¿Es Trump el culpable del ‘bullying’ racista en las escuelas?

Durante esta campaña los actos de acoso con tintes racistas se han multiplicado en colegios y universidades. Los blancos de ataques han sido en su mayoría estudiantes hispanos y musulmanes.
12 Jun 2016 – 1:10 AM EDT

El pasado mes de marzo, en un partido de baloncesto, estudiantes del Andrean High School en Merrillville, Indiana, alzaron carteles con la cara del aspirante republicano Donald Trump y corearon frases como “ Build a Wall!” (¡Construyan la pared!) y “ Get ’em out” (Sáquenlos de aquí) contra los jugadores y seguidores del equipo del Instituto Bishop Noll en Hammond, hispanos en su mayoría.

En el mismo mes se registró un caso en el que algunos estudiantes de tercero de primaria en la escuela Fairfax County, en Northern Virginia, le dijeron a dos de sus compañeros de clase que serían enviados ‘a casa’ cuando Trump se convirtiera presidente.

La semana pasada se tuvo noticia de dos incidentes más: en la secundaria McDowell, en Carolina del Norte, un grupo de estudiantes levantó un muro y posó frente a él con el texto ‘Construimos el muro primero’; y en la escuela primaria Rosa Parks, en Berkely, California, un estudiante le dijo a otro: “Tú no naciste aquí, naciste en un Taco Bell”.

El tono agresivo de la actual carrera por la presidencia de Estados Unidos ha trascendido los recintos políticos y los medios de comunicación y se ha ido extendiendo a lugares tan insospechados como los centros educativos del país.

Una encuesta realizada por el Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización conocida por luchar contra grupos supremacistas blancos, reveló que los estudiantes cuyas razas, nacionalidades o religiones han sido blanco de ataques en esta campaña, también han sido víctimas de ‘bullying’, acoso e intimidación en sus colegios y universidades.


En el estudio, titulado The Trump Effect: The impact of the presidential campaign on our nation’s schools , participaron voluntariamente más 2,000 profesores de todo el país. Más de dos terceras partes de ellos afirmaron que los estudiantes (principalmente inmigrantes mexicanos y musulmanes) han expresado ‘preocupación’ o ‘miedo’ sobre lo que les pueda pasar después de estas elecciones. Y más de un 33% observó un incremento en el sentimiento antimusulman o antiinmigrante.

Las respuestas de los profesores incluían comentarios que describieron situaciones de acoso escolar. “Mis estudiantes están aterrorizados con Donald Trump”, dijo un profesor de una escuela secundaria en la que hay amplia población de musulmanes afroamericanos. “Creen que si es elegido, las personas de raza negra serán enviadas de vuelta a África”.

“(Trump) está produciendo un nivel alarmante de miedo y ansiedad en los niños de raza negra y ha desatado tensiones dentro de los salones. Muchos niños temen ser deportados o separados de sus familias”, agregó al responder la encuesta.


Maureen Costello, autora de la investigación, aseguró que muchos profesores dijeron que este fenómeno era realmente nuevo y que no lo habían visto en otras elecciones. “Creo que sí ha habido un cambio real; aunque el racismo nunca haya desaparecido por completo esta vez hubo algo distinto”, dijo a Univisión Noticias.

“Es muy triste porque sabemos que para evitar el racismo hay que empezar a trabajar con los más jóvenes”, dijo, “pero estos se están viendo afectados ya por la retórica de la campaña.

¿Pero por qué el mensaje de Trump ha calado con fuerza entre los más jóvenes? “Para algunos niños, Trump es una estrella de ‘reality’, es entretenimiento, y así lo entienden, como diversión.

Es una figura que se hizo ‘viral’ y por eso muchas veces se toma en broma. Lo grave es que en muchos casos los jóvenes no entienden las consecuencias de eso y se quedan en que quieren que sea presidente porque sería entretenido”, dice Costello.

Sobre las consecuencias que esto puede traer también hay algunas hipótesis. Randi Weingarten, presidente de la Federación Americana de Profesores (AFT por sus siglas en inglés), de la que hacen parte 1.6 millones de miembros, dijo que Donald Trump está creando “ambientes de ‘bullying’” que podrían mantenerse en el tiempo.

“Se necesitarán décadas para superar la forma en que Donald Trump habla y promueve la violencia, la xenofobia y el racismo”, agregó.

Por su parte, Costello dice que aunque no tiene “una bola de cristal, este miedo y este odio no desaparecerán fácilmente. Aunque Trump pierda, creo que muchos dirán ‘perdimos América, perdimos nuestra grandeza’”.


Reacción al acoso

A finales de abril hubo otro caso que trascendió a la prensa. Estudiantes de Cornell College, en Mount Vernon, Iowa, escribieron en las paredes de la escuela frases como estas: “Construyan un muro, y háganlo alto” y “Si pudiera, me gustaría deportarlo a mí mismo”.

Tras el episodio, Sanjuanita ‘Sam’ Martínez , estudiante de Cornell y capitana del equipo de atletismo, anunció que no usaría el uniforme de la universidad para una competencia nacional hasta que no se sintiera “segura, aceptada y apoyada por su universidad”, según le dijo a Univisión Noticias.

“Si no me van a apoyar cuando me siento incómoda entonces prefiero no apoyar a la escuela”, fue su mensaje.

Sam, de origen mexicano, llamó la atención del presidente de la universidad, Jonathan Brand, quien tras la presión estudiantil decidió establecer cursos sobre temas de diversidad para todo el personal de la institución. Entonces, esperanzada en un cambio, Sam accedió a participar en la carrera con el uniforme de Cornell.

“Creo que logré por lo menos llamar la atención, pero yo ya me gradué, ahora está en manos de los que siguen ahí. Sabemos que los cambios no van a pasar de un día a otro, pero espero que vayamos en el camino correcto”.

“No es culpa de los republicanos, sino de Trump. Si él lo puede decir por qué no yo”, reflexiona Sanjuanita Martínez sobre la relación entre el discurso del candidato y estos eventos.

Pero el ‘efecto Trump’ también tiene otra cara. En un colegio de Fresno, California, a un estudiante de 9 años le fue prohibido acudir a clase con la típica gorra roja de Donald Trump en la que se lee su eslogan ‘ Make America great again’.

El estudiante dijo que seguiría llevando la gorra en aras de su derecho a la libertad de expresión. Al parecer, el niño no había hecho nada más sino usar la gorra, pero eso bastó para que se pudiera interpretar como un acto que podía generar molestias en la comunidad.


“Este es el dilema moral que ha creado Donald Trump. Si tú apoyas o votas por un candidato que ha hecho comentarios racistas ¿qué dice eso de ti como persona?”, se pregunta el periodista mexicano Jorge Ramos .

Al parecer, lo trascendental de estas elecciones, no solo será el resultado final, sino el impacto que dejará sobre las futuras generaciones.

“La palabra ‘Trump’ se está convirtiendo en una forma de odio”, le dijo Joe Henry Enríquez, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos en Iwoa, a CNN .

Para el comediante Andy Borowitz , ganador del National Press Club, “parar a Trump es la solución a corto plazo”. Pero agrega: “La solución a largo plazo –que es más difícil– es corregir el sistema educativo que ha creado tanta gente tan ignorante como para votar por Trump”.


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