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Elecciones 2016

La OEA observará por primera vez unas elecciones en EEUU (menos en Florida)

La misión, que encabeza Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, es vista como un gesto hacia países de Latinoamérica siendo un ejercicio de transparencia en las elecciones estadounidenses.
29 Oct 2016 – 12:34 PM EDT

Por primera vez desde su fundación en 1948, la Organización de los Estados Americanos (OEA) observará las elecciones en Estados Unidos, las del venidero 8 de noviembre en las que Donald Trump y Hillary Clinton se disputarán la presidencia.

La misión, que encabeza Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, arrancó esta semana con visitas a los estados de Georgia, Pennsylvania y el Distrito de Columbia, sede de la capital, Washington.

En los últimos años, la relación entre el gigante del norte como principal financiador de la institución y los integrantes de la OEA, sobre todo los del ala izquierda, ha sido tensa.

Países como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua ven a la OEA con su sede en Washington como un “instrumento del imperialismo”, por lo que han rechazado su escrutinio.

Pero esto puede estar a punto de cambiar.

¿Un gesto de buena fe?

Las teorías abundan sobre el motivo de la propuesta.

La apertura de la misión electoral vino en respuesta a una solicitud por parte del mismo Departamento de Estado estadounidense en una carta firmada el 30 de junio.

A primera vista, parece una respuesta a los llamados de fraude y de un “sistema electoral” amañado tan frecuente en la retórica del candidato republicano Donald Trump. Pero la realidad no tiene nada que ver con eso.

La primera en negarlo es la propia presidenta de la misión. Según Laura Chinchilla, la misión no es un resultado de las quejas de Trump y no hay “ninguna evidencia” de fraude. De hecho el propio sistema electoral dificultaría cualquier intención en este sentido. “La descentralización repela por definición cualquier intento de complot articulado. Es prácticamente imposible que esto ocurra”, enfatiza en una entrevista con Univisión Noticias.


EEUU prueba su propia medicina

Michael Schifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de pensamiento basado en la capital estadounidense, interpreta el gesto como “parte de un cambio en la política del gobierno de Obama hacia América Latina”.

Según este experto cercano a fuentes oficiales, la decisión de abrirse a una observación viene en respuesta a las acusaciones de “hipocresía y doble moral” contra Estados Unidos por impulsar observaciones en otros países de la región.

Y es que, desde 1962, la OEA ha realizado más de 240 misiones de observación electoral en 26 de los 34 países de América Latina y el Caribe miembros de la OEA. Pero hasta hoy, nunca había sido objeto de una misión en su propio país.


Arturo Valenzuela, experto en las relaciones de Estados Unidos hacia América Latina, quien fue subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos bajo el primer gobierno de Obama también acogió la noticia con buenos ojos: “Desde el punto de vista de la política exterior de Estados Unidos es una buena idea ¿Cómo vas a decir a un país como Venezuela que abra su proceso electoral para una observación, pero aquí en Estados Unidos no lo permites?”, dice en una conversación con Univisión Noticias.

¿En qué consiste la misión?

La misión electoral que encabeza Chinchilla involucra a 40 expertos de 17 países, la mayoría de los cuales son funcionarios de la OEA en Washington.

El día de la elección, los observadores estarán desplegados en 12 de los 50 estados: desde California a Nueva York, pasando por Colorado, Kansas, Iowa, Minnesota, Montana, Nebraska, Rhode Island, Wisconsin, así como Maryland y el Distrito de Columbia.

Un estado clave que prohíbe la observación internacional es Florida.

“Nos hubiera gustado ir a Florida”, afirma Chinchilla aunque concede que el sistema electoral ha evolucionado desde el año 2000 en que Al Gore perdió contra George W. Bush por un puñado de votos.

Entre las áreas de mayor escrutinio para la misión figuran:

- Registro de votantes
- Votación temprana
- Acceso del votante
- Financiación de las campañas
- Participación de minorías
- Tecnología de los sistemas de votación

Este último punto preocupa a muchos votantes. Frente a la muy publicitada acusación por parte de EEUU de que Rusia esté intentando intervenir en las elecciones, Chinchilla asegura que “la comisión de asistencia de las elecciones de Estados Unidos debe confirmar hoy que los sistemas de votación no están conectados a internet lo cual hace imposible el hackeo”.

¿Un gesto simbólico que llega tarde?

Pero para algunos críticos, esta misión electoral llega tarde en la historia de la OEA y no tendrá la relevancia que tienen misiones en otros países de la región.

“Por qué no hicieron esto antes?”, pregunta Alex Main del Centro de Investigación Sobre Política y Economía (CEPR), que ha seguido de cerca la relación de la OEA durante el golpe en Honduras y sus misiones electorales en Haití y otros países de la región.

Según comenta, en muchos países de América Latina y el Caribe, “los medios de comunicación esperan dos cosas antes de publicar los resultados de una elección: la voz de las autoridades electorales y el visto bueno de la OEA”.

Pero Main cuestiona el peso que puede tener una misión de la OEA en los Estados Unidos.

“La mayoría de los estadounidenses no saben lo que es la OEA. Las misiones de esta institución tienen un alto perfil en América Latina. Dudo mucho que jueguen el mismo papel aquí”.

Laura Chinchilla, quien presidió la misión de observación en las elecciones de México en junio de 2015 rechaza esta teoría: “En ningún país la OEA es llamado a ser un validador”. Insiste en su calidad de observación y no de monitoreo.


Mayor legitimidad para la OEA

Chinchilla argumenta que la misión en EEUU “fortalece el papel de la OEA” al ser una “muestra de transparencia”.

Es posible que la apertura de EEUU a un escrutinio de sus elecciones sea un primer paso para calmar tensiones en el seno de la organización.

Con problemas de financiación y al ver cuestionado su propia existencia, la OEA ha pasado por mejores momentos.

Además, desde que asumió como Secretario General en mayo de 2015, Luis Almagro ha sido mucho más abierto en sus críticas a las violaciones de derechos humanos en Venezuela que su predecesor el chileno José Miguel Insulza. Pero no ha logrado el consenso de los integrantes de la organización.

Según Schifter una mayoría de países dentro de la OEA se opone a que se tomen represalias contra Venezuela: “Colombia por el papel que está jugando Venezuela en el proceso de paz”, mientras que “otros están agradecidos a Venezuela por los subsidios al petróleo”.

La misión de observación de la OEA se une a la de otra institución internacional la Organización por la Cooperación y Seguridad en Europa (OSCE) en un año en que el Departamento de Justicia está reduciendo sus propios observadores.

Frente a nuevas leyes restrictivas al voto en unos 15 estados del país y las quejas de organizaciones de los derechos civiles de que Trump esté fomentando la intimidación de votantes en las urnas, para muchos una misión de la OEA en EEUU es muy bienvenida.

Las conclusiones de la misión se emitirán después de las elecciones por medio de un informe que se compartirá en una rueda de prensa el día 9 de noviembre.

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