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Elecciones 2016

Sanders opta por Clinton y pone en pausa su revolución

El senador hace una apasionada defensa de la candidata en un complicado discurso ante el dividido auditorio de la convención demócrata
26 Jul 2016 – 1:52 AM EDT

FILADELFIA, PENNSYLVANIA. Con la familia demócrata al borde de una refriega televisada en horario estelar, Bernie Sanders salvó este lunes la primera jornada de la Convención Nacional del partido dando uno de los discursos más difíciles de su vida.

El senador más quijotesco del Capitolio pidió realismo a sus revolucionarios seguidores, llamando al voto por Hillary Clinton para evitar que Donald Trump llegue a la Casa Blanca.

En las abarrotadas gradas del Wells Fargo Center la tensión era patente entre sus seguidores y los de la ganadora de las primarias después de casi siete horas en que a ratos hubo forcejeos y se intercambiaron insultos.

"Creo que es justo decir que nadie está más decepcionado que yo", les dijo a los suyos sobre su derrota en las primarias. Sin hacer mención de ello, por la mente de muchos pasó la filtración el viernes de correos internos de los líderes demócratas que dio una clara evidencia del favoritismo que estos tuvieron en las primarias por Clinton.

Después de una estruendosa y duradera ovación y de otros 20 minutos de discurso en que enumeró las conquistas sociales aún pendientes por las que entró en campaña, Sanders pronunció el nombre de la discordia.

"Cualquier observador objetivo concluirá que, con base en sus ideas y liderazgo, Hillary Clinton debe convertirse en la próxima presidenta de Estados Unidos", dijo Sanders. La mayoría de delegados de Clinton estalló entonces en júbilo que ahogó el abucheo indignado de sus delegados, un 45% de los presentes.

Algunos lloraban, otros le pedían que no tirase la toalla y disputase la nominación a Clinton.

Sanders no se quedó ahí. Habló largo y tendido de la candidata, de sus cualidades como política y de la vez que la conoció hace 25 años cuando ella era primera dama y él miembro de la Cámara de Representantes. Reconoció que les separan numerosos asuntos pero dijo que "de eso se trata la democracia". También les recordó las conquistas de la plataforma demócrata, "la más progresista de la historia".


Minutos antes de su discurso, la popular primera dama Michelle Obama había levantado al público de sus asientos, haciendo olvidar las tensiones de la jornada. Durante su intervención el ruidoso bando de Sanders contuvo por lo general la compostura, pero horas antes los oradores habían tenido que alzar la voz para imponerse a los cánticos de éstos.

Voto por el status quo

De poco sirvió el email y mensaje de Sanders a su delegación advirtiéndoles que la credibilidad de su movimiento podía quedar dañada si protestaban en el piso.

Si algo quedó claro este lunes es que el movimiento iniciado por Sanders no se caracteriza por una adhesión total al líder. En un mensaje en persona menos de cuatro horas antes del comienzo de la Convención, Sanders fue abucheado cuando les pidió votar por Clinton.

Atónitos, algunos delegados de Clinton se preguntaban si los seguidores de Sanders son conscientes de la posibilidad real de que Trump gane la elección.

Pero los seguidores del movimiento no tienen paciencia para elegir a Clinton y esperar cuatro años a una nueva opción para tomar el poder. Para ellos votar a Clinton es votar por el status quo porque desconfían de que la candidata vaya a implementar las reformas promovidas por el senador.

Sus más combativos seguidores esperaban un Sanders más difícil de domar, capaz de plantarle cara a Clinton como el republicano Ted Cruz hizo con Trump la semana pasada en la convención republicana.

Creían que podría retirar su respaldo a Clinton tras las revelación de emails del DNC o de anunciar su apoyo a Jill Stein, la candidata del Partido Verde a la que muchos ven como más afín a sus ideas y que hace campaña estos días en Filadelfia para capitalizar el descontento.

Los demócratas cerraron el primer día con los dos bandos enemistados abandonando el estadio pacíficamente, pero con tres jornadas de Convención aún por delante, el partido y los seguidores de Clinton seguirán cruzando los dedos hasta el final.

Sin embargo, algunos como el delegado Norman Solomon que confiaban en usar la convención como altavoz de la revolución, quizás tengan que conformarse con el discurso de Sanders de este lunes.

"Esto está muy bien orquestado", le decía a Univision, "todo está saliendo conforme al guion. Es una publicidad de Hillary Clinton".

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