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Elecciones 2016

Así hizo campaña Obama en Naciones Unidas: sus cinco mejores argumentos contra Trump

El presidente aprovechó su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas para hacer un alegato contra la retórica racista del candidato republicano sin citarle.
20 Sep 2016 – 1:40 PM EDT

Barack Obama pronunció este martes su último discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. El presidente aprovechó su intervención para refutar las ideas de Donald Trump. No citó ni una sola vez al candidato republicano pero criticó a quienes utilizan los prejuicios étnicos, el nacionalismo agresivo o los problemas económicos para dividir a la población.

Unos minutos antes, la Casa Blanca había difundido un resumen de los discursos que Obama había pronunciado aquí desde 2009. Ninguno estuvo impregnado de un tono tan electoral. Ni siquiera el que el presidente pronunció en septiembre de 2012, unos meses antes de saber si ganaría la carrera por la reelección.

A continuación explico los puntos más importantes del discurso del presidente, que convirtió su discurso en la ONU en un acto de campaña contra el hombre que amenaza su legado y propone un modelo muy distinto de sociedad.

1. Muchas cosas van bien

Lo primero que hizo Obama este martes fue recordar hasta qué punto el mundo era mejor que el que se encontró al llegar a la Casa Blanca en 2009. Citó hitos como el descenso de la pobreza global, el acuerdo de paz en Colombia o la apertura al régimen cubano como síntomas de que la sociedad estaba avanzando pese a los titulares negativos que a veces advierten que las cosas van mal.

“Esta es la paradoja que define nuestro mundo hoy”, dijo Obama refutando el discurso apocalíptico de Trump. “En muchos sentidos es menos violento y más próspero de lo que ha sido nunca pero en torno a nosotros hay violencia y malestar. A pesar del progreso enorme que hemos hecho, la gente pierde la confianza en las instituciones y gobernar es cada vez más difícil”.

Obama admitió los daños colaterales de la globalización que explotan políticos populistas en Europa y Estados Unidos pero recordó que este mundo conectado ha creado muchos más beneficios: la pobreza se ha desplomado en muchos países en vías de desarrollo, cada vez más seres humanos pueden elegir y desalojar del poder a sus líderes e Internet ha permitido que una niña en una aldea africana tenga acceso a todo el saber global.

“No podemos dar marcha atrás en la integración económica como tampoco podemos guardar la tecnología dentro de una caja”, dijo Obama. “Tampoco podemos mirar a modelos fracasados del pasado. Si empezamos a recurrir a guerras comerciales, ayudas que distorsionan el mercado o una dependencia excesiva de los recursos naturales y no de la innovación, seremos más pobres y será más probable que terminemos en un conflicto”.

2. El libre comercio reduce la pobreza

Donald Trump ha centrado su campaña en torno a un discurso proteccionista que aboga por declarar una guerra comercial a China, disparar los aranceles a las empresas que saquen su producción de Estados Unidos y renunciar a los acuerdos de libre comercio que la Casa Blanca negocia desde hace meses con los países asiáticos (TPP) y con la Unión Europea (TTIP).

Es un discurso que en parte ha abrazado también su adversaria demócrata, que se ha declarado en contra del TPP y a favor de renegociar algunos aspectos de NAFTA, el acuerdo de libre comercio con México y Canadá. Ese cambio tiene que ver con la influencia de Bernie Sanders, que presentó NAFTA como una herramienta al servicio de las multinacionales y sugirió que había acelerado el declive industrial del país.

Al contrario que Clinton y Trump, Obama no debe ganar el voto de los votantes obreros de Ohio. Quizá por eso hizo una defensa apasionada del libre comercio como una arma contra la pobreza y la desigualdad. Recordó por ejemplo que la integración de la economía global había reducido la pobrezas infantil en las últimas décadas y había generalizado el acceso a la salud y a la educación.

El presidente presentó su lucha a favor del libre comercio como un empeño que elevará los “estándares laborales y medioambientales” en muchas naciones en vías de desarrollo. Pero admitió que la globalización había creado problemas en algunos países y potenciado la desigualdad. “Un mundo en el que un 1% de la humanidad controla tanta riqueza como el otro 99% nunca será un mundo estable”, dijo Obama durante su intervención.

3. Los muros no tienen sentido

El eje del discurso de Obama fue una crítica al discurso populista y autoritario que han abrazado líderes europeos como el húngaro Viktor Orbán, el británico Nigel Farage o la francesa Marine LePen y que está en corazón del éxito de la candidatura de Trump.

El presidente advirtió contra “un populismo crudo, a veces de extrema izquierda pero más a menudo de extrema derecha, que aspira a restablecer lo que cree que era una era mejor y más sencilla libre de contaminación exterior”.

Es difícil no percibir esas palabras como una alusión a la nostalgia que exudan los mítines de Trump por un tiempo en el que la inmensa mayoría del electorado era blanco y en el que hispanos y afroamericanos sufrían una discriminación mayor.

“No podemos despreciar esas visiones”, dijo Obama. “Son poderosas y reflejan la insatisfacción de muchos de nuestros ciudadanos. Pero un país rodeado de muros sólo se encerrará a sí mismo”.

4. Contra los líderes autoritarios

Trump se ha presentado a menudo como un líder capaz de cambiar las cosas por sí solo. Apenas ofrece detalles de sus propuestas y no suele explicar que muchas de ellas sólo serán posibles si se aprueban en las dos cámaras del Capitolio. “Nadie conoce el sistema mejor que yo y por eso sólo yo puedo arreglarlo”, dijo el candidato republicano durante el discurso que pronunció en la convención.

Ese tono autosuficiente ha llevado a muchas voces conservadoras a subrayar el autoritarismo de Trump, que insulta a los periodistas, elogia a líderes como Vladimir Putin y construye su discurso en torno al rechazo que muchos ciudadanos sienten por la política tradicional.

“Parece haber una lucha creciente entre autoritarismo y liberalismo y quiero que todo el mundo entienda que yo no soy neutral en ese conflicto”, dijo Obama antes de añadir: “No es una sorpresa que algunos digan que el futuro favorece el modelo de un líder autoritario en lugar de uno con unas instituciones democráticas fuertes. Pero yo creo que este pensamiento es erróneo. creo que la verdadera democracia sigue siendo el mejor camino”.

El presidente no citó a Trump pero criticó su conducta con los periodistas, su desprecio por las instituciones globales y su visión de que Estados Unidos puede construir su futuro al margen de la comunidad internacional.

Obama presentó ese modelo con estas palabras: “La Historia nos muestra que a los líderes autoritarios sólo les quedan dos caminos: la represión permanente que despierta conflictos en casa o la búsqueda de enemigos fuera que puede llevar a la guerra”.

5. A favor de acoger a los refugiados

El presidente denunció “cualquier forma de racismo” y recordó que muchos países ricos no estaban haciendo lo suficiente para acoger a quienes huían de conflictos en todo el mundo. Son palabras importantes en medio de una campaña que ha girado también en torno a los refugiados musulmanes, a quienes el candidato republicano ha presentado como terroristas y a quienes ha prometido prohibir la entrada al país.

“En los ojos de esos hombres, mujeres y niños inocentes que sin ninguna culpa han tenido que dejar todo lo que conocían y amaban tenemos que tener la empatía de vernos a nosotros mismos”, dijo Obama. “Tenemos que imaginar qué sentirían nuestra familia o nuestros hijos si nos ocurriera una cosa así. Deberíamos comprender que nuestro mundo sería un lugar más seguro si estamos preparados para ayudar a quienes lo necesitan y a las naciones que soportan la carga más grande”.


Unas horas antes, el hijo de Trump había usado en este tuit la metáfora de los dulces para alertar contra los peligros de acoger a los refugiados sirios. Por eso las palabras del presidente tienen un significado especial.

Al final del discurso, Obama rescató el ejemplo de sus ancestros para criticar a quienes explotan la identidad como un arma de campaña: “Mi propia familia está hecha de tradiciones, culturas y creencias de muchas partes del mundo como Estados Unidos está construido por inmigrantes que han llegado hasta aquí desde cualquier lugar. Durante mi vida en este país y como presidente, he aprendido que nuestras identidades no tienen por qué definirse despreciando a los otros y que pueden reafirmarse elevando a los demás”.

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