Elecciones 2016

El arma de Trump contra Clinton: el hombre que dona menos de 500 dólares

El gran donante de Donald Trump sigue siendo él mismo. Ahora ha aumentado sus donativos pequeños, pero eso no será suficiente para financiar una carrera ganadora a la Casa Blanca.
10 Ago 2016 – 8:55 PM EDT

El gran donante de la campaña de Donald Trump sigue siendo él mismo. El empresario neoyorquino ha financiado hasta ahora casi la mitad de su carrera a la Casa Blanca. La siguiente partida, aunque más lejos, es la de las donaciones pequeñas. Más allá de él mismo, el donante clásico de Trump es hombre y aporta de media algo menos de 500 dólares.

Según los últimos datos presentados a la comisión electoral, si se consideran las contribuciones individuales de más de 200 dólares que están detalladas, la campaña de Trump es beneficiaria de aportaciones de 23,747 personas. De ellas, casi el 73% son hombres. La mayoría de las donaciones están concentradas en la franja más baja registrada, entre 200 y 499 dólares, y la media entre todas es de 486 dólares.


Aquí lo refleja la tabla del Center for Responsive Politics, el grupo independiente de referencia que estudia los ingresos y los gastos de los candidatos. En esta información no están incluidas las contribuciones de menos de 200 dólares, que los candidatos no están obligados a declarar ante la comisión electoral.

Con esa misma medida, la mayoría de los donantes de Clinton son mujeres (casi el 54%) y aportan más dinero de media dentro de las contribuciones individuales. Los números son más altos: 199,532 personas, que de media han donado más de 907 dólares, según los últimos datos verificados.

Los ricos de L.A. y Nueva York

Los donantes de Trump más generosos están concentrados sobre todo en las zonas más ricas de Los Ángeles y Nueva York. También son las ciudades de donde salen las aportaciones más cuantiosas para la campaña de Clinton, aunque Nueva York va por delante.

Por estados, California es el primer origen de las aportaciones que recibe Trump. Después vienen los residentes en Texas y en Florida.

Pero la principal fuerza de su campaña sigue siendo él mismo. Hasta el 30 de junio, se ha prestado a sí mismo más de 47.5 millones de dólares. La campaña espera que a partir de ahora logre captar más dinero de fuera, especialmente en forma de pequeñas ayudas.

La campaña asegura que en el mes de julio entre sus donaciones y las realizadas al Partido Republicano consiguieron 82 millones de dólares, su mejor marca. La mayoría, según la campaña, es de donativos pequeños, que ahora buscan de manera más agresiva. La campaña pide cinco o diez dólares en su web.

Según la campaña, Trump recibió en julio 35 millones de dólares en donaciones pequeñas, con una media de 69 dólares. Si se cuentan todas las donaciones, la media de Clinton, según su campaña, es más baja: 44 dólares.

Las cifras oficiales aún no han sido presentadas a la comisión electoral, que las registra, las revisa y puede pedir correcciones por irregularidades.

Irregularidades en las donaciones

Así, este lunes, la comisión electoral envió una carta al tesorero de Trump para pedirle la corrección de los datos o la devolución de donaciones individuales que han superado el límite de los 2,700 dólares, que pertenecen a entidades que no pueden donar por tener relación con bancos o ser contratistas públicos o que vienen de personas extranjeras.

Se trata de decenas de miles de dólares que la campaña de Trump tiene que explicar o corregir de aquí a un mes si no quiere arriesgarse a una auditoria o a que la comisión electoral le abra un procedimiento de infracción que puede conllevar penalizaciones.

Una portavoz de la comisión explica que la petición de información es algo “habitual”, que se hace con todas las campañas y que la reacción normal es que los encargados de la tesorería aclaren sus cuentas. “Cuando nuestros analistas ven alguna incongruencia o dato que falta, envían la carta. No es una queja, es una petición de información”, explica la portavoz.

En julio, la campaña de Hillary Clinton también recibió una carta parecida. En el caso de Clinton, sólo se trataba de personas que habían superado los donativos máximos de 2,700 dólares por elección. En el de Trump, además de esto, lo más habitual, también hay tres personas con residencia extranjera y una aseguradora que pueden haber donado de manera ilegal.

La marca de Clinton

La diferencia de las cuentas de Trump con las de Hillary Clinton sigue siendo en conjunto abismal. La candidata ha recaudado más de 233 millones de dólares, según los últimos datos oficiales de la comisión. El grueso le está llegando de grandes donantes y a través de grupos externos a la campaña que no tienen límites de gasto, según detalla el Center for Responsive Politics.

Uno de los grandes lemas de campaña de Bernie Sanders en las primarias demócratas era la media de sus donaciones: 27 dólares. Sus seguidores lo coreaban en los mítines, aunque la cifra no fuera exacta. Era un símbolo de la ofensiva contra el dinero de los grandes inversores de Wall Street o los productores de Hollywood y Clinton ha tenido problemas para conquistar a quienes desconfían de sus relación con los ricos demócratas.

Los republicanos de Hillary

Clinton intenta animar a las contribuciones pequeñas, pero su campaña no va a cambiar de perfil, sobre todo porque grandes donantes republicanos, especialistas en la recaudación masiva, se están pasando a su campaña. La más célebre es Meg Whitman, la presidenta y consejera delegada de Hewlett Packard. Pero ya están llegando más, asustados por lo que Trump pueda suponer para su país y su partido.

La mayoría de los donantes de Jeb Bush, Chris Christie o John Kasich en las primarias se están pasando a Clinton, según este estudio del New York Times. La mayoría de los de Ted Cruz han pasado su generosidad a Trump, aunque también hay varias decenas que han cambiado de partido. En el caso de Marco Rubio, la mayoría de sus donantes se han pasado a Trump, pero una parte sustancial ha decidido donar a la candidata demócrata: 209 para Clinton; 349 para Trump.

Para ganar se necesitan pequeños y grandes

La experiencia de pasadas campañas indica que los ganadores acaban dependiendo más de grandes donantes que de la suma de los pequeños. Así le pasó al presidente Barack Obama, sobre todo en 2012. En 2008, subió en las primarias gracias a una operación de recaudación de contribuciones pequeñas online, pero para las presidenciales acabó recibiendo tanto apoyo de donantes modestos como de grandes.

Incluso el senador Bernie Sanders, que presumía de sus donaciones pequeñas, tenía al final de su campaña un 42% de donaciones grandes.


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