observadas por pandilleros de la Mara Salvatrucha que ese día habían salido a "cazar" víctimas de grupos rivales.

Ninguna de las dos estudiantes de secundaria de 15 y 16 años estaba involucrada con alguna pandilla. Pero Cuevas había sido molestada por al menos dos años por pandilleros que sí estaban involucrados con la MS-13 en la Brentwood High School, contó su madre, Evelyn Rodríguez, en una entrevista que le hizo Univision Noticias en 2017 como parte de una serie especial sobre el terror sembrado por la Mara Salvatrucha en esa zona hispana de Nueva York.

Tan pronto las vieron, los jóvenes llamaron a uno de los líderes de la clica (como se le conoce a las diferentes unidades de la MS-13) de los Sailors Locos Salvatrucha Westside: Alexi Sáenz, apodado 'Blasty' y 'Big Homie'.

Al otro lado del teléfono, Sáenz dio su aprobación a los asesinatos que se produjeron minutos después, de acuerdo con la imputación realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y por la que ahora, de salir culpable, podría afrontar la pena de muerte según anunció este miércoles el fiscal general William Barr.

Con el visto bueno de Sáenz, los pandilleros bajaron del auto y las atacaron en plena calle con bates de béisbol y machetes, una de sus armas preferidas, de acuerdo con la imputación de la Fiscalía del distrito este de Nueva York del 2 de marzo del 2017.

El cuerpo de Nisa Mickens fue encontrado en el suelo esa misma tarde, justo en la víspera de su cumpleaños. El de Kayla Cuevas fue hallado detrás de una casa cercana un día después.

"Se presume que entre 2016 y 2017 perpetró siete asesinatos (...) Dos de las víctimas eran estudiantes de la secundaria de Brentwood y fueron asesinadas con machetes y bates de béisbol. El fiscal general ha presentado una notificación dejando saber su intención de buscar la pena de muerte para Sáenz", dijo el Departamento de Justicia.

Dos asesinatos que desvelaron el terror en Long Island

Las dos amigas que amaban el baloncesto fallecieron a causa de los golpes que recibieron en sus cabezas y las laceraciones en sus cuerpos. Los brutales asesinatos ayudaron a comenzar a desvelar el terror que la MS-13 había sembrado entre 2016 y 2017 en Brentwood, un suburbio de Long Island ubicado a unas 38 millas de Manhattan.

"Ella está ayudando a la policía a abrir más puertas. Si no hubiese sido por ellas, por la tragedia que le pasó a mi hija y a Nisa, no hubiesen encontrado a los otros individuos", dijo Evelyn Rodríguez en su entrevista con Univision Noticias. Rodríguez falleció en 2018 tras ser arrollada en un altercado con una mujer que había removido los objetos que colocó en el lugar donde murió su hija con el fin de honrar su memoria.

Fue precisamente después de los asesinatos de Kayla y Nisa que la policía de Long Island encontró los cuerpos de dos jóvenes que llevaban meses desaparecidos: Miguel García Morán y Oscar Josué Acosta, quienes también estudiaban en la secundaria de Brentwood.

Entre 2016 y 2017, presuntos miembros de la MS-13 mataron a al menos 17 personas en esa zona, luego de que líderes de esa pandilla pidieran desde El Salvador poner en marcha el 'programa Nueva York' y con ello un "derramamiento de sangre", de acuerdo con las autoridades.

Durante ese tiempo, la violenta pandilla buscó reclutar niños, en ocasiones de apenas 8 y 9 años, y a jóvenes en las escuelas. Los intimidaban para que se les unieran y, quienes trataban de salir de sus garras, "sellaban su sentencia de muerte", agregaron las autoridades.

Fue así como jóvenes hispanos y menores no acompañados que llegaron al país huyendo de la violencia en América Central se convirtieron en caldo de cultivo para la MS-13 en Long Island. Y, a veces, en víctimas de la pandilla como fue el caso de Michael López, quien fue masacrado junto a otros jóvenes en la oscuridad de un parque tres años después de haber llegado a Estados Unidos desde Honduras.

Esa matanza y la de Kayla y Nisa encendieron las alarmas de las autoridades de Nueva York y del presidente Donald Trump en Washington, quien juró erradicar al grupo nacido en Los Ángeles hace unas cuatro décadas. Si bien es conocida la crueldad con la que matan los pandilleros de la MS-13, el mandatario ha sido criticado por tomar una amenaza real en Long Island para vincularla principalmente con la inmigración en medio de su dura retórica. Esto cuando muchas de las víctimas de los mareros y los jóvenes que intentan sumar a sus filas son hispanos migrantes como investigamos en este reportaje.

La serie especial dedicada a la MS-13 en Nueva York fue realizada en 2017 por las periodistas Carmen Graciela Díaz, Patricia Vélez y María Sánchez Díez. Puedes verla completa aquí.

Mira también:

Loading
Cargando galería
Comparte

Más contenido de tu interés