Elecciones 2016

Lo que aprendió Trump de cuando Obama atacaba a Clinton

Antes de hacer campaña por ella, en las elecciones de 2008 el entonces senador Obama se convirtió en un experto en atacar a su rival demócrata Hillary Clinton. Lo hizo tan bien que no solo ganó—ahora Donald Trump mira hacia noviembre perfeccionando esos insultos.
5 Jul 2016 – 3:17 PM EDT

Así definió un contrincante político a Hillary Clinton: "Lo que está mal con la política hoy en día". "Votó por la guerra en Irak". "Apoya tratados de libre comercio que destruyen empleos estadounidenses". "Dice de todo y no cambiará nada".

Aunque suena como el virtual nominado republicano Donald Trump, o como el precandidato demócrata Bernie Sanders, estas son palabras del presidente Barack Obama, cuando era uno de los más fuertes detractores de Clinton y ambos competían por llegar a la Casa Blanca.

Este martes juntos protagonizarán un evento en Charlotte, Carolina del Norte, donde Obama buscará que su popularidad se le contagie a la virtual nominada demócrata, quien goza de niveles históricos de impopularidad. Con Clinton además, Obama busca apostar por afianzar su legado una vez que salga de la Casa Blanca.

Pero hace ocho años, durante las elecciones de 2008, el entonces senador y candidato demócrata Barack Obama sonaba mucho como suena el candidato demócrata Bernie Sanders hoy.

Esto no es coincidencia—aunque hay diferencias claves, de muchas maneras el discurso de Sanders repite muchos de los conceptos y tácticas que Obama introdujo en el vocabulario político hace ocho años, conceptos como la desigualdad, la corrupción en la financiación de campañas políticas, y apelar a los más jóvenes.

Pero en ese entonces Obama también sonaba a veces como suena hoy el rival republicano de Clinton, Donald Trump, y eso tampoco es coincidencia. El virtual nominado ha estado tomando frases y líneas de ataque de aquella campaña desde que se ha dedicado a atacar a la candidata demócrata.

¿Qué tienen en común Obama, Sanders y Trump? Todos han atacado, unos más, otros menos, a Hillary Clinton. Pero el que primero lo hizo fue Barack Obama, aunque hoy, cuando hagan campaña juntos, no parezca.


De rivales a aliados, la relación de Obama y Clinton en imágenes

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“Dice de todo y no cambiaría nada”

En enero de 2008 Obama publicó un anuncio en la radio en el que un narrador dice que Clinton ejemplifica “lo que está mal con la política hoy en día. Hillary Clinton diría cualquier cosa para ser elegida”.

En el anuncio critica a la candidata por apoyar a NAFTA, el tratado de libre comercio de Norte América, tal como lo hacen hoy en día Trump y Sanders, porque “éste le ha costado miles de trabajos a Carolina del Sur”. También la criticaba, al igual que lo hizó Sanders por meses, por su voto “por la guerra de George W. Bush en Irak”.

“Dice de todo y no cambiaría nada”, sentencia el narrador.

Tan efectivo fue ese ataque que ocho años después Donald Trump lo está usando en sus redes sociales.


Muchos califican a las primarias de esa elección como más agresivas que las de 2016. La tensión era evidente en los debates. Obama, al igual que Sanders y ahora Trump, se esforzó por pintar a Clinton como una política calculadora y deshonesta, y por borrar la división entre ella y su esposo el expresidente Bill Clinton.

En un debate de CNN en enero de 2008 Obama se quejó de ser víctima de “tácticas deshonestas” de parte de la campaña Clinton y acusó a la entonces senadora de jugar “juegos políticos” .

Los medios llamaron al debate un intercambio “virulento” y “amargo”. Obama usó el viejo truco de atacar a Bill Clinton, y dijo que a veces no sabía si estaba compitiendo contra ella o contra Bill, quien había estado actuando como portavoz y atacando a los rivales de su esposa, tal como lo sigue haciendo en 2016.

Esta línea de ataque que empleó Obama en aquel debate tenía su historia. Meses antes, en diciembre de 2007, Bill Clinton había atacado a Obama por su falta de experiencia y había dicho que una presidencia suya sería como jugar a la ruleta.

Durante ese debate en enero 2008 el altercado resurgió y Obama llamó al comportamiento del expresidente “preocupante”, marcando el tono para lo que restaba de la temporada de primarias.


Clinton contraataca

Clinton no se quedó callada, y el fuego voló en ambas direcciones. Clinton tampoco se contuvo de atacar a Obama, incluso de maneras que muchos acusaron de tener matices “racistas”.

En febrero de 2008, una foto de Obama luciendo un atuendo tradicional somalí durante una visita oficial al país fue publicada por la publicación conservadora Drudge Report, y su editor dijo que la campaña de Clinton fue quien se la había dado.

La campaña se demoró en negarlo, y luego un publicista suyo dijo en un noticiero de la cadena MSNBC que Obama no tenía por qué avergonzarse “por vestir el atuendo de su país de origen”.

Esto es relevante porque las diferentes corrientes antiObama que se centran en las teorías de conspiración del país de origen del mandatario, los llamados birthers, vertieron en la actualidad en su mayor portavoz, Donald Trump. Y fue a través de esta corriente que Trump construyó la base del electorado al que le habló desde el principio de su campaña al decir que los mexicanos que cruzan la frontera son “violadores” y “criminales”.

Más tarde, en abril de 2008, Obama dio un famoso discurso en el que decía que algunos en Pennsylvania estaban “amargados”, que “se aferraban a sus armas y a su religión”. Como la mayoría de republicanos, Clinton atacó a Obama por sus comentarios "elitistas, insensibles, y francamente, condescendientes".

Obama no titubeó al responderle: “A Clinton le debería dar vergüenza. Me esperaría esto de John McCain”.


Annie La Pistolera

Así como hoy se critica a Clinton por ser oportunista y cambiar de opinión como una veleta en el viento dependiendo de a qué grupo de votantes se dirija, así mismo la criticó Obama en su momento.

El entonces candidato se burló de ella por alardear exageradamente de su experiencia con las armas, para atraer a los votantes pro-armas o a la Asociación Nacional del Rifle.

En abril de ese año, Clinton había contado una historia de cómo su papá le enseño a disparar un arma en el campo cuando ella era pequeña. Obama convirtió la anécdota en una broma, comparando a Clinton sarcásticamente con “Annie Oakley, la pistolera”, una leyenda del folclor estadounidense de una mujer que desde pequeña era una pistolera de renombre.

En otra ocasión, en un bar de Indiana, el cantinero le ofreció a Clinton una cerveza, y la retó a tomarse un shot de whiskey. Clinton dudó, pero al final se lo tomó. Obama la criticó por hacer de sus paradas de campaña un teatro político al tratar de conectar interesadamente con votantes.


Reconciliación

Luego de que Clinton aceptara la derrota frente a Obama el 7 de junio de 2008, todo pareció quedar atrás. Salieron a hacer campaña juntos comenzando en Unity, New Hampshire, hasta los últimos días antes de las elecciones en noviembre.

Luego su amistad se afianzó aún más cuando Obama le ofreció una posición en su gabinete como secretaria de Estado, y juntos atravesaron retos como el ataque al complejo diplomático en Bengasi, Libia, por el que Clinton aun se ve envuelta en investigaciones, controversias y teorías de conspiración.

El manual de ataque a Hillary Clinton no es propiedad exclusiva de nadie—Clinton tiene tanto amigos como enemigos en ambos bandos del espectro político. Y si las elecciones de 2008 son muestra de algo, los ataques que inventan sus rivales demócratas en las primarias sus rivales republicanos los perfeccionan en las generales.

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