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Usan emojis en EEUU para medir respuesta de niños a comida

El estudio pudiera ayudar a eliminar el desperdicio de comida en las escuelas
7 Mar 2016 – 7:43 AM EST

Investigadores en la Universidad Estatal de Kansas creen que el uso de emojis pudiera ser clave para saber lo que realmente sienten los estudiantes sobre las comidas que les sirven en las escuelas, y ayudar a eliminar o disminuir la comida desperdiciada.

El Centro de Estudios Sensoriales y del Consumidor en la Universidad Estatal de Kansas en Olathe, está desarrollando un método científico para medir respuestas a los alimentos con el uso de emojis. Hasta ahora se han hecho pruebas con niños en Kansas y en el país africano de Ghana.

Los emojis son una serie de ideogramas, caritas y objetos utilizados para expresar mensajes a través de la web y los teléfonos móviles.

La investigación con los emojis comenzó en 2014, con grupos focales de niños entre los 7 y 11 años de edad en Olathe.

La idea es crear una especie de "papeleta de emojis" que se pueda utilizar internacionalmente, en distintos países y culturas, dijo Marianne Swaney-Stueve, directora del centro. "Y realmente no hay barreras de idioma", agregó.

Los investigadores pidieron a niños de entre 7 y 12 años que probaran y calificara diversos alimentos -avena, pizza con pepperoni y la soda japonesa Ramune- con 28 emojis y 28 palabras.

Entre los alimentos que provocaron reacciones más positivas, como caritas felices, o caritas felices con la lengua por fuera, estuvieron las galletas de chocolate, el jugo de naranja, el pan blanco y las uvas blancas. El alimento que menos gustó, y que recibió una carita preocupada o confundida, fue la espinaca fresca.

Brenan Kuzmic, un niño de 11 años de edad, dijo que los emojis le permiten comunicarse mejor. Brenan le dio una carita feliz a las galletas de chocolate, y una cara normal a la espinaca.

Las mismas pruebas se realizaron en Gana, entre estudiantes de 12 años de edad en 10 escuelas, con el propósito de comprobar si existían diferencias culturales en el uso de los emojis.

Los niños "están en una edad en la que tienen opiniones y a veces sienten como que no los escuchan. Aprecian realmente poder dar información", dijo una de las investigadoras, la estudiante de doctorado Katy Gallo.



Los autores del estudio regresarán a Ghana para la próxima fase este mes, seguido por pruebas similares en Olathe en mayo.

Los investigadores también esperan que el estudio ayude a las escuelas a seleccionar alimentos que los niños coman, y a los productores a elaborar alimentos que las escuelas quieran comprar.

El desperdicio de comida es un asunto serio en Estados Unidos, sobre todo desde que el gobierno federal impuso estrictos parámetros en 2012 para que limitar la grasa, calorías, azúcar y sodio que se sirve en los comedores escolares y en las escuelas en general.

A algunos estudiantes no les gustan los alimentos más sanos, más frutas o vegetales, y los tiran a la basura.

Por ejemplo, en las escuelas intermedias de Boston una cuarta parte de los alimentos servidos en los comedores fue a parar a la basura, según un estudio de la Asociación de Nutrición Escolar. Si ese resultado se extrapolara a nivel nacional, el desperdicio de alimentos podría calcularse en $1.23 mil millones anuales.

En la actualidad tres cuartas partes de los distritos escolares del país hacen degustaciones con los estudiantes y casi todos han puesto en vigor programas de educación nutricional o de alimentos cultivados localmente en un esfuerzo porque los estudiantes coman mejor y con más ganas, según una encuesta de la asociación llevada a cabo en 1,100 escuelas el año pasado.

"Los profesionales de la nutrición escolar siempre están buscando nuevas ideas para promover opciones más saludables para los estudiantes...y buscando maneras de obtener más información de los estudiantes para poder desarrollar menús aprobados que sean saludables y atractivos", dijo la portavoz de la asociación, Diane Pratt-Heavner.

El programa de comedores escolares en Ashburn, Virginia, al norte de Washington, D.C., ha utilizado tres emojis -carita feliz, carita con la boca en línea recta y carita con el ceño fruncido- en eventos de degustación desde hace varios años, dijo Becky Domokos-Bays, supervisora de los servicios de nutrición de la escuela.

Afirmó que le intriga el estudio de Kansas y que le interesaría "absolutamente" utilizar emojis con sus estudiantes.

"Nuestra opinión no cuenta tanto como la de ellos, porque ellos son los que están comiendo", dijo Domokos-Bays.

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