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Violencia Doméstica

"Me quemó la cara y esta vez iba a matarme": el drama de la violencia doméstica agravado por el coronavirus

Según la Organización de Naciones Unidas para la igualdad de género (ONU Mujeres), alrededor de 243 millones de mujeres y niñas entre 15 y 49 años fueron víctimas de violencia sexual o física en los últimos 12 meses, pero las cuarentenas por la pandemia han aumentado los casos en un 40%
29 Jun 2020 – 11:59 AM EDT
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"Me golpeó por muchos años, yo me aguantaba por verguenza con mi familia, hasta que un día me quemó la cara. Sabía que esta vez iba a matarme". Con esas palabras comenzó su historia esta mujer a quien llamaremos Daniela, ya que por motivos de seguridad ha preferido ocultar su identidad.

Daniela es una inmigrante hispana de 44 años que vive en el sur de la Florida desde hace más de 5 años, tiempo en el que indica ha vivido uno de sus peores calvarios junto a quien hasta hace poco fue su pareja.

"Yo soy negra y él es blanco, un gringo boxeador de Kentucky con raíces puertorriqueñas, que cuando se ponía a tomar me insultaba por mi color, me discriminaba incluso en público", señaló ella entre llanto, indicando que durante los primeros meses de su relación, su novio le quebró un brazo en medio de una rabia por celos.

"Yo llamé a la policía y se lo llevaron preso por casi un año, pero al salir me prometió que había cambiado y comenzamos a ir juntos a una iglesia. Lo peor de todo fue que le creí", dijo Daniela.


Pero las promesas duraron poco. Meses después Daniela fue víctima nuevamente de los golpes de su pareja.

"Yo no sabía qué hacer porque él me decía que si lo dejaba me mataba. El terror me embargó durante mucho tiempo, pero también había días donde él me trataba muy bien y me pedía que lo ayudara a mejorar. Era una mezcla de amor y miedo que me confundía", añadió la mujer.

La historia de Daniela es la de muchas mujeres que batallan día a día con parejas violentas y que, por algunos motivos, no denuncian a tiempo el abuso del que son víctimas, agravando en la mayoría de los casos las consecuencias de permanecer en estas relaciones.

De acuerdo a datos entregados por las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) en los últimos 12 meses alrededor de 243 millones de mujeres y niñas (de 15 a 49 años) fueron víctimas de violencia sexual o física por parte de una pareja íntima, pero desde que comenzaron a ser obligatorias las cuarentenas debido a la pandemia, hubo un incremento de hasta un 40% en estos casos.

"Lamentablemente menos del 40% del total de las mujeres que experimentan violencia buscan ayuda, y solo un 10% de ellas va a la policía a denunciar", indicó la director ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.

El último golpe

Por meses, Daniela siguió aguantando en silencio los abusos físicos, sexuales y mentales de su pareja, hasta que llegó el ataque que la marcó para siempre.

"Él había comenzado a controlar mi dinero, a prohibirme que saliera con mis amigas del trabajo, incluso a ir de compras al supermercado o a tiendas. Un día yo le reclamé y él me tiró una jarra llena de agua caliente en la cara y me quemó. Luego me intentó estrangular mientras me pegaba. Menos mal yo pude escapar, porque de otra forma sé que me mata. Al salir me rompió el carro a golpes", indicó Daniela, argumentando que llamó la policía y logró que su pareja fuera arrestada una vez más.

"Yo iré a presentar cargos contra él, ya no puedo aguantar más que me siga usando como un costal de boxeo. El golpe que me rompió la boca fue el último golpe que me pegó, eso lo he jurado ya", señaló.

En fotos: 12 casos emblemáticos de violencia de género en América Latina

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El apoyo que necesitaba

Antes de ser arrestado, la pareja de Daniela la amenazó de muerte, indicándole que incluso con él en la cárcel ella no estaría segura en ninguna parte. La desesperación y el miedo, sumado a las heridas físicas con las que tenía que lidiar de ahora en adelante, la hicieron pensar en lo peor, y por segunda vez intentó quitarse la vida.

Daniela fue llevada a un hospital y remitida a la línea de ayuda a víctimas de violencia doméstica, donde se contactó con la organización sin ánimo de lucro No More Tears, especializada en asistir a quienes han padecido de violencia doméstica o tráfico humano en Estados Unidos.


Inmediatamente la organización llevó a Daniela a un hotel para que estuviera segura y pudiera pasar su incapacidad, además de proporcionarle terapias psciológicas y legales para que pudiera continuar su vida.

"Ellos me dieron el apoyo que jamás nadie me ha brindado, desde ropa, comida, protección, hasta ayudarme a conseguir un apartamento y trabajo para poder ser independiente", indicó Daniela.

Según Somy Ali, fundadora de No More Tears, durante los meses de abril y mayo, cuando se vivió el cierre de la economía y las actividades para controlar la pandemia, la cifra de casos de abuso doméstico creció gradualmente en Estados Unidos.

"Los confinamientos por la pandemia provocaron más violencia doméstica por razones como el abuso de alcohol y drogas", indicó Ali, señalando que durante las dos primeras semanas de junio su organización había atendido cerca de 100 nuevos casos en el sur de la Florida.

Con una pistola en la cabeza

La vida de Juana Pierre ha estado también marcada por la violencia y el abuso. Con tan solo 23 años, Juana, de origen haitiano, narra de manera pausada el martirio vivido en su reciente relación.

"Mi expareja me ponía una pistola en la cabeza y jugaba a dispararla", señala ella, indicando que aquel hombre ya había estado en la cárcel en al menos 3 ocasiones por violencia doméstica.

Pierre argumenta que no lo dejaba debido a que dependía económicamente de él, pero que cada vez que él regresaba de la cárcel el terror la invadía.

"Viví en un infierno durante muchos años, no encontraba solución a mi problema y por eso le aguanté tantos golpes", dijo, señalando que hace solo unas semanas recibió la peor golpiza de su vida, fue arrojada por las escaleras y nuevamente sintió que su novio la mataría con el arma que ponía en su cabeza.

"Ya no pude más y llamé a la policía. Ahora él estará arrestado más tiempo debido a que es reincidente", dijo Pierre, aduciendo que desde que comenzó la pandemia, su expareja se volvió incluso mucho más agresivo que en los años anteriores.

Pierre también recibió asistencia de No More Tears, y ahora se encuentra a salvo en un apartaestudio que la organización le ha encontrado.

"Debido a la crisis de salubridad no hemos podido llevar a las víctimas a refugios, pues muchos de ellos se encuentran cerrados; así que nos hemos encargado de pagar el primer y el último mes de renta de los apartamentos donde las ubicamos, además les conseguimos empleos para que puedan seguir sus vidas de la manera más normal posible", dijo Ali, indicando que su organización provee también computadores y utensilios escolares para que las víctimas y sus hijos no detengan su educación, como también transporte, asistencia médica y psicológica, ropa y electrodomésticos.

" Nos encargamos de que las víctimas puedan comenzar nuevamente una vida sin dolor", dijo Ali, exhortando a las víctimas de violencia doméstica y tráfico humano a denunciar los abusos, ya que es la única manera de lograr un cambio.

"Soy consciente de que los inmigrantes sin documentos legales en el país tiene miedo a denunciar los abusos, pero en nuestra organización les brindamos asistencia legal para ayudarlos a lograr un estatus de protección. No hay razón para callar", finalizó Ali.

Si usted o alguien que conoce es o ha sido víctima de violencia doméstica y necesita ayuda, puede recibir apoyo de la Línea Nacional sobre Violencia Doméstica llamando al 1-800-799-7233 (para español oprima 2) o al 1-800-787-3224 (TTY, para personas con discapacidad auditiva). En caso de peligro inmediato o emergencia, llame al 911 o al número de la policía local.

De la misma forma, si tienes pensamientos vinculados al suicidio o conoces a alguien que los tiene, hay líneas telefónicas en español e inglés de asistencia en la Línea de Prevención del Suicidio y de la Asociación Estadounidense de Prevención del Suicidio. El teléfono de ayuda es 1-800-273-8255, el servicio es gratuito, está disponible todo el tiempo y las llamadas son confidenciales.

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