Una nueva ola legislativa está recorriendo los estados de control demócrata en EEUU, buscando poner fin a una de las tácticas más polémicas de la administración del presidente Donald Trump: el uso de máscaras y pasamontañas por parte de agentes federales durante operativos migratorios.
Crecen en EEUU las leyes para prohibir que agentes federales oculten su rostro
Tras el impulso inicial en California, estados como Washington, Oregón y Virginia aprueban leyes que impiden a policías y agentes de inmigración usar pasamontañas, argumentando que las máscaras fomentan la impunidad y el miedo.
Este jueves, el gobernador de Washington, Bob Ferguson, firmó una ley de aplicación inmediata que restringe a los agentes del orden el uso de cubrebocas o máscaras que oculten su identidad. La medida se suma a legislaciones similares aprobadas recientemente en Oregón y Virginia, mientras que Maryland, Vermont y Hawái avanzan con propuestas similares en sus cámaras.
El "efecto California" y la estrategia legal
La tendencia cobró fuerza tras un revés judicial en California el pasado febrero. Un juez federal suspendió la ley original de ese estado por considerar que discriminaba a los agentes federales al no aplicarse por igual a los estatales.
Aprendiendo de este hueco legal, las nuevas leyes en Washington y otros estados han sido redactadas para aplicarse a todos los niveles del orden público (federal, estatal y local), eliminando así el argumento de discriminación.
"La decisión de California funcionó como una luz verde para otros estados que se preguntaban si realmente podían hacer esto", explicó Bridget Lavender, abogada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Wisconsin, a la agencia de noticias AP.
El debate central divide profundamente a legisladores y agencias gubernamentales
Los impulsores de la ley: Argumentan que el anonimato permite a los agentes actuar con agresividad excesiva sin temor a ser identificados. "Si eres un agente del orden, el público merece saber quién eres", afirmó el senador de Washington, Javier Valdez. Por su parte, el senador de Virginia, Saddam Azlan Salim, comparó el uso de máscaras con situaciones de inseguridad: "Crecí sabiendo que si alguien viene con máscara y sin identificación, o te van a robar o te van a secuestrar".
En contraparte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha calificado estas medidas como "irresponsables, temerarias y peligrosas", asegurando que no acatarán lo que consideran una "prohibición inconstitucional". La administración Trump defiende el uso de máscaras como una protección necesaria para los agentes y sus familias frente a posibles acosos.
El contraste republicano
Mientras los estados demócratas se enfocan en los agentes, los estados de mayoría republicana como Arizona y Misuri están moviéndose en la dirección opuesta, buscando endurecer las penas para manifestantes que cubran su rostro.
Con más de 30 estados analizando proyectos similares, la batalla legal sobre quién tiene derecho al anonimato en el espacio público promete llegar hasta las más altas instancias judiciales del país.


