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Elecciones 2016

Qué le queda por hacer a Hillary Clinton y cómo la puede detener Sanders

Clinton logró llevarse cuatro de los cinco estados disputados este 'supermartes del Noreste'. La pequeña victoria de Sanders en Rhode Island alcanzó para apenas aguarle la fiesta. ¿Qué sigue para las campañas?
27 Abr 2016 – 2:37 AM EDT

En un centro de convenciones en el centro histórico de Philadelphia, genérico como solo un centro de convenciones puede serlo, Hillary Clinton celebró varias victorias.

La ex secretaria de estado se llevó cuatro de cinco estados que se jugaron en el supermartes del noreste. Logró victorias redondas en Delaware y Maryland, con 60% y 67% de los votos, y 39% y 30% para Sanders, respectivamente. Connecticut lo ganó por un margen más pequeño, 51-47.

El pequeño Rhode Island fue el único que ganó el senador por Vermont, el único estado cuya primaria era abierta, donde podían votar republicanos, independientes y demócratas por el candidato que quisieran, una configuración que suele favorecerle al senador.



La celebración siguió la rutina que siguen los eventos de la ex secretaria de Estado. La prensa hizo filas enormes para que el Servicio Secreto les revisara hasta el último equipo. Los perros policía olfatearon el perimetro. Los fans esperaron pacientemente, y ya adentro vitorearon y abuchearon cuando debían.

Solo rompía lo gris del lugar la música. Favoritos de la campaña que se escucharon en sus celebraciones en Florida y Nueva York, como Eye of the Tiger, del soundtrack de la película Rocky, o temas de Juanes, sonaban a más no poder.

Clinton, la ganadora de esta pelea, tiene ya 90% de los delegados necesarios para ganar, incluyendo superdelegados, según el conteo que lleva la agencia Associated Press. Y con estos superdelegados también es bastante probable que pueda contar cuando llegue la convención demócrata en Filadelfia en julio.

Aun así, todavía no puede considerarse la nominada, ya que faltan 15 estados más por celebrar sus primarias. California, por ejemplo, de los últimos estados, de los más grandes y más diversos, tiene más delegados en juego que todos los que se jugaron este martes.

Ese 10% de delegados faltante, aunque parezca apenas simbólico, importa. Si no lo obtiene a tiempo antes del 25 de julio, éstos se tendrán que disputar en la convención.


Jorge Silva, director de medios hispanos para la campaña de Clinton, le dijo a Univision Noticias que mientras más grande y más diverso es el estado mejor les va, y eso explica en parte sus victorias en el noreste.

En Pennsylvania, cuya población hispana es el 6% del estado, los números siempre fueron alentadores para la ex secretaria: los últimos 15 días mantuvo su ventaja de 16 puntos.


Como en Unity, New Hampshire

En su discurso de celebración, la ex senadora habló en un escenario en medio de un recinto con forma de granero pero con aires de lobby de hotel o sala de espera de aeropuerto. La acompañaron al escenario su esposo Bill Clinton, miembros del partido demócrata de Pennsylvania, y la música de victoria de Rocky.

Clinton habló más que nunca por los demócratas, en un intento, menos sutil que lo que ha sabido ser antes, de actuar como la vocera de un partido unificado.

“Nosotros los demócratas creemos que el cambio climático es real … nosotros los demócratas creemos en la igualdad salarial, en el cuidado de salud como derecho universal”, le dijo a una audiencia de unas 250 personas con pancartas que leían “ Hill 4 Phil”. ¿no será al revés, Phill 4 Hill?

Y esta vez, a diferencia de cómo lo hizo en Nueva York en las primarias de la semana pasada, sí mencionó a Sanders en su discurso.

Agradeció el entusiasmo de su campaña, el que—a diferencia de ella—ha sabido energizar a una base electoral nueva, la millenial, los mismos votantes que va a necesitar en una eventual elección general frente a Donald Trump, a quien también criticó en su discurso.

“La secretaria no le va a pedir [a Sanders] que se retire. Es una cuestión de respeto… Le queremos dar todo el espacio que él necesite para tomar la decisión de cuándo retirarse”, dijo Silva.


Esto, además de seguir la etiqueta electoral y el decoro político, sirve otro propósito. Cuando el espectro de un presidente Trump aparezca en el horizonte, es probable que los votantes de Sanders apoyen a Clinton como nominada, aún sin que ella tenga que hacer mucho al respecto.

La campaña no sabe aún cómo exactamente Clinton se ganará a esos votantes jóvenes que desconfían de ella, reconoció a Univision Noticias Brian Fallon, secretario de prensa para la campaña de la exsecretaria de Estado.

"No estamos muy preocupados por eso. Si vemos lo que pasó en 2008, en esa ocasión los votantes de Clinton que juraban no votar por Obama al final votaron por él. … Todavía hay mucho tiempo para que el senador evalúe qué es lo mejor para el partido”, dijo Fallon.

Silva recuerda cuando durante la campaña presidencial de 2008, Clinton le cedió la nominación al entonces senador y candidato Barack Obama en un discurso en Unity, New Hampshire, un lugar donde habían empatado.


Noviembre en la mira

La estrategia de la campaña de Clinton consiste en seguir el plan que aseguran haberse trazado desde el principio: Ir de estado en estado reuniéndose con líderes locales que le cuenten a la exsecretaria qué les preocupa más, lo que su campaña llama “mesas redondas”, dijo Silva.

Estas reuniones pequeñas tienen varios propósitos, porque la exsecretaria "ataca los problemas por varios frentes", dijo Silva. También sirven para que las comunidades locales la conozcan, para ir construyendo, estado por estado, una base que le servirá después en una elección general.

La victoria en Rhode Island es para la campaña de Sanders una fuerte señal de que el senador puede ser un contendiente fuerte en las elecciones de noviembre.



“Rhode Island es en un estado donde pudieron votar los demócratas, independientes y republicanos”, le dijo César Vargas, director de alcance a audiencias latinas de la campaña de Sanders , a Univision Noticias.

“Eso significa que cuando toda la comunidad vota, vota por Sanders", dijo Vargas. "Eso lo hace el candidato más fuerte para una general contra Trump o Cruz o Kasich… Sanders es el único candidato que les gana por más de 15 puntos”.

¿Qué va a pasar si Clinton llega a ser la nominada, y Sanders, después de tanto decirle a sus votantes que Clinton es “corrupta”, que “acepta dinero de Wall Street”, que “es parte del ‘establishment’”, de “un sistema económico y político sesgado y arreglado”, les dice que se olviden de todo eso y les pide que voten por ella contra un republicano?

En ese caso Sanders correría el riesgo de dañar su capital político, la confianza que tienen sus votantes en él, opinan miembros de la campaña de Clinton.

Eso dejaría al senador en un dilema complicado en el que, si no les pide a sus seguidores el voto para la ex secretaria, ellos no votan por ella y le dejan el camino abierto a un posible candidato Trump.

Pero si sí les pide el voto para ella, los puede alienar completamente del proceso—de nuevo dejándole el camino abierto a Trump.

" La campaña no se ha acabado"

“Él no puede hacer el trabajo de Clinton por ella. Él no le va a decir a la gente cómo votar”, le dijo a Univision Noticias Erika Andiola, secretaria de prensa latina para la campaña de Sanders.

Eso lo tiene que hacer ella. Él va a seguir empujando la agenda hacia el lado correcto”, dijo Andiola. “La verdad es que Hillary Clinton es parte del establecimiento. Esperamos que ella cambie, que deje de recibir dinero de corporaciones”.

La campaña de Sanders espera que al continuar presionando a Clinton esto también empuje al partido demócrata mismo, y la manera en que se celebran elecciones, y cambiar así el sistema político en general.

“La campaña no se ha acabado, y la gente no se ha cansado. Los jóvenes siguen luchando”, dijo Vargas. “Es un movimiento y revolución política no solo para elegir presidente sino más allá de las elecciones”.

Y eso solo pueden conseguirlo continuando en la contienda, así por lo pronto duela.

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