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Elecciones 2016

Las formas de identificarse para votar que los electores en Texas no conocen

Aunque los hispanos y otras minorías en el estado pueden usar hasta doce distintas formas de identificación en las urnas, la mayoría no lo sabe, en buena parte porque los encargados de dar a conocer esas opciones no se han esforzado en hacerlo.
19 Sep 2016 – 4:17 PM EDT

Los defensores de derechos civiles en Texas se anotaron un triunfo cuando en julio un tribunal federal aprobó un acuerdo que permitirá a los ciudadanos que no tienen carnet de identidad con foto, votar en las elecciones de noviembre con otro tipo de identificación.

La estricta ley de identificación en las urnas afectaba a 600,000 personas, en buena parte hispanas. Ahora, quienes aparecen en la lista oficial de votantes registrados pueden sufragar con un certificado de nacimiento, una factura de servicios públicos, un estado de cuenta bancario o un cheque que muestre su nombre, acompañado de una declaración jurada en la que se admita que existe un “impedimento razonable” para adquirir un ID con foto.

Tradicionalmente las siete formas de identificación con foto válidas en Texas, -licencia de conducir, certificado electoral, carnet de identidad, licencia para portar armas, carnet militar, certificado de ciudadanía y pasaporte- han sido difíciles de obtener por grupos minoritarios o ciudadanos de bajos recursos.

“La orden judicial obliga al estado de Texas a invertir 2.5 millones de dolares hasta el día electoral en una campaña de información y materiales de educación para los votantes y eso hasta hasta ahora no se está cumpliendo”, explicó a Univision Noticias Zenen Jaimes Pérez, director de comunicaciones del Proyecto de Derechos Civiles de Texas (TCRP por sus siglas en inglés) .

“No hay transparencia sobre a quién se va a contratar para difundir esta información, lo que disminuye la capacidad de nuestra comunidad para involucrarse. Hay gente que todavía nos pregunta: ¿Ahora sí podemos votar? No saben qué está pasando con la ley”, agrega Jaimes Perez.

En uno de los estados más conservadores, la sentencia Shelby de 2013 que derogó la sección 5 de la Ley del Derecho al Voto (Voting Rights Act en inglés), abrió la puerta para que una legislatura controlada por republicanos aprobara en 2014 esta medida que afecta desproporcionadamente a las minorías en Texas. Y aunque el reciente reversazo puso a celebrar a las organizaciones sociales, la batalla sigue en ésta y otras instancias.


“Las mayorías republicanas en Texas aprueban pequeños adendos a las leyes que luego pasan desapercibidas, o tienen casos civiles abiertos en plena época electoral que no terminan resueltos a tiempo”, añadió Jaimes Perez.

El otro ejemplo que cita el activista es el de la ley que obliga a los acompañantes a los puestos de votación, a recibir una certificación oficial después un entrenamiento de seis horas que se ofrece pocas veces al año. Es decir que un hijo, un hermano o un vecino que de buena fe quiera ayudar a alguien que vota por primera vez o a alguna persona discapacitada, estaría cometiendo un delito sino se certifica.

“Esa ley existe desde 1992, pero en los últimos tres años se ha aplicado como nunca antes, aumentado el problema de la desinformación y convirtiendo en criminales a los ciudadanos“, observa el activista.

Pocas boletas en español

“El estado promueve información que no es correcta para tratar de disuadir al votante. Por ejemplo ninguna de las notificaciones sobre los cambios en la ley electoral están en español”, aseguró por su parte Mary Moreno, directora de comunicaciones del Texas Organizing Project (TOP), que trabaja en la participación cívica y electoral de comunidades de bajos recursos. Para las elecciones de noviembre, TOP está enviando a los latinos mensajes de texto para recordarles sobre su lugar de votación y fechas claves como el límite para registrarse (11 de octubre) y el inicio del voto temprano (24 de octubre - 4 de noviembre).

Texas es el hogar de más de 10 millones de hispanos, lo que equivale al 19 por ciento de la población latina del país. De ellos 5 millones son elegibles para votar en las elecciones de este noviembre, pero menos de la mitad se registran por razones que van desde indiferencia hasta desinformación y por supuesto, restricciones para ejercer su derecho. Aún así, organizaciones locales estiman que inspirados por la retórica antiinmigrante de Donald Trump, más de 350 mil latinos van a votar por primera vez.


“Tenemos bastante gente que vive cerca a la frontera y la idea del muro es lo más irresponsable que hemos oído” agregó Moreno quien dice que pertenece a una familia de “estatus mixto”, en las que algunos de sus miembros son residentes y otros se han hecho ciudadanos por primera vez.

“Somos conscientes del poder del voto latino y por eso en las comunidades que trabajamos, los vamos a visitar o los llamamos 4 o 5 veces antes del día electoral y proveemos transporte a las urnas si es necesario”, agrega Moreno. “En este momento estamos monitoreando que no muevan las locaciones de las urnas, porque en las primarias nos pasó que la gente iba a donde estaba acostumbrada a votar y estaba cerrada”.

Cada uno de los 247 condados de Texas tiene diferentes leyes en lo que a emitir boletas en español se refiere, aunque la regla estatal es que donde más del 5% de los votantes sean hispanos, debería estar traducidas.

En ciudades grandes como Houston y Dallas no había suficientes boletas en el idioma español en las primarias. En condados como El Paso, y otros fronterizos no había traducción de materiales electorales hasta la semana pasada.

Otras restricciones que suceden en las ciudades como San Antonio y McAllen tienen que ver con la espera de hasta tres meses para poder sacar una licencia de conducción y el cierre de varias oficinas del Department of Public Safety (DPS) donde se otorgan estos carnet de identidad.

Urnas en escuelas latinas

Los defensores de derecho al voto en este estado no obstante han logrado pequeñas victorias. En Texas las secundarias deberían hacer registro de votantes al menos dos veces al año y los activistas han tomado la batuta de que este año en efecto sea así. Al menos en algunos distritos escolares de Houston, donde la gran mayoría de estudiantes son latinos.

“Si los comprometemos a temprana edad, estamos produciendo un votante por vida, y ellos impulsarán a sus padres, haciendo que se convierta en algo familiar”, aseguró a Univision Bolívar Fraga, quien es agente de participación comunitaria en el Neighborhood Center de Houston, y trabaja con la comunidad latina en el condado de Harris.

“Hemos registrado alrededor de 200 estudiantes en tres secundarias en Aldine, un distrito escolar independiente. Les enseñamos cuáles son las siete formas de ID válidos para esta elección y hemos logrado convertir a sus escuelas en lugares de votación temprana”, aseveró Fraga.

Hector DeLeon, vocero del departamento de comunicaciones del condado de Harris, dijo que se establecieron 46 sitios para votar por adelantado, -en la última elección presidencial había 37- y reconoció que han tenido que mover algunas urnas de lugar para cumplir con las leyes de acceso.

Aseguró que después de las primarias y hasta la fecha identificaron un número cercano a 900 votantes entre la comunidad latina que no tenían documento de identidad “bien porque eran estudiantes o ancianos de bajos recursos”, pero que con la ampliación de la ley “99% de la gente va a poder proveer uno de los IDs requeridos”.

El gran reto, según las fuentes consultadas, es que la parte de la ley que obliga al votante a demostrar un “impedimento razonable” por el cual no tiene un ID con foto, no sea sujeta a interpretación del funcionario de turno en los puestos de votación. "De lo contrario, nuestra comunidad puede seguir siendo marginada incluso el día electoral", puntualiza Jaimes.

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