Elecciones 2016

¿Sobrevivirá Ted Cruz a la maldición de los favoritos del 'establishment'?

Gozar del favor de las élites garantizó la nominación presidencial durante décadas, pero éste no es un año electoral normal.
1 Abr 2016 – 5:07 PM EDT

En uno de los giros más sorprendentes de esta campaña, el rebelde Ted Cruz ha sido ungido como el nuevo candidato preferido por las élites republicanas.

Pero esa distinción normalmente codiciada parece traer mala suerte en este inusual año electoral.

A Cruz le debería preocupar el ejemplo de candidato derrotado Jeb Bush, el líder indiscutible durante meses en la competición por los respaldos para obtener la nominación presidencial republicana.

Otro favorito caído en desgracia fue Marco Rubio, quien tomó el relevo de Bush. Al senador por Florida no le sirvieron los respaldos de hasta 5 gobernadores y 14 senadores.

En Carolina del Sur, Rubio recibió el apoyo de la popular gobernadora Nikki Haley solo día antes de la votación a finales de febrero y su campaña lo promocionó como un gran éxito pero el senador quedó en un decepcionante segundo puesto, 10 puntos por detrás del multimillonario Donald Trump.



Desde la retirada de Rubio a mitad de marzo, Cruz se ha convertido en el candidato con más apoyos dentro del partido. En su caso, no deja de resultar curioso que un candidato que ha hecho campaña repudiando al "cartel de Washington" reciba de buen gusto estos apoyos.

"Están viniendo a nosotros", le dijo Cruz al diario New York Times esta semana. "Les damos la bienvenida a sus apoyos con los brazos abiertos, pero mis posiciones, mis políticas no han cambiado".

Dudoso honor

Tradicionalmente el ganador de la nominación ha sido el beneficiado por el mayor número de respaldos de gobernadores, congresistas y otros miembros de la élite del partido.

Pero el ascenso de Trump (y del propio Cruz antes de ser favorecido por las élites) ha puesto en cuestión cuán valioso es para un candidato ser el elegido del establishment.


En un relevante estudio de 2008, " The Party Decides" (El Partido Decide), cuatro politólogos descubrieron que la mejor manera de precedir quién conseguiría la nominación por uno de los dos grandes partidos eran los apoyos de las élites del partido antes del comienzo del proceso de primarias.

Marty Cohen, David Karol, Hans Noel y John Zaller averiguaron que esos apoyos tempranos eran el factor que predijo sin excepciones el ganador entre 1980 y 2004.

Aunque su poder de predicción se limitaba a los apoyos antes de las votaciones, el estudio ponía de manifiesto la influencia que ejercen gobernadores y congresistas sobre votantes y otras élites del partido.

En estos momentos, Cruz es de los tres candidatos republicanos activos el que cuenta con más apoyo de gobernadores y congresistas republicanos.

De acuerdo con el conteo del sitio web FiveThirtyEight, el senador por Texas ha recibido el respaldo de cinco gobernadores (Greg Abbott, de Texas; Phil Bryant, de Mississippi Nikki Haley, de Carolina del Sur; Gary Herbert, de Utah y Scott Walker, de Wisconsin); dos senadores (Mike Lee, de Utah y Lindsey Graham, de Carolina del Sur) y 31 miembros de la Cámara de Representantes.

Le sigue a distancia el empresario Donald Trump, con tres gobernadores (Chris Christie, de Nueva Jersey; Rick Scott, de Florida y Paul LePage, de Maine); un senador, Jeff Sessions de Alabama y seis representantes.

El gobernador de Ohio, John Kasich, ha recibido hasta ahora el apoyo de dos gobernadores (C.L. "Butch" Otter, de Idaho y Robert Bentley, de Alabama); un senador, James Inhofe, de Alabama y siete representantes.

El último apoyo relevante que ha recibido Cruz es el de Scott Walker, gobernador de Wisconsin, estado que celebra primarias el martes. El resultado en este estado tendrá un gran impacto en la narrativa de la campaña puesto que es la única votación republicana entre el 22 de marzo y el 19 de abril, cuando vote Nueva York.


El respaldo de Walker, que goza de casi un 80% de popularidad entre los republicanos de su estado, podría ser muy valioso si se tiene en cuenta el precedente de Utah.

En el estado de los mormones, Cruz ganó el martes de la semana pasada al empresario Donald Trump tras recibir el apoyo de varios destacados líderes republicanos en Utah, entre ellos el excandidato presidencial republicano Mitt Romney, el gobernador Gary Herbert y el senador Mike Lee.

De momento todo parece indicar que Cruz se encamina a la victoria en Wisconsin. Cruz ganaría claramente, según un sondeo de Marquette University del miércoles, que fue realizado antes de que este martes Walker pidiera el voto por él en una transmisión de radio. El senador tiene un 40% de intención de voto entre posibles votantes republicanos, por delante de Trump con 30%.

Además, desde hace meses el movimiento anti-Trump ha sido especialmente fuerte en Wisconsin, según le dice a Univision Noticias uno de los estrategas más reputados del estado, Mark Graul.

"Un fenómeno particular aquí en Wisconsin es que los comentaristas de radio y las figuras del establishment más destacadas han repudiado a Trump", dice Graul.

No queda claro si la causa de la victoria de Cruz en Utah fueron sus aliados del establishment. En aquel estado devoto, Trump genera un gran rechazo por su carácter, ideas y estilo de vida. Lo mismo podría pasar en Wisconsin donde suelen triunfar políticos republicanos moderados como el popular congresista Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representates. Ryan no ha pedido el voto para ningún candidato presidencia.

El estratega Graul cree que Walker le ha dado un gran impulso a Cruz: "Es una de las razones por las que muchos de nosotros creemos que ganará".

Una opinión distinta expresa Marty Cohen, uno de los cuatro autores de "The Party Decides". Cohen le dijo a Univision Noticias en un correo electrónico que no cree que el apoyo de Walker y otros líderes del partido pueda favorecer mucho a Cruz al llegar de forma tan tardía.

"Creo que los gobernadores pueden ayudar al candidato a ganar su estado transfiriéndoles su maquinaria electoral. Pero es difícil que eso pase cuando el apoyo llega a menos de una semana de la votación", dice Cohen, quien recuerda el caso del apoyo de Haley a Rubio en Carolina del Sur.

"Hace unos meses esto habría sido muy beneficioso para Cruz. Pero por supuesto nunca hubiera venido hace unos meses. ¡Mucho ha cambiado desde entonces!"

Pueden contactar con el autor de esta nota escribiéndole a fpeinado@univision.net

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